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    Oscars 2017: Ganadores

    Oscars 2017

    Estrellas sin magnitud

    Ganadores de la 89ª edición de los Premios Óscar.

    No seremos nosotros los que pongamos en tela de juicio la calidad de la ganadora, a la postre, de la 89ª edición de los Oscars. Moonlight, segundo largometraje de Barry Jenkins, posee la sensibilidad necesaria para retar al público y atraparlo. Su Óscar a mejor película, aun siendo sorprendente por la entidad de la gran favorita, La La Land, tendrá su justificación con el paso de las hojas del calendario: Barry Jenkins es un director que ha llegado para quedarse. Sin embargo, antes de todo, tendrá que lidiar con la triste resolución que le ha procurado la Academia estadounidense en el que ha sido la primera de muchas confrontaciones con su homólogo Damien Chazelle. Un epílogo doloroso tanto para vencedores como para vencidos que cuestiona a la organización de un evento tan milimétricamente planificado. ¿Cómo es posible que el momento icono se vaya al traste por un error de entrega? Imaginamos que ellos mismos se lo estarán preguntando en estos instantes, con la sombra del primer tweet del invocado Donald Trump acechando. La papeleta para Faye Dunaway y Warren Beatty –imposible no sentirse conmovido ante el rostro de culpabilidad del gran director y actor virginiano—, carne de sketch presente y futuro, es un regalo injusto para dos miembros de la Edad de Oro del cine norteamericano. El impacto de esta cadena de errores se une al sabor agridulce, paradójico por otra parte, atendiendo a la esencia de la cinta, del rebasamiento sobre la línea a La La Land. Era una victoria esperada y deseada. Un musical romántico, con resonancias de la cultura pretérita local, que, pese a sus detractores, portaba la etiqueta de consenso inherente a su género. ¿Cuándo se gestó la derrota del tercer filme de Damien Chazelle? Lo primero de todo, y, una vez más, este enroque final subraya que el marketing cinematográfico actual sigue una línea errónea. La Oscar Race se dilata tanto en el tiempo, es tanta la información bombardeada, que los frontrunners caen maduros sobre la línea de meta. Solo hay que echar un vistazo a las últimas entregas. El público acaba saturado y, por ende, el Académico también. La democratización de la opinión, gracias a las redes sociales, no ayuda a este fenómeno. Este giro en los acontecimientos, que ha dado la estatuilla dorada a Moonlight, recuerda, en cierta manera, a la victoria de Crash sobre Brokeback Mountain en 2006, probablemente el mayor sobresalto en la historia reciente de los Oscars. Ya el primer tercio de la gala anunció que la supuesta cabalgata de las valkirias no iba a ser tal para Chazelle. Pronto se dilapidó la posibilidad de quebrar records, y el anuncio del Óscar a mejor montaje, que fue a parar a Hasta el último hombre, puso los interrogantes sobre si sería la noche de Chazelle. Con el citado error, y con la lengua fuera, se confirmó la tragedia. El tiempo otorgará justicia. O quizá no.

