Introduce tu búsqueda

  • Dos ventanas al vacío.
    A Ghost Story, de David Lowery.

    Cock-a-Doodle Dandy.
    Free Fire, de Ben Wheatley.

    En la sombra de la Bohemia.
    Especial 52º Festival de Karlovy Vary.

    Feminismo bizarro.
    Love Witch, de Anna Biller.

    BFI London Film Festival 2015 | Día 7

    Rachel Weisz en Londres

    La dama y la langosta

    Crónica de la séptima jornada del BFI London Film Festival 2015.

    Entramos en el ecuador del festival, con cada vez más cartas sobre la mesa y las cosas más y más claras. Las grandes galas ya escasean (aunque a la espera de algunas que darán que hablar), la sección oficial ya ha mostrado casi todo lo que hay, y las grandes esperadas empiezan a dosificarse con cuentagotas. Y para no mezclar unas cosas con otras y que quede de todo un poco, la gala del martes fue, relativamente, de pequeño calibre. Nicholas Hytner, que en Reino Unido es más conocido por su faceta de director teatral que cinematográfico (fue durante 12 años el director del Teatro Nacional Británico), llegaba por primera vez al festival para presentar The Lady in the Van, adaptación cinematográfica de la obra teatral de Alan Bennett que él mismo dirigió sobre los escenarios londinenses en 1999. Para ello, ha contado con la misma actriz que protagonizó la obra, la veterana Maggie Smith, que es, sin lugar a dudas, lo mejor de la película. La actriz, a la que solemos ver en personajes mucho más serios —aunque en los últimos años parece que está abandonándolos cada vez más—, resulta tan cercana, divertida y cálida que casi puedes olvidar que el largometraje sufre de todos y cada uno de los malos vicios del cine británico más academicista (vertiente comedia). En general, gustó mucho a la prensa local, y menos a la extranjera, algo que siempre suele pasar con este tipo de producciones.

    Más consenso hubo con The Lobster, primera cinta en inglés del griego Yorgos Lanthimos (Canino, Alps) con un reparto tan estelar como en estado de gracia. Esta sátira sobre las relaciones de pareja, absurda, negra y malvadamente divertida en su primera mitad, se diluye tristemente en su segundo tramo, desperdiciando buena parte de la carga de mala leche acopiada. Más que a sus dos protagonistas, Colin Farrell y Rachel Weisz, cabe destacar al impresionante reparto de secundarios que atesora la película, todos ellos memorables en sus pequeños personajes de tarados emocionales tratando de (sobre)vivir en un mundo absurdamente distópico que podría haber salido de la cabeza de un George Orwell con resaca. Al margen del filme, hay que resaltar la desastrosa organización del pase de prensa, con una cola kilométrica que daba varias vueltas al hall de la sala, y con decenas de acreditados colándose descaradamente al paso de ésta por la puerta. En lo que a gestión se refiere, ha sido uno de los mayores desaguisados que se ha visto en mucho tiempo. La representante hispana del día, El apóstata (Federico Veiroj, 2015), no congregó a demasiados acreditados (empiezan a faltar horas y el personal se vuelve muy selectivo a estas alturas). Lo que sí es cierto es que gustó bastante a todos los presentes, que alabaron especialmente a sus actores —muchos de los presentes parecían recordar bien a Bárbara Lennie por Magical Girl—, y también a la elegante fotografía de Arauco Hernández. Esperemos que los distintos pases de público hagan llegar a El Apóstata a más gente, porque era una cinta que merecía más exposición de la que ha acabado teniendo. Mucho más concurrida estaba la sala para Cemetery of Splendour, la nueva creación de Apichatpong Weerasethakul, que compite en la selección oficial. Y es posible que más de uno se arrepintiese, dado que hubo varias deserciones y al menos un par de siestas de categoría olímpica. Un poco al estilo de lo que pasó con The Assassin, la mayoría de los supervivientes coincidieron en alabar la factura técnica de la película y la extrema sutileza de Weerasethakul.

    Mañana, el festival se viste de gala para recibir a la gran estrella de este año: Cate Blanchett. La actriz australiana, que recibirá el BFI Fellowship (premio honorífico del festival), presenta Carol (Todd Haynes, 2015), que tiene muchas posibilidades de otorgarles nuevas nominaciones al Óscar —y quién sabe si la propia estatuilla— tanto a ella como a Rooney Mara. También podremos ver un par de representantes del cine de género, la británica The Ones Below (David Farr, 2015), con David Morrisey ejerciendo de vecino inquietante, y la americana Green Room (Jeremy Saulnier, 2015), un curioso survival horror que cuenta con la rareza de ver al veterano Patrick Stewart en un papel de villano poco común.


    Judith Romero Esquerra
    © Revista EAM / 59º London Film Festival

    Feelmakers

    0 comentarios:

    Publicar un comentario

    "Sueñen. Vean cine."

    Críticas

    Festivales

    • El cine de Olivier Assayas. Una mirada a su filmografía

      Por Ignacio Navarro / «Todo lo que se necesita para hacer una película es una mujer y una pistola. Esta frase un tanto discutible (por lo sexista) la pronunció Jean-Luc Godard, nada menos que el estandarte de esa corriente tan identificable del cine como fue la Nouvelle Vague...».
    • Las 10 mejores películas de Luis Buñuel

      Por Alberto Sáez Villarino. «A pesar de lo que pudiéramos imaginar, movidos por la falta de preocupación de unos medios de comunicación con cierta tendencia a la holgazanería a la hora de catalogar los estilos y movimientos artísticos, el período surrealista de Buñuel fue considerablemente breve. En realidad, sólo dos películas entran dentro de los esquemas político-estéticos propuestos por André Breton: Un perro andaluz y La edad de oro...».
    • Monstruos que huyen, monstruos que persiguen, monstruos que observan: M, el vampiro de Düsseldorf

      Por Elisenda N. Frisach. «Fue a mediados del siglo pasado, cuando Europa se recuperaba de la Segunda Guerra Mundial mientras se encaminaba a una tercera contienda de alcance planetario –aunque esta vez marcada por un equilibrio del terror conocido como «Guerra Fría»–, que el historiador francés Daniel Halévy publicó su libro Ensayo sobre la aceleración de la historia (1948), donde, entre otras cosas, determinaba el espíritu de nuestra época; un zeitgeist marcado por la constante transitoriedad tecnológica y científica...».

    Classics

    [12][Trailers][slider3top]