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    Entrevista | Lilith Stangenberg

    Lilith Stangenberg

    En el marco del Festival de Cine Alemán, charlamos con Lilith Stangenberg, coprotagonista del filme inaugural (Las mentiras de los vencedores) e imagen de la 17ª edición del certamen. Versada hasta ahora en el teatro, la joven actriz berlinesa se muestra entusiasta con su primer papel cinematográfico importante y expone su experiencia con una honestidad que, esperemos, no pierda con el paso de los años.


    Las mentiras de los vencedores supone tu primer papel protagónico en el cine. ¿Has visto la película por primera vez en este festival?

    No, por segunda vez, pero ha sido como la primera. La vi por primera vez en Alemania, pero fui incapaz de disfrutarla: me sentía fuera de lugar, como el Titanic en pleno naufragio. Pero esta vez he logrado poner distancia entre la cinta y yo y me ha gustado mucho más verla.

    ¿Cómo te sientes al ser la imagen del festival?

    Es increíble. Aún no me lo creo. Y el cartel es precioso, con aires de la Nouvelle vague. Ya me he hecho una fotografía con él para mandársela a mi abuela.

    Al ser tu primera película importante, todo esto es nuevo para ti. ¿Cómo fue el salto del teatro al cine?

    Maravilloso. He estado muy cómoda, aunque siempre teniendo presente la opinión del director. A fin de cuentas, estoy acostumbrada al teatro. He trabajado mucho el papel y visitado medios de comunicación para ver trabajar a las mujeres a las que intento honrar con el personaje.

    ¿Te costó el cambio de arte?

    Sí, me costó olvidar las costumbres teatrales. En el teatro, cada interpretación es definitiva, así que me tomé cada día de rodaje muy en serio. Quizá demasiado. Al final tuve que convencerme de que no pasa nada por estropear una toma, porque en el cine siempre hay una segunda oportunidad para hacerlo bien. O sea que no tienes que ser perfecto a cada segundo.

    Y, ahora que conoces los dos medios, ¿te gustaría seguir explorando el séptimo arte o preferirías volver a los escenarios?

    Empecé en el teatro y me encanta, pero el cine es una gran pasión. Sencillamente lo adoro. Así que, ahora que tengo la oportunidad, me encantaría seguir explorándolo.

    ¿Cómo diste con el papel?

    A través de un proceso de casting. Me encantó el guion desde el primer momento y luché por el personaje.

    ¿Y cómo te has sentido al trabajar junto a Florian David Fitz?

    Ha sido increíble porque él es un actor muy conocido en Alemania y yo acabo de empezar. Además, nuestra forma de trabajar es muy diferente porque provenimos de dos contextos muy distintos: fuimos como dos planetas que se encuentran y chocan. Pero la tensión ocasionada por nuestras diferencias hizo el rodaje muy interesante. Y creo que trasciende a la pantalla y enriquece a nuestros personajes. Pese a nuestras diferencias, me encantó trabajar con Florian: al principio yo estaba muy nerviosa, pero él siempre me ayudó con su humor.

    En Las mentiras de los vencedores ambos interpretáis a una pareja de periodistas en plena investigación. ¿Ha cambiado tu visión del mundo periodística tras trabajar en la película?

    Desde el principio me resultó un tema muy interesante porque es de gran actualidad: estamos muy acostumbrados a ser rodeados por la información, pero no es normal interesarse por lo que hay detrás. Normalmente, masticas y tragas sin reflexionar. La película nos obliga a reflexionar sobre quién escribe la historia que conocemos como verdadera, el cuento de hadas que vivimos.

    Por último, ¿cuál es tu opinión sobre el cine alemán actual?

    Es una situación muy ardua porque los directores jóvenes lo tienen muy complicado para conseguir dinero y deben invertir mucho tiempo para lograrlo. La industria sólo se preocupa por la industria. Hacer arte es difícil.

    Pero… ¿hay esperanza?

    No lo sé. Por supuesto, yo mantengo la esperanza. Para algo soy joven.


    Entrevista: Juan Roures.
    Imagen: Festival de Cine Alemán de Madrid.



    El fulgor efímero

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