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    Crítica | Smetto quando voglio

    Smetto quando voglio
    Smetto quando voglio, Sydney Sibilia (Italia, 2014)
    Mostra de Cine Italiano de Barcelona (MCIB) 2014 / ★★★★

    La comedia ganadora de los Globos de Oro de Italia se proyectó durante la segunda jornada de la Mostra de Cine Italiano de Barcelona. Smetto quando voglio (I can quit whenever I want) es la opera prima del desconocido cortometrajista salentino Sydney Sibilia. Su primer largometraje se ha convertido en un auténtico fenómeno en su país, víctima de múltiples virales de Internet. El éxito de dicha película puede contemplarse desde tres perspectivas. La primera: sus influencias. Como el propio Sibilia ha confesado, su cineasta de referencia es Steven Soderbergh. Hecho que explicaría las similitudes entre Smetto quando voglio y Ocean’s eleven (2001). Aunque el film italiano entre dentro de los parámetros del género cómico, éste se construye gracias a dos pilares fundamentales: un guión creado a partir de la verborrea en los diálogos —al estilo del mejor cine inglés y escocés de los noventa— y el ritmo trepidante del thriller de acción de la trilogía Ocean’s. De este modo, el debut de Sydney Sibilia no sigue los patrones de la comedia cómoda de los nuevos y jóvenes realizadores italianos; es un largometraje de acción con una satírica crítica al sistema universitario italiano de telón de fondo.

    El segundo elemento que esclarecería los motivos de su fama en su país es el mismo argumento. Smetto quando voglio es un mashup de dos célebres series norteamericanas: Breaking Bad (2008 - 2013) y The Big Bang Theory (2007 – 2016). Lo que para algunos críticos ha evidenciado una notoria falta de originalidad en la propuesta de Sibilia, para la mayoría ha significado una considerable lección de innovación, pues Smetto quando voglio no pretende homenajear ni realizar un remake italiano de ninguno de los dos ejemplos citados. La primera película de Sydney Sibilia relata los motivos que llevan a un especialista en neurobiología a convertirse en un narcotraficante de una nueva droga que ha él mismo ha creado. Como Walter White, ese endeudado profesor de instituto con cáncer que se introducía en el mundo del narcotráfico para abastecer a su familia en Breaking Bad, las intenciones de Pietro (Edoardo Leo) son igual de honradas. En plena elaboración de su doctorado, Pietro es víctima de los recortes universitarios y pierde su modesto puesto de ayudante en la facultad. En ese instante, Pietro se da cuenta de que sus estudios no le permiten sobrevivir pragmáticamente a los tiempos de la crisis. Sus ex compañeros de clase se encuentran en una situación idéntica. Alberto (Stefano Fresi), químico informático, es explotado como lavaplatos en un restaurante chino, cobrando setecientos euros al mes. Mattia (Valerio Aprea) y Giorgio (Lorenzo Lavia), licenciandos en semiótica y epigrafía latina, trabajan en el turno nocturno de una gasolinera, lugar donde pasan las horas discutiendo en lenguas extinguidas. También es el caso de Arturo (Paolo Calabresi), arqueólogo y experto en urbanística de la Antigua Roma, y de Bartolomeo (Libero de Rienzo), el mayor especialista en creación de modelos dinámicos racionales que inútilmente intenta aplicarlos al póquer, endeudándose cada vez más con la familia de su novia gitana circense, hábiles tramposos en los juegos de cartas. Pero, sin duda, el mejor de todos es Andrea (Pietro Sermonti), responsable de un hilarante gag donde el individuo afirma que ha “renunciado” a su diplomatura en Antropología para que el propietario de un garaje que no contrata a licenciados le de trabajo. Estos siete intelectuales, tan parecidos a los personajes principales de The Big Bang Theory, diseñan una nueva molécula que altera el MDMA, convirtiendo la droga en una sustancia “legal” al no estar prohibida por el Ministerio de Sanidad.

    Smetto quando voglio

    El espectador de Smetto quando voglio presencia el descenso a los infiernos de cada uno de los integrantes de esta esperpéntica banda criminal que, como Walter White, pierden el sentido común y su bondad en cuanto saborean los placeres que les permite ganar grandes sumas de dinero sin mover un músculo en la misma Roma descontrolada de los millonarios de Paolo Sorrentino en La gran belleza (2013). Por otro lado, el contrapunto ético que en la serie americana lo encarnaba Hank Schrader, el cuñado de Heisenberg y agente de la DEA, en Smetto quando voglio lo personifica Giulia (Valeria Solariano), la novia del protagonista que ejerce de asistente social ayudando a los drogadictos enganchados a la novedosa sustancia que su pareja sintetiza. Sin embargo, el motivo que distancia a la obra transalpina de su predecesora, es la ausencia de un personaje que en la teleserie resultó imprescindible para que ésta alcanzara la quinta temporada. Nos referimos a la alegoría del bufón que interpretaba Aaron Paul a través de Jesse Pinkman. Si Breaking Bad nos enamoró por el desarrollo de la relación quijotesca de amor-odio entre Heisenberg —el loco, visionario y erudito— y Jesse Pinkmann —el payaso con los pies en la tierra—, en el film de Sydney Sibilia dicha dualidad está presente en cada uno de los siete antihéroes, simulando la caracterización de los genios de The Big Bang Theory. Asimismo, siguiendo con la anterior enumeración, el tercer elemento que cautiva al público de Smetto quando voglio es la chocante paleta cromática que utiliza Sydney Sibilia para bañar sus fotogramas. El autor no sólo copia la estética fluorescente de Harmony Korine en Spring Breakers (2012), sino que se atreve a eliminar y alterar el color blanco de todas sus escenas, convirtiéndolo en verdosos y chirriantes amarillos. El ácido con el que trafican trasciende la ficción y se instala en los ojos del espectador, convirtiendo el visionado de Smetto quando voglio en un “viaje” extrasensorial al modo de Miedo y asco en Las Vegas (1998). | |

    Carlota Moseguí
    Enviada especial a la Mostra de Cine Italiano de Barcelona


    Italia, 2014, Smetto quando voglio. Director: Sydney Sibilia. Guion: Valerio Attanasio, Andrea Garello, Sydney Sibilia. Productoras: Fandango / Ascent Film / Rai Cinema. Fotografía: Vladan Radovic. Música: Andrea Farri. Montaje: Gianni Vezzosi. Premios: 12 nominaciones David de Donatello. Reparto: Edoardo Leo, Valeria Solarino, Valerio Aprea, Paolo Calabresi, Neri Marcorè, Libero De Rienzo, Stefano Fresi.


    Póster: Smetto quando voglio



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