Introduce tu búsqueda

  • In sanguis veritas.
    The neon demon, de Nicolas Winding Refn.

    ¿Cuántos poetas se necesitan para elogiar a una ciudad?
    Paterson, de Jim Jarmusch.

    El castigo de Hedoné.
    La doncella, de Park Chan-wook.

    Especial Oscar Race 2017.

    Epicedio appassionato.
    Solo el fin del mundo, de Xavier Dolan.

    Crítica | Mr. Right

    Mr. Right

    Amor en llamas

    crítica de Mr. Right (Paco Cabezas, EE.UU., 2015).

    Quizá acostumbrado a las constantes comparaciones con Tarantino que ha ido acumulando a lo largo de su carrera por parte de una crítica perezosa y propensa a las conexiones fáciles no siempre acertadas o justificidas más allá de lo superficial, Paco Cabezas parece haber decidido abrazar de alguna manera esa etiqueta con Mr. Right, una comedia que podría haberse estrenado perfectamente en plena ola postarantiniana surgida en la década de los 90 a raíz del éxito de Reservoir Dogs (íd, Quentin Tarantino, 1992) y, ante todo, Pulp Fiction (íd, Quentin Tarantino, 1994). Así, no cuesta imaginar a la nueva obra de Cabezas compartiendo cartelera (o estantería de videoclub… o, mejor aún, programación en un festival de cine indie) con derivaciones tan interesantes (y, a su vez, tan dispares entre sí) como Killing Zoe (íd, Roger Avary, 1994), Four Rooms (íd, Allison Anders, Alexandre Rockwell, Robert Rodriguez y Quentin Tarantino, 1995), Tú asesina, que nosotras limpiamos la sangre (Curdled, Reb Braddock, 1996), Dos días en el valle (Two Days in the Valley, John Herzfeld, 1996) o Un asesino algo especial (Grosse Pointe Blank, George Armitage, 1997). De esta última, protagonizada por John Cusack, Cabezas recupera la figura del asesino profesional tan hábil para arrancar vidas como sonrisas, en este caso un Sam Rockwell derrochando carisma, sensibilidad, movimientos letales y aptitudes para el baile como ya hiciera en otra comedia de acción a reivindicar: la pasadísima de rosca (aunque no tanto como su delirante secuela) Los Ángeles de Charlie (Charlie’s Angels, McG, 2000). En Mr. Right, Rockwell da vida a un legendario sicario que, en un arrebato de moralidad, decide revertir todo el daño que ha hecho mediante la aniquilación sistemática de cualquiera que contrate sus servicios para asesinar a alguien, de manera que quienes resultan aniquilados no son los objetivos que le asignan, sino las personas que le pagan por ejercer su oficio. A su lado nos encontramos a una chispeante Anna Kendrick tan desbocada como Rockwell en el papel de Martha, una alocada joven al borde de la sociopatía a la que se solo le falta un pequeño empujón para olvidarse por completo de las normas y vivir al margen de la sociedad. Ese límite lo cruzará definitivamente de la mano de quien considera el hombre perfecto, un tipo del que ni siquiera conoce su nombre pero que ha entrado en su vida de manera arrolladora, confesándole entre risas que es un tipo peligroso, algo que ella no termina de creer del todo… hasta que lo ve en acción y entonces ya no hay vuelta atrás: es en ese instante cuando ambos descubren que están hechos el uno para el otro.

    Pero antes de poder ser felices para siempre, Martha y Mr. Right (de nombre real Francis) deben romper con su pasado: ella con su vida normal, su exnovio, su compañera de piso; él con un antiguo compañero y mentor, encarnado por el (este sí) muy tarantiniano Tim Roth, y unos mafiosos de medio pelo que andan también por la trama y que nos regalan algunos de los momentos más divertidos y entrañables de toda la cinta; encabezados por el dubitativo Steve al que da vida RZA, que mantiene una relación muy peculiar con el protagonista y los delincuentes a los que sirve. Con un guion del prolífico, irregular e interesante Max Landis (hijo del mítico John Landis) que propone una atrevida perversión de los códigos de la comedia romántica, y tras verse algo encorsetado en el esquema de vehículo al servicio de Nicolas Cage en la, no obstante, muy rescatable Tokarev (2014), Paco Cabezas ha encontrado en Mr. Right el juguete perfecto para desplegar toda su energía cinética, su imaginería cool y un esteticismo delicioso, dando como resultado una película contagiosa como una canción pop, visualmente deslumbrante (con fotografía del también español Daniel Aranyó), con un ritmo casi imparable y tocada por la gracia de un reparto entregado plenamente a su función de divertirse y transmitir ese sentimiento al público, especialmente unos Rockwell y Kendrick absolutamente arrebatadores a los que basta ver juntos en pantalla para hacernos sentir bien.

