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    Crítica | God Help the Girl

    God Help the Girl

    Find my song

    crítica de God Help the Girl | dirigida por Stuart Murdoch, 2014 | ★ |

    A principios de año, un pequeño musical británico de hechuras indies sorprendió gratamente en el festival de Sundance, donde conquistó el Premio Especial del Jurado al mejor reparto. Su título: God Help the Girl. En febrero, fue la cinta que sirvió de apertura a la Sección Generaciones en el Festival de Berlín y, de nuevo, los comentarios volvieron a ser bastante positivos. Muchos parabienes para un producto del que, a la hora de la verdad, lo más apasionante es su original concepto y la gestación que ha sufrido durante más de diez años hasta llegar a convertirse en película. Todo comenzó cuando a Stuart Murdoch [al que entrevistamos en la capital germana], vocalista del grupo musical de pop escocés Belle & Sebastian, le vinieron a la mente unas melodías que, pese a no cuadrar con el espíritu de su conjunto, decidió guardar con el fin de utilizarlas en el futuro. Dicho y hecho, en 2009 publicaron el disco God Help the Girl, con ese puñado de canciones puestas en voz de solistas femeninas elegidas para la ocasión. Un trabajo melancólico que hablaba de una juventud insatisfecha pero con ilusiones por alcanzar sus metas, y que ha sido la ocasión perfecta para que el propio Murdoch creara una historia a base de sus letras que le ha servido para debutar como director de cine. Música y cine, en teoría, en perfecta comunión.

    La película “narra” las peripecias de Eve, una muchacha de Glasgow que huyó de su familia y pasa sus días escapando y regresando una y otra vez a la institución mental en donde está ingresada para tratar sus desórdenes alimenticios y su depresión. Eve ha encontrado en la música una escapada de la realidad, ya que exorciza sus demonios interiores en cada una de las letras que compone. Su ilusión es grabar un disco, así que llena una cinta de casete con sus canciones para hacérsela llegar a Anton, el líder de una banda musical que podría servirle de intermediario con una radio local. En una de sus escapadas, Eve conoce al tímido James, joven compositor que también comparte su sueño de dejar un disco para los anales de la música, y a la ingenua Cassie. Los tres jóvenes se convierten en uña y carne y luchan por llevar a cabo su proyecto, aun cuando los sentimientos y las inseguridades se interponen en el camino. Bien es cierto que a un musical no es obligatorio exigirle una historia demasiado profunda o trabajada. Basta con que lo que suceda en pantalla tenga el mínimo orden para poder ser contado a través de la música, verdadera protagonista de este tipo de obras. El cine independiente ha sabido poner su granito de arena a un género que siempre se había relacionado con los grandes estudios. Así, obras como Bailar en la oscuridad (Lars von Trier, 2000) o Across the Universe (Julie Taymor, 2007) sirvieron para realizar contundentes críticas a la pena de muerte y a la guerra de Vietnam, respectivamente. God Help the Girl, por su parte, es una obra de marcado carácter femenino, que pretende reflejar el difícil paso de la adolescencia a la madurez de su inestable protagonista, a través de un conjunto de canciones que, por sí solas, conforman una bonita y emocional banda sonora. El apartado musical, como no podría ser de otra forma, es el punto fuerte de esta ópera prima, con una puesta en escena colorista y sesentera, con ecos de aquel free cinema que fue catalogado de nouvelle vague inglesa y que le confieren a este filme cierto encanto nostálgico.

    God Help the Girl

    Tampoco se le puede objetar a Murdoch la elección del trío protagonista. Emily Browning, una de las jóvenes cachorras de Hollywood con mayor proyección en los últimos años, ya había demostrado unos más que aceptables gorgoritos en la banda sonora de la estupenda Sucker Punch (Zack Snyder, 2011). Ella pone (buena) voz y (mejor) presencia al papel de Eve, mientras que los menos conocidos Olly Alexander y Hannah Murray la acompañan con gran desparpajo como sus amigos James y Cassie. No es problema de los actores, por lo tanto, que la historia no llegue a calar como debiera. Más bien es culpa de un endeble guión que en ningún momento logra encontrar el equilibrio perfecto entre el drama que rodea a las circunstancias más duras de Eve y el optimismo que desprende la mayoría de sus canciones. El resultado es una obra muy fallida e irregular que parece no tener una anécdota lo suficientemente poderosa como para sostener sus casi dos larguísimas horas de metraje. Llega un punto de la película en que les coges auténtica tirria a unos personajes que se presentan incapaces de elegir el camino correcto en sus vidas, tirándola por la borda con decisiones estúpidas. Una falta de empatía que hiere de muerte a una película interesante como experimento de sus creadores en un medio de expresión distinto al suyo, pero que no deja momentos, ni visuales ni musicales, para el recuerdo. Y eso es lo peor que le puede suceder a un musical. | ★★★ |

    José Antonio Martín
    redacción Las Palmas de Gran Canaria


    Reino Unido. 2014. Título original: God Help the Girl. Director: Stuart Murdoch. Guión: Stuart Murdoch. Productora: Barry Mendel Productions / British Film Company / HanWay Films / Amplify. Fotografía: Giles Nuttgens. Montaje: David Arthur. Intérpretes: Emily Browning, Olly Alexander, Hannah Murray, Pierre Boulanger, Cora Bisset.


    Poster God Help the Girl
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