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    BFI London Film Festival | Día 5

    Benedict Cumberbatch

    (Casi) descanso dominical

    crónica de la quinta jornada del BFI London Film Festival 2015.

    Domingo, día de relajación y poca afluencia al festival. Generalmente, el primer domingo del certamen se dedica a películas pequeñas y relativamente oscuras, sobre todo en los pases para prensa. Teniendo en cuenta que el sábado suelen haber proyecciones hasta muy tarde, además de fiestas y otros eventos extras, los acreditados no suelen estar muy por la labor de presentarse hasta bastante pasado el día (si es que se presentan). Sin embargo, este año la organización ha decidido cambiar la tónica y reservar para el domingo dos de los platos fuertes del festival: la norteamericana Black Mass (Scott Cooper, 2015) y la taiwanesa The Assassin (Hou Hsiao-Hsien, 2015). La primera llegaba al festival precedida por la extrañeza de la cancelación de su rueda de prensa y photocall, algo que nadie acaba de entender muy bien, sobre todo teniendo en cuenta que las dos estrellas principales de la película, Johnny Depp y Benedict Cumberbatch, sí estuvieron presentes en la gala de proyección de la película. Hay quien dice que tiene que ver con el hecho de que la cinta no ha recibido las críticas espectaculares que se esperaban, y otros simplemente afirman que se debe a la ausencia del director Scott Cooper. En cualquier caso, las opiniones, si bien no fueron arrolladoras, tampoco fueron excesivamente pesimistas. Se aplaude sobre todo el trabajo de Depp (hay quien lo ha señalado como el mejor del actor en años), y se lamenta que en algunos aspectos se quede a medio gas.

    Como Black Mass, The Assassin también esperaba mejores críticas de las que se terminó llevando, dada su carrera por festivales previos a lo largo del año. La película de Hou Hsiao-Hsien consiguió convencer al personal en los aspectos visuales (su factura técnica es absolutamente impresionante, y su fotografía es de lo mejor visto este año en una pantalla, con permiso del Macbeth de Justin Kurzel), pero poco más. A casi nadie le gustó la narrativa utilizada por el director, que fue calificada desde “demasiado sutil” por los más optimistas, a “inexistente” por los menos, pasando por todo tipo de calificativos intermedios, ninguno de ellos demasiado halagüeño. Quizá un domingo a mediodía no era el momento más adecuado para programar una obra como The Assassin, aunque cabe mencionar que la reacción del público fue bastante similar en ambos aspectos.

    La última película reseñable del día fue el documental Listen to Me Marlon (Stevan Riley, 2015), que sí consiguió convencer, quizás por tener la doble ventaja de jugar más o menos en casa (es una coproducción británica) y de tocar una temática tan fascinante como la vida y obra de una de las mayores leyendas de Hollywood, Marlon Brando. A través de las cintas que el actor grabó con sus pensamientos a lo largo de buena parte de su vida, acompañada de fragmentos de sus películas, fotografías, vídeos caseros y un sinfín de entrevistas, Riley traza la historia de este intérprete que redefinió el concepto de bigger than life, y cuya existencia se nos antoja hoy mucho más trágica y turbulenta de lo que nadie pudo haber percibido en sus días de gloria, cuando se convirtió en el actor más joven de la historia en ganar un Óscar por su trabajo en La ley del silencio (Elia Kazan, 1954). Si bien el ritmo que imprime Riley es un tanto lento, y el uso de la digitalización del rostro de Brando se hace algo pesado, es innegable que se trata de un documento de innegable valor para todo el que quiera ver más allá del personaje (o los personajes) que el propio Brando construyó para la galería a lo largo de su agitada vida. Mañana volvemos a la expectación, a las ruedas de prensa, las carreras y la locura habitual del festival con un cuarteto de lujo: Brooklyn, adaptación de la novela de Colm Tóibín escrita por Nick Hornby y dirigida por John Crowley; la esperadísima The Witch, opera prima de Robert Eggers que compite al premio a Mejor Primera Película y que inauguró el Festival de Sitges hace sólo unos días; A Bigger Splash, remake de La Piscine de Jacques Deray a cargo de Luca Guadagnino, y con Ralph Fiennes y Tilda Swinton al frente del reparto; y la última pequeña perla de Hirokazu Kore-eda, Our Little Sister, que tanto gustó en el pasado Festival de San Sebastián y que aspira a revalidar el romance de Kore-eda con la crítica londinense tras el éxito de Like father, like son hace dos años.


    Judith Romero Esquerra
    © Revista EAM / 59º London Film Festival


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