    Y es que, en el fondo, por mucho que la sangre fluya y alguna cabeza explote, Mr. Right es una verdadera feel good movie: una de esas que consiguen adentrarnos en un mundo ficticio donde la magia existe y los finales son felices. Y hora y media después, cuando comienzan los créditos finales, uno termina con una sonrisa dibujada en el rostro mientras se quita los tropezones de cerebro ajeno pegados a la ropa. Por el camino hemos podido disfrutar de secuencias tan deliciosamente estúpidas como la exhibición con los cuchillos en la cocina de Martha o aquella en la que Francis debe liquidar a un oponente en el aparcamiento de un restaurante en el que Martha le espera para cenar (con una excelente coreografía de James Lew, veterano especialista visto en clásicos del cine de acción como Acción Jackson, Campeón de campeones, Arma perfecta, Rapid Fire o Timecop, cuya mano como coordinador de especialistas se deja notar en las varias set-pieces que recorren el metraje). Siendo un poco quisquillosos, se podría acusar a todo el elenco y, sobre todo, al propio Paco Cabezas, de ser demasiado autoconscientes en sus intenciones de lograr a toda costa ser guays, si se me permite la expresión. Pero el hecho es que lo cool no es en Mr. Right algo meramente impostado, sino algo a lo que realmente consigue llegar con su agradable mezcla de música ligera, bailes, risas, elegancia y simpatía. Y todo ello, insistimos, manteniendo una violencia explícita que probablemente, sin esa pátina de comedia inofensiva, podría resultar bastante incómoda para el espectador medio. ¿Es Mr. Right la mejor película dirigida hasta el momento por Paco Cabezas? Podríamos decir que sí, principalmente porque, al contrario de lo que ocurría en algunos pasajes de Aparecidos (2007) o Carne de neón (2010), en esta ocasión Cabezas no lidia con el drama o la tragedia y demuestra, como también lo hicieran sus guiones para las rescatables Sexykiller, morirás por ella (Miguel Martí, 2008), Spanish Movie (Javier Ruiz Caldera, 2009) y Bon Appétit (David Pinillos, 2010), y a falta de ver lo que ha hecho con sus capítulos para la serie de terror Penny Dreadful, que la comedia es el género que mejor le sienta y aquel en el que parece encontrar su hábitat natural. | ★★★★ |


    Pedro José Tena
    © Revista EAM / Badajoz


    Ficha técnica
    Estados Unidos. 2015. Título original: Mr. Right. Director: Paco Cabezas. Guion: Max Landis. Productores: Bradley Gallo, Rick Jacobs, Lawrence Mattis. Productoras: Amasia Entertainment / 3311 Productions / Circle of Confusion. Fotografía: Daniel Aranyó. Música: Aaron Zigman. Montaje: Tom Wilson. Reparto: Sam Rockwell, Anna Kendrick, Tim Roth, James Ransone, Anson Mount, Michael Eklund, RZA, Kathie Nehra, Jaiden Kaine, Douglas M. Griffin, Luis Da Silva Jr., Elena Sanchez.

    Mr. Right poster
    Feelmakers

    0 comentarios:

    Publicar un comentario en la entrada

    "Sueñen. Vean cine."

    Críticas

    Classics

    • Retrospectiva de Jacques Becker

      Por José Luis Forte / «A golpe de escoplo y martillo un hombre perfora el suelo de hormigón de una celda. Cada impacto hace saltar esquirlas y polvo de cemento en una tarea que se nos antoja imposible. Hay poco tiempo, el ruido es infernal, los guardias de la prisión pueden pasar en cualquier momento y solo la casualidad de que haya obras en el edificio permite que los golpes no llamen la atención. Como un péndulo que marca los segundos con una perfección milimétrica, como gotas de agua que fueran cayendo de un grifo inagotable, la secuencia del trabajo se desarrolla maquinalmente, pero es un hombre quien incansable mantiene el hipnótico ritmo».
    • El cine de Hou Hsiao-Hsien, un espacio para habitar. Apuntes sobre The Assassin

      Por Miguel Muñoz Garnica. «Estamos en el sur de Taiwán, a principios de los años cincuenta. Un pueblecito rural de calles sin pavimentar y casas humildes donde las duchas con agua caliente se dan calentando un barreño de agua sobre una hoguera. Un grupo de niños, descalzos y vestidos de blanco, juega con peonzas en la plaza del pueblo».
    • Las 10 mejores películas de Akira Kurosawa

      Por José Luis Forte. «De nuevo el juego está en marcha, como diría nuestro adorado Sherlock Holmes: destacar las diez mejores obras de un director de cine. En esta ocasión es el gran Akira Kurosawa el elegido, quizá el autor japonés más popular y con más merecido prestigio de la lejana isla. Y otra vez nos encontramos con la habitual problemática: dejar fuera películas que deberían incluirse en la lista».

    Premios

    Festivales

    [12][Trailers][slider3top]