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    Visions du Réel 2015 | Día 1: Magna Graecia / Europa Impari & Grozny Blues

    Grozny Blues

    Parálisis europea. Gritos caucásicos

    Crónica de la primera jornada en la XXI edición del Visions du Réel

    Ayer nos desplazamos hasta Nyon, la pequeña localidad suiza donde se celebra uno de los festivales dedicados al género documental más relevantes de Europa: Visions du Réel. Nuestro primer día —y segundo del certamen— escogimos dos películas que resumen la tónica del festival: la denuncia contra la deriva recesiva del ser humano desde el Cáucaso y la vieja Europa. Si bien el programa de Visions du Réel también propone elocuentes filmes latinoamericanos y orientales que comentaremos en los próximos cinco días, existe una evidente bifurcación temática en las ciento sesenta y seis propuestas exhibidas, una dualidad de la que ni siquiera se libran las películas sobre Oriente Medio, dado que su perspectiva apunta hacia un nostálgico eurocentrismo. Dicha duplicidad, que da nombre a nuestra primera crítica, se concentra en las secuelas de la URSS (no olvidemos la sección Focus Georgia y la retrospectiva del director armenio Harutyun Kchatryan, paradigma de la propaganda antisoviética) y la desintegración política, económica y social de Europa. El primer camino de esta división se pone en evidencia a través de otro título, concretamente el del largometraje de la primera proyección que asistimos ayer: Magna Graecia / Europa Impari, un documental que traza una parábola entre el ideal de la auténtica democracia en la Grecia Clásica y el advenimiento de los neo-sofistas contemporáneos que, como advierte uno de los protagonistas parafraseando a Sócrates, éstos siempre son aceptados por culpa de la ignorancia de la sociedad. En cambio, mientras la sociedad europea permanece en silencio, el eco de los gritos de Chechenia puede oírse desde principios de siglo. Pero, como muestra de forma magistral Nicola Bellucci en Grozny Blues, se trata de unas apelaciones a Vladimir Putin que en menos de una década han cambiado de punto de vista, pasando de la condena a la exaltación.

    GROZNY BLUES

    Nicola Bellucci / Suiza, 2015 | Compétition International Long Métrage

    El segundo documental que visionamos en Visions du Réel arranca con un footage de principios de este siglo. Una mujer llora de rabia mientras sostiene una pancarta escrita en ruso. La mujer no pestañea ni deja de mirar a esa cámara temblorosa que más tarde sabremos que está sujetando otra mujer chechena. La joven filmada es una víctima del bombardeo de Grozny de la Segunda Guerra de Chechenia, igual que la directora amateur y protagonista de Grozny Blues. La veinteañera anónima del video casero añadido en el primer minuto del filme de Nicola Bellucci, al fin se seca las lágrimas e implora a Vladimir Putin que se desplace hasta Grozny. Su grito quebrado dice que ella es la única mujer que no le tiene miedo, pues al haberle matado a toda su familia no tiene nada que perder. Las imágenes en blanco y negro pronto se sustituyen por las del inmenso rascacielos de Grozny antes de su incendio en 2013, por montajes fotográficos del actual líder Ramzán Kadýrov y Vladimir Putin dispuestos como estampas religiosas en cada esquina de la ciudad, y por unas voces eufóricas de las adineradas juventudes pro-rusas de Chechenia en plena manifestación. La obra, que por ahora parece ser la favorita a alzarse con el gran premio del certamen suizo, reconstruye el pasado y presente de esa región traumatizada: dos escalofriantes horas montadas a base de un plano-contraplano de imágenes de archivo y neofascismo contemporáneo u otras manifestaciones del olvido colectivo. Una idea similar —aunque más estremecedora— que el plano del footage de la representación de las torturas llevadas a cabo por los oficiales de Indonesia y el contraplano de un familiar de las víctimas del genocidio en The Look of Silence. Grozny Blues revela como en menos de una década la petición de la presencia de Putin en Grozny que reclamaba esa anónima mujer de la apertura del documental se ha hecho realidad, pero convertida en la peor pesadilla. | ★★ |

    Magna Graecia / Europa Impari

    MAGNA GRAECIA / EUROPA IMPARI

    Anita Lamanna, Erwan Kerzanet / Italia, Francia, 2015 | Regard Neuf

    Grecia fue magna por la creación de un sistema político ecuánime que apuntaba hacia la intervención ciudadana en las cuestiones de Estado. No obstante, esa cuna de la democracia se ha convertido en uno de los países más devastados por la crisis económica de la Europa contemporánea. En Magna Graecia / Europa Impari la situación griega sirve de espejo para mostrar el decaimiento de Europa y, en especial, la decadencia ética de la hermética e ignorante sociedad de la región de Calabria. Dividido en cinco capítulos, el proyecto de Anita Lamanna y Erwan Kerzanet muestra cinco descripciones del rostro de aquellos que provocaron su miseria: los nuevos y peligrosos sofistas de la 'ndrangheta. El filme, presentado en la sección Regard Neuf, no está contextualizado en la Atenas socrática o platónica, sino en el delictivo sur de Italia del siglo XXI, condicionado por la actividad criminal de la organización citada. No todos los testimonios hablan abiertamente de la 'ndrangheta, pero su omnipresencia en la comunidad se advierte en sus discursos. Su existencia se insinúa desde el primer capítulo, formulado cual oda feminista, donde las mujeres calabresas intentan sobrevivir en ese microcosmos masculino y corrupto que ya nos insinuaba Edoardo Winspeare en In grazia di Dio: pueblos convertidos en matriarcados a causa de la ausencia de hombres (por su encarcelamiento o emigración). El policía corrupto, el magistrado que detiene a criminales que eran sus compañeros de clase, el político que quiere cambiar el país, los inmigrantes esclavizados por culpa del racismo inherente a la cultura de la 'ndrangheta, o el profesor de instituto que quiere erradicar ese racismo enseñando a sus pupilos que la libertad de uno finaliza cuando empieza la del prójimo, son las voces que representan la cultura de la sumisión del neo-sofismo italiano. | |

    Carlota Moseguí
    Enviada especial a Nyon (Suiza)



    El fulgor efímero

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