13ª edición de Americana Film Fest
Anotaciones sobre su programa.
El cine independiente norteamericano lleva en entredicho desde que nació el siglo XXI. Las diferentes reformulaciones sectoriales, que han implicado al circuito de festivales, a su sistema de premios, a la proyección cinematográfica, a la emisión doméstica y, claro está, a la democratización de la imagen, con los consecuentes baños ideológicos, han marginado al cine de bajo presupuesto del otro lado del Atlántico en un nicho cada vez más localista, que solo se rompe con la mediación de los Oscars y de determinados festivales. Una posición, principalmente europea, que denosta el cine que emerge en Sundance, Austin o Tribeca a la vez que aúpa propuestas que emulan sin pudor las fórmulas del indie estadounidense pero con narrativas que responden a las políticas sociales de nuestro tiempo; en puridad, escrituras que se adhieren a la tendencia, a la revolución social. Es por ello, que los proscenios se han convertido en la última etapa de esa cadena, en la que abrazar a los profetas del cuqui-progresismo sin pudor alguno –en una era neocapitalista más salvaje que nunca en el que solo hay espacio para lobos con piel de cordero. Dicha marginación de la ficción y no ficción independiente estadounidense podría considerarse, como decíamos, una respuesta política; pero también una suerte de venganza ante el eslabón más débil del paradigma del capitalismo cinematográfico. Un error mayúsculo, por otra parte, puesto que el cine independiente estadounidense ha demostrado tanta capacidad acrítica como desapego con respecto al box office.
Citas como el Americana Film Fest, cuya décimo tercera edición se celebrará del 10 al 15 de marzo en Barcelona, resultan esenciales para otorgar una segunda vida a trabajos que se han movido por la umbría del circuito de festivales. Es el caso de Atropia, ganadora de la 41ª edición del Festival de Sundance. Una propuesta transgresora, que satiriza esta contemporaneidad marcada por el neofascismo. Es por ello que la cinta de Hailey Gates ha pasado desapercibida, también en su país natal. Un filme con muchas contradicciones –y taras, todo hay que decirlo— pero que en cierta manera busca remover conciencias sin sutileza alguna, huyendo de agendas. El largometraje de Gates es una de las cabezas de cartel de un festival que homenajea los 50 años del VHS, con los grafismos de Fredi Rifi. Por los Cinemes Girona, Cinemes Texas, Zumzeig, Filmoteca, Vídeo Instan y los cines Aribau pasarán las últimas películas de Jay Duplass, Charlie Polinger, Michael Angelo Covino, James Sweeney, Cole Webley, David Pablos, Alex Russell, Sophy Romvari y Oliver Hermanus; dentro de una sección TOPS poderosa. Un apartado en el que recomendamos el precioso viaje que supone Omaha –de su final ya hablaremos en otro momento—, de Webley, y el ritmo de cómico de Splitsville, de Covino. Filmes que representan la mirada ecléctica del independiente norteamericano pero que también desvelan un alma universal.
En el apartado de NEXT destaca la clausura de esta edición, Rebuilding, segundo largo de Max Walker-Silverman. Una cinta que se aproxima, desde la decadencia, desde la desesperanza, a la utopía moral. Lo hace con honestidad, sin estridencias, erigiéndose en paradigma de un cine que cuenta y tiene mucho que contar. Y mucho con lo que sorprendernos. NEXT es propicio a ello, con filmes de Stephanie Laing, Miles Levin, Amy Wang, Albert Birney, Mike Macera, Paula González-Nasser, Chandler Levack, Éric K. Boulianne, Joel Alfonso Vargas y Kent Jones. Este último abre la 13ª edición del festival con Late Fame, original rescate de la obra de Ed Saxberger protagonizado por Willem Dafoe y Greta Lee. NEXT es la sección outsider del Americana junto a DOCS, que este año presentará filmes de Heidi Ewing, Alex Ross Perry, Aaron Brookner y Rodrigo Areias, Violet Du Feng, David Osit, André Hörmann, Ori Segev y Noah Dixon, y Suzannah Herbert. Autores como los hermanos Ross, Turner Ross y Bill Ross IV, precisamente, se mueven en la frontera de la ficción y la no-ficción con una soltura abrumadora. El festival le dedica una retrospectiva en la que se proyectarán cinco de los seis largometrajes que componen su filmografía: Gasoline Rainbow (2023), Bloody Nose, Empty Pockets (2020), Western (2015), Tchoupitoulas (2012) y 45365 (2009). Una oportunidad única, ya que hablamos de obras difíciles de hallar en plataformas de streaming. Una oportunidad que se extiende al propio festival, probablemente el evento más rico y valioso dedicado al cine independiente que hay en Europa. Un año más, larga vida.
TOPS
- Twinless de James Sweeney, Estados Unidos
- Atropia de Hailey Gates, Estados Unidos
- Omaha de Cole Webley, Estados Unidos
- En el camino de David Pablos, México
- The Baltimorons de Jay Duplass, Estados Unidos
- Fantasy Life de Matthew Shear, Estados Unidos
- Splitsville de Michael Angelo Covino, Estados Unidos
- The Plague de Charlie Polinger, Estados Unidos
- Lurker de Alex Russell, Estados Unidos
- Blue Heron de Sophy Romvari, Canadá / Estados Unidos
- The History of Sound de Oliver Hermanus, Reino Unido / Estados Unidos
NEXT
- Rebuilding de Max Walker-Silverman, Estados Unidos
- Tow de Stephanie Laing, Estados Unidos
- Under the Lights de Miles Levin, Estados Unidos
- Slanted de Amy Wang, Estados Unidos
- Obex de Albert Birney, Estados Unidos
- Alice-Heart de Albert Birney, Estados Unidos
- The Scout de Paula González-Nasser, Estados Unidos
- Mile End Kicks de Chandler Levack, Canadá
- Folichonneries de Éric K. Boulianne, Canadá
- Mad Bills to Pay (or Destiny, dile que no soy malo) de Joel Alfonso Vargas, Estados Unidos
- Late Fame de Kent Jones, Estados Unidos
AMERICANA DOCS
- Nova ’78 de Aaron Brookner y Rodrigo Areias, Estados Unidos
- Videoheaven de Alex Ross Perry, Estados Unidos
- The Cowboy de André Hörmann, Estados Unidos
- The Bulldogs de Ori Segev y Noah Dixon, Estados Unidos
- Natchez de Suzannah Herbert, Estados Unidos
- The Dating Game de Violet Du Feng, China
- Folktales de Heidi Ewing y Rachel Grady, Noruega / Estados Unidos
- Predators de David Osit, Estados Unidos









