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    Shortfilm | El corredor, dirigido por José Luis Montesinos

    El corredor

    Ironías del destino

    crítica de El corredor (José Luis Montesinos, España, 2015). / ★★★ |

    Guion: José Luis Montesinos, Iakes Blesa. Compañía productora: Caduco Films. Productores: Arturo Méndiz, José María Torres. Fotografía: Marc Zumbach. Montaje: José Luis Montesinos. Sonido: Xavi Saucedo. Dirección artística: Sandra Marín. Música: Javi Rodero. Reparto: Miguel Ángel Jenner, Lluís Altés. Duración: 12 min. Nacionalidad: España.

    El director tarraconense José Luis Montesinos ya llamó la atención de la crítica con su cortometraje La historia de siempre (2009) al cosechar una interminable ristra de premios –más de cien– en el ámbito nacional e internacional. Y parece que El corredor va a ser un nuevo jalón para apuntalar la trayectoria de su autor, al venir avalado por sus galardones en la SEMINCI y en los Premios Gaudí, a los que se suma su flamante nominación para los Premios del Cine Europeo. En este sentido, no parece casualidad que Montesinos haya vuelto a contar con el mismo protagonista, el veterano Miguel Ángel Jenner –conocido sobre todo por su faceta como doblador de Samuel L. Jackson, Leonard Nimoy o Jean Reno, entre otros–, para su nuevo proyecto; una obra que, asimismo, se aleja del abigarramiento visual y el colorismo de las imágenes de sus primeras propuestas fílmicas –léase Físico (2002) o Final (2003)–, para optar, como ya hiciera en La historia de siempre, por un tono más contenido y realista. De ahí que, como en aquella, El corredor se caracterice por su condensación temática y espacial, al ceñir la anécdota a un tiempo lineal y a un único espacio –el muelle de una ciudad portuaria no identificada pero fácilmente reconocible como Barcelona–, contar con Marc Zumbach como director de una fotografía naturalista y narrar una historia con trasfondo de crítica social.

    ¿Y cuál es esa historia? Pues el encuentro casual que se produce entre un empresario de la vieja escuela venido a menos (Jenner) y Pablo (Lluís Altés), un extrabajador suyo que quedó en el paro tras un ERE. A través del tenso diálogo que se establece entre ambos personajes –muy bien interpretados por los dos actores–, la cinta pone en evidencia el enfrentamiento entre las clases sociales, el rencor soterrado en las relaciones laborales, el aumento de las desigualdades económicas y, en definitiva, la victimización de unos y otros tras la crisis que estalló en el año 2008. Montesinos resuelve la pieza, en tan solo doce minutos, con elegancia, ritmo e inteligencia, haciendo gala de un pulso tan firme que parece seguir las leyes implícitas de todo cortometraje digno de ser valorado: una presentación rápida y precisa de los personajes; una intriga que atrapa gracias a sus toques de apólogo perverso a lo Roald Dahl –bien es verdad que sin el elemento criminal–, y una resolución con un giro inesperado pero en absoluto postizo o absurdo.

    Así, si en La historia de siempre Montesinos optaba, grosso modo, por una modulación emotiva, sentimentalista –incluso en su desenlace–, en El corredor la ironía está presente desde su mismo título. De hecho, el filme se asienta en la simbología del corredor como luchador nato, como ser humano que se enfrenta a la vida siempre yendo para adelante. Es, por tanto, el estereotipo que encarna su protagonista, un self-made man en apariencia imparable que, de pronto, se ha visto detenido por los reveses del destino. No en vano, el día de su encuentro con Pablo es la primera vez en meses que ha vuelto a correr. De esta forma, el componente irónico de la pieza va desplegándose a varios niveles –el cambio de tornas, la falsedad de las apariencias…– hasta culminar en ese plano detalle en el que el ex empresario arranca un papel de una valla. Y es que, según nos dice el realizador y guionista de El corredor –un corto, por cierto, significativamente subvencionado por la PIMEC–, “los caminos del Señor son tan inescrutables” que a menudo la esperanza, o la oportunidad, residen en el lugar menos insospechado. Sin duda, una fábula divertida e ingeniosa, aunque un poco simplista, sobre la realidad de nuestros días.

    Pueden ver El corredor en Marvin&Wayne Short Film Distribution.

    El jardín

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