    Récord negado y confusión a un lado, esta 89ª edición de los Oscars tampoco pasará a los anales. Jimmy Kimmel, el anfitrión de marras, llevó a su terreno la gala y salió airoso del envite. Tuvo más presencia que sus predecesores y transformó el escenario del Dolby Theatre de Los Ángeles en su salón, como si de un late night se tratara, con sus chascarrillos y colaboradores habituales –con un estelar Matt Damon y Guillermo como cabecillas—. Mucha menor inspiración tuvieron los intérpretes musicales o la inclusión de clips de presentación, que alargaron sobremanera el metraje de una película que contaba con un cliffhanger inesperado que hubiera firmado el mismo Hitchcock. Antes del La La Land gate, llegó un episodio que pasó más desapercibido pero que define a las claras la vertiente mercantil de estos premios. La estrategia del persa Asghar Farhadi (que vio la ceremonia desde Londres), revestida de solidaridad, dio sus frutos. El viajante (Forushande) —que se estrena en España el próximo fin de semana— se impuso a Toni Erdmann en la categoría de mejor película de habla no inglesa. Un crimen a quemarropa que duele tanto o más que la puñalada a Chazelle. La obra de Maren Ade es una de las cumbres de nuestro siglo, y si la Academia no podía dejar pasar la ocasión de celebrar con rotundidad una maravilla como La La Land —que con poso amargo amasó seis entorchados—, lo mismo ocurría con el tercer largometraje de Ade. Otra decepción más al zurrón. Damien Chazelle (dirección), Emma Stone (actriz protagonista), Casey Affleck (actor protagonista), Viola Davis (actriz secundaria), Mahershala Ali (actor secundario), Justin Hurwitz (música), Linus Sandgren (dirección de fotografía), Kenneth Lonergan (libreto original) y Ezra Edelman (documental) sí cumplieron la escaleta prevista. Moonlight se proclama como la triunfadora de esta edición con tan solo tres premios –al de mejor película se suma guion adaptado y el citado de Ali a mejor actor secundario—. Es la primera cinta LGTBQ+ que logra el máximo galardón. Lástima que haya sido de esta manera, sin reconocimiento y casi a oscuras. La ciudad de las estrellas esta vez no brilló con la suficiente magnitud.

    Mejor película: Moonlight de Barry Jenkins.
    Mejor director: Damien Chazelle por La La Land.
    Mejor actor protagonista: Casey Affleck por Mánchester frente al mar.
    Mejor actriz protagonista: Emma Stone por La La Land.
    Mejor actor secundario: Mahershala Ali por Moonlight.
    Mejor actriz secundaria: Viola Davis por Fences.
    Mejor guion original: Kenneth Lonergan por Mánchester frente al mar.
    Mejor guion adaptado: Barry Jenkins y Tarell McCraney por Moonlight.
    Mejor fotografía: Linus Sandgren por La La Land.
    Mejor montaje: John Gilbert por Hasta el último hombre.
    Mejor música: Justin Hurwitz por La La Land.
    Mejor canción original: "City of Stars" de La La Land.
    Mejor diseño de producción: David Wasco y Sandy Reynolds-Wasco por La La Land.
    Mejor diseño de vestuario: Colleen Atwood por Animales fantásticos y dónde encontrarlos.
    Mejor maquillaje y peluquería: Alessandro Bertolazzi, Giorgio Gregorini y Christopher Nelson por Escuadrón Suicida.
    Mejores efectos visuales: Robert Legato, Adam Valdez, Andrew R. Jones y Dan Lemmon por El libro de la selva.
    Mejor sonido: Kevin O’Connell, Andy Wright, Robert Mackenzie y Peter Grace por Hasta el último hombre.
    Mejor montaje de sonido: Sylvain Bellemare por La llegada.
    Mejor película de habla no inglesa: El viajante de Asghar Farhadi (Irán).
    Mejor película de animación: Zootrópolis de Byron Howard, Rich Moore, Jared Bush.
    Mejor documental: O.J. Made in America de Ezra Edelman.
    Mejor cortometraje de ficción: Sing (Mindenki) de Kristof Deák y Anna Udvardy.
    Mejor cortometraje de animación: Piper de Alan Barillaro y Marc Sondheimer.
    Mejor cortometraje documental: The White Helmets de Orlando von Einsiedel y Joanna Natasegara.

    Listado de Nominaciones para la 89ª edición de los Oscars.

    De izqda a dcha (parte superior): Barry Jenkins y Tarell Alvin McCraney (Moonlight). Brie Larson. Los cuatro intérpretes ganadores. Casey Affleck. De nuevo, los cuatro actores y actrices ganadores del Óscar. Panorámica del Dolby Theatre con Emma Stone en el proscenio. Damie Chazelle y Ryan Gosling. El perdedor de la noche: Damien Chazelle.




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