Introduce tu búsqueda

  • In sanguis veritas.
    The neon demon, de Nicolas Winding Refn.

    ¿Cuántos poetas se necesitan para elogiar a una ciudad?
    Paterson, de Jim Jarmusch.

    El castigo de Hedoné.
    La doncella, de Park Chan-wook.

    Especial Oscar Race 2017.

    Epicedio appassionato.
    Solo el fin del mundo, de Xavier Dolan.

    Crítica | Triple 9

    Triple 9

    Agente caído

    crítica de Triple 9 (John Hillcoat, EE. UU, 2016).

    John Hillcoat se está convirtiendo, con el transcurrir de su filmografía, en un claro ejemplo de realizador sobre el que se depositan demasiadas esperanzas a raíz de uno o dos trabajos más que estimables para, tristemente, no terminar de redondear sus jugadas posteriores. La propuesta (2005), un estimable western crepuscular escrito por Nick Cave y rodado en su Australia natal fue el título que le sirvió a Hillcoat de trampolín para dar el salto a Hollywood, donde se consolidó con la dirección de su mejor película hasta la fecha, La carretera (2009), la emocionante y desoladora adaptación de la postapocalíptica novela de Cormac McCarthy. Tras aquel éxito, su siguiente largometraje Sin ley (2012) pasó por el Festival de Cannes sin pena ni gloria, a pesar de contar en su reparto con estrellas del calibre de Tom Hardy, Shia LaBeouf, Guy Pearce, Gary Oldman o Jessica Chastain. Se trataba de un thriller mafioso, nada desdeñable, sobre una banda de traficantes de whisky durante la época de la Gran Depresión de los Estados Unidos. Un producto bien ambientado e interpretado, pero sin un atisbo del riesgo o la complejidad moral de sus aclamados trabajos anteriores. Con Triple 9 (2016), su nueva propuesta, Hillcoat vuelve a dejar una sensación agridulce, de tierra de nadie, principalmente a causa de un guion de Matt Cook mucho más convencional de lo que trata de camuflar bajo tramposos fuegos de artificio, con una historia de acción que cae en todos los clichés y lugares comunes de las películas de policías corruptos, delincuentes de poca monta manejados por sanguinarias mafias sin escrúpulos y atracos perfectos.

    Desde las primeras imágenes, Hillcoat nos sumerge en la oscuridad más absoluta, presentando a algunos de los protagonistas de su historia reunidos en el interior de un coche en mitad de la noche de la ciudad de Atlanta. La tenebrosa fotografía de Nicolas Karakatsanis casa a la perfección con el aire sombrío de un relato en el que se vislumbran interesantes ademanes de cine negro contemporáneo, violento y sin concesiones, poblado de personajes de moralidad distraída de los que resulta imposible poder fiarse. En Triple 9 no hay lugar para la bondad –salvo, quizás, ese policía honrado y algo ingenuo al que da vida un Casey Affleck al que preferimos en roles más conflictivos–, mostrando a una banda criminal liderada por Chiwetel Ejiofor en la que sus cinco integrantes han formado o forman parte de la policía. Todos actúan presionados por una mafia rusa representada en Irina Vlaslov, una dama del hampa con la que Kate Winslet –con un look imposible coronado por un terrible cardado al estilo de los ochenta– saca a la luz una faceta sádica y gozosamente sobreactuada con la que se come la pantalla en cada breve aparición. Algo muy meritorio si tenemos en cuenta que maneja uno de esos papeles de villana de manual que disfrutan metiendo a sus enemigos en el maletero del coche antes de darles una muerte dolorosa. Del mismo modo, el libreto de Cook tampoco es capaz de dotar de suficiente piel a ninguno de los múltiples secundarios de la historia, por mucho que actores tan eficaces como Aaron Paul, Norman Reedus o Clifton Collins Jr. traten de camuflar sus estereotipadas caracterizaciones a golpe de talento. Eso sí, el magnífico Woody Harrelson –al que, como vimos en la primera temporada de True Detective, le sientan como un guante los papeles de policía visceral y con adicciones– y el pujante Anthony Mackie consiguen despuntar en tan llamativo reparto coral, mientras que los personajes secundarios femeninos corren mucha peor suerte –Gal Gadot y Teresa Palmer se limitan a lucir palmito, ya que las tramas familiares y románticas están, más que desaprovechadas, metidas con calzador–.

