Introduce tu búsqueda

  • Especial 64 Festival de San Sebastián.

    El tiempo lo destruye todo / El porvenir, de Mia Hansen-Løve.

    In sanguis veritas / The neon demon, de Nicolas Winding Refn.

    Especial 73 Mostra de Venecia.

    Explorando paisajes / Boi neon, de Gabriel Mascaro.

    KAUWBOY (BOUDEWIJN KOOLE, 2012)

    Crítica de Kauwboy - Kauwboy Boudewijn Koole
    EL GRAJO Y LA MAMÁ
    Kauwboy (Boudewijn Koole, 2012).

    Representante de Países Bajos en los Oscar 2013. Preseleccionada a los EFA 2012 (European Film Awards).

    Jean Piaget (1896-1980), psicólogo y epistemólogo suizo – clave en el estudio cognoscitivo de la infancia y padre de la teoría constructivista del aprendizaje –, determinó que la imitación de las labores cotidianas del adulto por parte del niño es un factor relevante para la experiencia y madurez de éste. Es la llamada ‘etapa concreta operacional’, encuadrada de forma general entre los seis y los doce años, que subraya que en una situación de acomodación predominante el sujeto mediante la emulación incorpora a sus estructuras de conocimiento nuevos comportamientos observados en el modelo. Por tanto, la presencia de la figura paterna y materna en el entorno habitual del niño supone también de manera indirecta una fuente de información para su desarrollo. Es la primera sensación de adultez en edades tempranas. Aunque las conjeturas de Piaget suenen a rancia tautología siguen siendo la base de los detallados estudios de la psique infantil que atiborran todos los inútiles planes de educativos de un gran número de países occidentales. Precisamente de la presencia y ausencia de modelos habla el filme ‘Kauwboy’ (2012), un evocador cuento moderno que nos acerca a la vida de un niño, maduro antes de tiempo.

    Kauwboy, de Boudewijn Koole
    Ópera prima de Boudewijn Koole, afamado cortometrajista y documentalista neerlandés, ‘Kauwboy’ retrata las vivencias de un espabilado pequeño llamado Jojo. Hijo de un exitoso dúo de cantantes ‘country’, Jojo vaga a sus anchas en el perenne paisaje que rodea su casa. Su padre se ha convertido en un volátil vigilante de largos turnos diarios, su madre parece que ha proseguido su carrera musical más allá del Atlántico dejando a los dos desorientados. Ante la falta de ambos, Jojo hace las funciones de esposa en las tareas del hogar con el recuerdo de ella siempre presente y se convertirá también en mamá circunstancial al hallar a una cría de grajo caída del nido. La acogerá, la educará y ésta le acompañará en esta vida de adulto primerizo que le ha tocado vivir. Una situación más cómoda que una infancia desencantada donde tan sólo su joven vecina y algunos éxitos en el waterpolo le generan alguna sonrisa a este sagaz crío. ‘Kauwboy’ es mucho más que la típica historia de iniciación, es un bello poema sobre el crecimiento y las ilusiones que dominan la niñez. Frágiles, etéreas pero también necesarias.

    Las referencias del largometraje de Koole son claras. Llevan directamente a la versión lírica del cine de los hermanos Dardenne con la excelente ‘Rosetta’ (1999) o la reciente ‘El niño de la bicicleta’ (Le gamin au vélo, 2011); también la perspectiva social de Andrea Arnold con ‘Fish Tank’ (2009). Un chiquillo como centro de un universo cruel y soterrado en el drama más primario. Todo envuelto en un aura mágico con una puesta en escena que recuerda al Terrence Malick menos barroco y mediático. ‘Kauwboy’ esconde dolor en sus poros pero también inspira ternura e ingenuidad. Es el contraste de una familia desestructurada y la concepción de Jojo de ésta. En realidad el recuerdo es el eje de todos sus movimientos. Un recuerdo que escenifica en cada llamada a su madre comentando su jornada, desahogándose como un adulto haría con su pareja. Le falta algo, lo sabe y no quiere lo mismo para su nuevo y fiel amigo. Una protección cercana y materna, tutor de excepción de su progresión, apoyo incondicional en las neófitas sensaciones por descubrir.

    Las escenas de Jojo con el pichón emocionan pese a su simplismo. Desde el primer amanecer juntos hasta sus numerosos reencuentros, pasando por la típica situación familiar de evolución del tamaño en un apartado marco de puerta. La conexión es total, no solo entre los dos protagonistas también de un espectador maravillado con esta modesta propuesta – que no llega a los ochenta minutos de metraje –. Lejos de la compañía del ave su vida se torna amarga pero la sigue viviendo. Ama a su padre (Loek Peters), a esa vecina mayor que él (Susan Radder) y no desespera. Su agreste tenacidad llevará al momento de inflexión de la película. Un giro que separa a ‘Kauwboy’ del sobresaliente con un forzado hecho que, sin embargo, no tira por tierra el excelente trabajo tanto de su realizador como de ese aprendiz de cabeza de familia interpretado con desparpajo por Rick Lens. Por fortuna, tan sólo es un sobresalto, el epílogo nos devuelve a su inherente esencia. A esa vuelta al pasado. El nuestro. Donde las cosas eran tan simples. Donde el amor siempre era correspondido. Donde no existía la palabra imposible.

    “Se habla mucho del derecho a la vida, pero no de lo importante que es el deber de vivirla”.
    José Luis Sampedro.

    Puntuación: 7.5|10

    Emilio Luna.

