Introduce tu búsqueda

  • In sanguis veritas.
    The neon demon, de Nicolas Winding Refn.

    ¿Cuántos poetas se necesitan para elogiar a una ciudad?
    Paterson, de Jim Jarmusch.

    El castigo de Hedoné.
    La doncella, de Park Chan-wook.

    Especial Oscar Race 2017.

    Epicedio appassionato.
    Solo el fin del mundo, de Xavier Dolan.

    De la estaca al martillo

    The Avengers

    Fantasía como metáfora

    crítica a De la estaca al martillo. Un viaje por los universos de Joss Whedon de Buffy a Los Vengadores (2015)

    Hay pocas formas mejores, o al menos más honestas, de empezar un libro de no ficción que dejando claro desde el principio su razón de ser y principal objetivo. De la estaca al martillo cuenta con un prólogo donde Virginia Guarinos e Inmaculada Gordillo explican la autoría bicéfala del proyecto y cómo los coordinadores Pedro García e Irene Raya han decidido suplir un gran hueco en el mercado español, creando el primer libro monográfico en torno a la figura de Joss Whedon. El creador/guionista/director/compositor que ha marcado a varias generaciones desde mediados de los 90 es el objetivo de estudio de García y Raya, que convocan a lo largo de 280 páginas a 14 autores más para analizar muchas de las creaciones originales del norteamericano, además de repasar con brevedad su faceta de guionista al servicio de otros. El resultado es un ejemplar dedicado casi en exclusiva a los fans de Whedon, a los interesados en la televisión y cine que este hombre lleva ofreciéndonos desde hace más de 20 años. También acaba siendo, todo hay que decirlo, un escrito hagiográfico en la mayor parte, porque con la excepción de uno de sus capítulos, el dedicado a la efímera serie Firefly (“Alteridad, distopía y libertad en el Lejano Oeste espacial”, pág. 79), el resto de páginas enumeran sin cesar rasgos positivos hasta llegar a la conclusión de estar ante una persona bastante infalible en su arte. Y tampoco es eso.

    La lectura del libro es un absoluto placer para aquél que se pregunta por lo que hay detrás de lo que ve como un producto audiovisual terminado. Cualquier interesado/a en los discursos subterráneos o los detrás de las cámaras, en las conexiones entre distintas creaciones artísticas, verá en este volumen su nuevo libro de cabecera. Whedon ha hecho televisión, cine, cómics y contenidos pensados para la web, así que es un autor ideal para desmenuzar pensado en interconexiones, en narraciones cruzadas o en rasgos repetidos más de una vez. Algo que el libro hace profusamente, tanto en su uso de ejemplos como en la descripción de esas conexiones. En ocasiones se dan demasiadas vueltas a los mismos temas y se hace repetitivo, pero se entiende porque las partes deben tener también su independencia, y por ello no sorprende que algunas de las notas a pie de página remitan al lector a otro de los capítulos, ahorrándose alguna redundancia y también alabando indirectamente la labor de todos los implicados.

    Buffy
    Fotograma de la sexta temporada de Buffy, la cazavampiros

    La estructura es sencilla: un vistazo cronológico a la vida y sobre todo obra de Joss Whedon, desde su infancia hasta el estreno online en abril del año pasado de su segunda película como productor: In your eyes, dirigida por Brin Hill y escrita por el protagonista del texto. Aunque pudiera caer de nuevo en la reiteración, sorprende que no haya un epílogo y pequeño capítulo de cierre en De la estaca al martillo, uno que sirva de recapitulación de lo dicho o de puntos suspensivos hasta el estreno de Los Vengadores 2: La era de Ultrón, que tendrá lugar en unos meses. No, el libro termina donde lo hace su última parte (“La conexión fantástica como escapatoria de la incomunicación”, pág. 261), y funciona entonces más como una colección de aportaciones, y no tanto como el Todo consistente que quiere ser. Esto no le resta calidad a dichas aportaciones, pero sí le confiere una sensación al libro de que algo falta, de trabajo incompleto.

    De la partes sí presentes no se puede decir nada particularmente malo. Los autores convocados tienen claro lo que quieren contar en su espacio (15-20 páginas por sección y un generoso acompañamiento fotográfico) y usan los recursos justos para ello. Los discursos de cada uno están argumentados con ejemplos y de manera accesible, estableciendo vasos comunicantes entre los diferentes capítulos. Esto es resultado tanto del hecho de que Joss Whedon escribe sobre los mismos temas (empoderamiento femenino, la familia adquirida, lo fantástico como metáfora, el crecimiento personal, las dificultades de la pareja) como de que un análisis exhaustivo de su obra no puede obviar la continuidad transmedia de su cuerpo de trabajo. El creador ha retomado personajes e ideas concretas en varias ocasiones, cruzando medios de expresión artística con estupendos resultados. De todo esto da fe el libro con el ojo siempre puesto en que sean los hechos contrastados los que hablen, no el fervor fan. De la estaca al martillo está escrito por estudiosos capacitados, no por seguidores con cosas que decir pero que al final se quedan en la superficie. Algo que los mismos coordinadores declaran en el comienzo del libro que no tienen intención de hacer.