    Hay que reconocer que la cinta tiene un arranque de lo más vibrante: un espectacular atraco filmado con muchísimo nervio y un virtuosismo técnico que recuerda (salvando las distancias, claro está) al Michael Mann de Heat (1995), gran referente del género en el que Triple 9 se mueve y del que toma prestados no pocos ingredientes. Nada se le puede reprochar al aspecto visual de la película, muy notable, apoyado además por una banda sonora de Atticus Ross que consigue crear cierta atmósfera desasosegante. Si en las escenas de acción se mueve Hillcoat como pez el agua, no se puede decir lo mismo de la progresión dramática de la narración, ya que la acumulación de personajes a cuál más desalmado, sin motivaciones claras de por qué actúan como lo hacen (a excepción del interpretado por Ejiofor, aunque sean demasiado débiles), solo logran que al espectador no le importe lo más mínimo la suerte que éstos corran a lo largo de sus dos largas horas de traiciones, inmundicias y amoralidad elevada a su máxima potencia. No hay aportación novedosa alguna al género más allá de ese código policial que da nombre a la película y que se emplea cuando un agente cae en acto de servicio y todas las unidades deben acudir en ayuda inmediata, que funciona como la anécdota sobre la que se construye un clímax final tan potente como predecible. No es Triple 9 una mala película, ni mucho menos. Tiene estilo para dar y regalar y, al igual que la notable Training Day (Antoine Fuqua, 2001), no se anda con medias tintas a la hora de retratar el alma humana en toda su negritud y corruptibilidad. Tal vez, si sus responsables hubieran focalizado la historia en un único personaje de peso en lugar de bombardearnos con su exceso de subtramas innecesarias (y un tanto embarulladas), esta cinta se hubiese acercado más a ese revulsivo del que el género está tan urgentemente necesitado. | ★★ |


    José Martín León
    © Revista EAM / Madrid


    Ficha técnica
    Estados Unidos. 2016. Título original: Triple 9. Director: John Hillcoat. Guion: Matt Cook. Productores: Marc Butan, Bard Dorros, Anthony Katagas, Keith Redmon, Christopher Woodrow. Productoras: Worldview Entertainment / Anonymous Content. Fotografía: Nicolas Karakatsanis. Música: Atticus Roos. Montaje: Dylan Tichenor. Vestuario: Margot Wilson. Diseño de producción: Tim Grimes. Reparto: Casey Affleck, Chiwetel Ejiofor, Anthony Mackie, Woody Harrelson, Kate Winslett, Aaron Paul, Clifton Collins Jr., Norman Reedus, Gal Gadot, Michael Kenneth Williams, Teresa Palmer, Michelle Ang.

    Póster: Triple 9
    Feelmakers

    0 comentarios:

    Publicar un comentario en la entrada

    "Sueñen. Vean cine."

    Críticas

    Classics

    • Retrospectiva de Jacques Becker

      Por José Luis Forte / «A golpe de escoplo y martillo un hombre perfora el suelo de hormigón de una celda. Cada impacto hace saltar esquirlas y polvo de cemento en una tarea que se nos antoja imposible. Hay poco tiempo, el ruido es infernal, los guardias de la prisión pueden pasar en cualquier momento y solo la casualidad de que haya obras en el edificio permite que los golpes no llamen la atención. Como un péndulo que marca los segundos con una perfección milimétrica, como gotas de agua que fueran cayendo de un grifo inagotable, la secuencia del trabajo se desarrolla maquinalmente, pero es un hombre quien incansable mantiene el hipnótico ritmo».
    • El cine de Hou Hsiao-Hsien, un espacio para habitar. Apuntes sobre The Assassin

      Por Miguel Muñoz Garnica. «Estamos en el sur de Taiwán, a principios de los años cincuenta. Un pueblecito rural de calles sin pavimentar y casas humildes donde las duchas con agua caliente se dan calentando un barreño de agua sobre una hoguera. Un grupo de niños, descalzos y vestidos de blanco, juega con peonzas en la plaza del pueblo».
    • Las 10 mejores películas de Akira Kurosawa

      Por José Luis Forte. «De nuevo el juego está en marcha, como diría nuestro adorado Sherlock Holmes: destacar las diez mejores obras de un director de cine. En esta ocasión es el gran Akira Kurosawa el elegido, quizá el autor japonés más popular y con más merecido prestigio de la lejana isla. Y otra vez nos encontramos con la habitual problemática: dejar fuera películas que deberían incluirse en la lista».

    Premios

    Festivales

    [12][Trailers][slider3top]