    Ficha técnica:

    Holanda, 2012. Título original: ‘Kauwboy’. Director: Boudewijn Koole. Guión: Jolein Laarman, Boudewijn Koole. Productora: Waterland Film & TV / NTR. Cámara: Arriflex 416. Fotografía: Daniël Bouquet. Música: Helge Slikker. Montaje: Gys Zevenbergen. Intérpretes: Rick Lens, Loek Peters, Cahit Ölmez, Susan Rader.


    Kauwboy poster
    La reconquista
    Feelmakers
    El fulgor efímero

    12 comentarios:

    1. Me encanto tu critica, de principio a fin. ¡Que ganas de ver esta película! Cuando la vea te comento.

      Un saludo!

      ResponderEliminar
    2. Tiene pinta de ser una película de lo más interesante. La relación entre personas y aves no es nueva en el cine: desde Burt Lancaster en el maravilloso clásico "El hombre de Alcatraz", donde cuidaba de un pájaro herido entre rejas, pasando por la Anna Paquin de "Volando libre", donde ayudaba a emigrar a una familia de gansos. Nuestra aportación nacional fue Paco Rabal y su milana bonita de "Los santos inocentes". Muy buen trabajo, Emilio. Un abrazo!

      ResponderEliminar
    3. Estupendo Emilio, una crítica fantástica. Entran ganas de verla. Aunque parece más de lo mismo. Los Dardenne y demás. La primera foto es entrañable. Estará en Gijón.

      Un saludo

      ResponderEliminar
    4. La quiero veeer!!! Genial reseña, fluida y emotiva!!!

      ResponderEliminar
    5. Aunque tu no veas mis comentarios "pero si tu compañero" sigo de vez en cuando. Y cuando puedo visitando este matravilloso blog. un saludo. :)

      ResponderEliminar
    6. Asombrosa la falta de referencia en su crítica a la película "Kes" de Ken Loach (1969). En lugar de cría de grajo, cría de halcón. Si no la conoce, le aseguro se alegrará enormemente de haberla conocido. El British Film Institute la coloca en el núm.7 de las cien mejores películas británicas del siglo XX.

      ResponderEliminar
    7. Que buena la crítica! Vi la película hace un par de días y estoy totalmente de acuerdo. Como bien dices hay muchas escenas con ese pichón que pese a su simplicidad acaban emocionando. Muy buena. Un abrazo!

      ResponderEliminar
    8. Dan ganas de verla leyendo esta crítica. Es excelente. Mucho me temo que después me encontraré con el tipico producto social. El primer párrafo es perfecto. Lo dice un docente.

      ResponderEliminar
    9. Excelente critica Emilio.... Personalmente este tipo de historias sencillas, humanas y reales me dejan muy satisfecho, y Kauwboy cumple a la perfección. La relación entre el grajo y el chico es tan mágica, (incluso el momento de la muerte del ave, aunque un poco forzada, sale a relucir y en ningún momento provoca a manipulación o busca la lágrima fácil), y tierna a la vez..
      Un excelente relato, Rick Lens muy bien, y la poca pero precisa musica que acompaña las escenas es notable.
      Como dije, de lo mejor de la cosecha del 2012 :)

      ResponderEliminar
    10. Bueno, ya sabes que a mi me gustó pero no tanto como a tí. Se me hizo larga para lo corta que es, y llegué a la conclusión junto a otro amigo que como cortometraje hubiese sido perfecta, como largo... se queda laaaarga.


      Saludos!

      ResponderEliminar
    11. Bueno, ya sabes que a mi me gustó pero no tanto como a tí. Se me hizo larga para lo corta que es, y llegué a la conclusión junto a otro amigo que como cortometraje hubiese sido perfecta, como largo... se queda laaaarga.


      Saludos!

      ResponderEliminar
    12. Si casi lloro con la critica, no quiero ni imaginar con la peli, parece maravillosa, ver donde puedo conseguirla =3

      ResponderEliminar

    "Sueñen. Vean cine."

    Críticas

    Festivales

    Magazine

    • Próximamente: Retrospectiva de Jacques Becker

      Por José Luis Forte / «A golpe de escoplo y martillo un hombre perfora el suelo de hormigón de una celda. Cada impacto hace saltar esquirlas y polvo de cemento en una tarea que se nos antoja imposible. Hay poco tiempo, el ruido es infernal, los guardias de la prisión pueden pasar en cualquier momento y solo la casualidad de que haya obras en el edificio permite que los golpes no llamen la atención. Como un péndulo que marca los segundos con una perfección milimétrica, como gotas de agua que fueran cayendo de un grifo inagotable, la secuencia del trabajo se desarrolla maquinalmente, pero es un hombre quien incansable mantiene el hipnótico ritmo».
    • Las 10 mejores películas de Akira Kurosawa

      Por José Luis Forte. «De nuevo el juego está en marcha, como diría nuestro adorado Sherlock Holmes: destacar las diez mejores obras de un director de cine. En esta ocasión es el gran Akira Kurosawa el elegido, quizá el autor japonés más popular y con más merecido prestigio de la lejana isla. Y otra vez nos encontramos con la habitual problemática: dejar fuera películas que deberían incluirse en la lista».
    • El cine de Hou Hsiao-Hsien, un espacio para habitar. Apuntes sobre The Assassin

      Por Miguel Muñoz Garnica. «Estamos en el sur de Taiwán, a principios de los años cincuenta. Un pueblecito rural de calles sin pavimentar y casas humildes donde las duchas con agua caliente se dan calentando un barreño de agua sobre una hoguera. Un grupo de niños, descalzos y vestidos de blanco, juega con peonzas en la plaza del pueblo».

    Classics

    Televisión

    [12][Trailers][slider3top]