    Loki
    Loki (Tom Hiddleston) en Los Vengadores (2012)

    Y no se obvia en ningún momento que la obra de Whedon debe parte de su capital importancia a las aportaciones de los fans, que han creado una red de compartido entendimiento y amor por lo que el guionista trata de hacer con su trabajo. Los autores exploran el universo del hombre de manera concienzuda, y el devenir de las páginas nunca se hace denso ni pesado porque la claridad reina y está todo bien delimitado. Las partes se articulan en torno a la presentación de lo que cada una quiere ofrecer, y se hacen preguntas cuya respuesta va a ser la razón de ser del capítulo en sí. Lo bueno de hacerlo así es que se permite apreciar la progresión de ambición y nivel de discurso del creador, casi como si su destino inexorable fuera hacer lo que está haciendo ahora. Es mérito de García, Raya y los demás convocados el transmitir esa (improbable) sensación de plan lógico. Improbable porque es más bien una evolución creciente donde todo tiene su sentido. Sin dejar de explorar las sombras de cada proceso, porque de los traspiés también se aprende, y cómo ya hemos dicho sin cuestionarse alguna que otra vez los métodos narrativos y descripción de los arquetipos femeninos, una de sus características autorales más famosas, si no directamente la más.

    Otros rasgos, como el sentido del humor referencial, el requiebro de las expectativas de la audiencia, su querencia por la muerte de algún protagonista o secundario clave, su visión pesimista del mundo o el uso de intérpretes en más de una ocasión, también son explorados, desde la reproducción directa de algunos diálogos, la descripción de momentos clave y declaraciones del propio Whedon hasta la enumeración de datos para hacerse una idea de la magnitud de su trabajo. También se habla de su profesionalidad y talento a la hora de encontrar un punto intermedio entre el autor y el empleado que lleva dentro, lo cual le permite colaborar en cine (los Vengadores –pág. 197–), cómics (X-Men o Runaways –págs. 163-175–) y televisión (el grupo S.H.I.E.L.D. –pág. 241–) con Marvel. Lo que queda claro tras terminar de leer De la estaca al martillo es que tanto Pedro García como Irene Raya son conscientes de la dificultad de su empresa (muchos siguen pensando que el fantástico es un género incompatible con la calidad dramática, o que una serie titulada Buffy, cazavampiros no puede ser buena), pero acometen su labor con entusiasmo y seguros de tener razón en última instancia. Su labor demuestra que aciertan en varios puntos, que existe un verdadero discurso subyacente en el cuerpo de trabajo de Joss Whedon y que su influencia en la cultura popular de los últimos años es innegable. Este escrito le hace justicia, y cualquier seguidor del norteamericano debería leerlo porque lo va a disfrutar mucho.

    Adrián González Viña
    Redacción Sevilla


    De la estaca al martillo. Un viaje por los universos de Joss Whedon de Buffy a Los Vengadores
    de Pedro J. García e Irene Raya (2015), coordinadores
    con las aportaciones de Inmaculada Casas Delgado, Sergio Cobo Durán, Rafael Cruz Durán, Alberto Galisteo Baena, Carlos Gómez Gurpegui, Alberto Hermida, Víctor Hernández-Santaolalla, David Lastra, Francisco Javier López Rodríguez, Javier Lozano Delmar, Lorena Ostos Caliani, Cristina Pérez de Algaba Chicano, María del Mar Rubio-Hernández, Pedro Vasallo Alcedo
    editorial | Diábolo Ediciones
    ISBN | 978-84-16217-23-6
    precio | 19,95 €
    nº de páginas | 280
    Fecha de publicación: 27 de febrero de 2015
    encuadernación | Tapa dura
    ★★★★
    Feelmakers

    0 comentarios:

    Publicar un comentario en la entrada

    "Sueñen. Vean cine."

    Críticas

    Classics

    • Retrospectiva de Jacques Becker

      Por José Luis Forte / «A golpe de escoplo y martillo un hombre perfora el suelo de hormigón de una celda. Cada impacto hace saltar esquirlas y polvo de cemento en una tarea que se nos antoja imposible. Hay poco tiempo, el ruido es infernal, los guardias de la prisión pueden pasar en cualquier momento y solo la casualidad de que haya obras en el edificio permite que los golpes no llamen la atención. Como un péndulo que marca los segundos con una perfección milimétrica, como gotas de agua que fueran cayendo de un grifo inagotable, la secuencia del trabajo se desarrolla maquinalmente, pero es un hombre quien incansable mantiene el hipnótico ritmo».
    • El cine de Hou Hsiao-Hsien, un espacio para habitar. Apuntes sobre The Assassin

      Por Miguel Muñoz Garnica. «Estamos en el sur de Taiwán, a principios de los años cincuenta. Un pueblecito rural de calles sin pavimentar y casas humildes donde las duchas con agua caliente se dan calentando un barreño de agua sobre una hoguera. Un grupo de niños, descalzos y vestidos de blanco, juega con peonzas en la plaza del pueblo».
    • Las 10 mejores películas de Akira Kurosawa

      Por José Luis Forte. «De nuevo el juego está en marcha, como diría nuestro adorado Sherlock Holmes: destacar las diez mejores obras de un director de cine. En esta ocasión es el gran Akira Kurosawa el elegido, quizá el autor japonés más popular y con más merecido prestigio de la lejana isla. Y otra vez nos encontramos con la habitual problemática: dejar fuera películas que deberían incluirse en la lista».

    Premios

    Festivales

    [12][Trailers][slider3top]