Introduce tu búsqueda

  • In sanguis veritas.
    The neon demon, de Nicolas Winding Refn.

    ¿Cuántos poetas se necesitan para elogiar a una ciudad?
    Paterson, de Jim Jarmusch.

    El castigo de Hedoné.
    La doncella, de Park Chan-wook.

    Especial Oscar Race 2017.

    Epicedio appassionato.
    Solo el fin del mundo, de Xavier Dolan.

    Resumen 2014 | Las 10 mejores series del año

    Fargo

    Concluye un 2014 televisivo que ha ampliado la propuesta de Netflix con la confirmación de que Amazon ha llegado al negocio para quedarse, con la novedad de ofrecer pilotos para que sean los internautas los que decidan qué quieren ver en una temporada entera. La multidifusión de estos portales siguen cambiando la manera en que consumimos televisión, atrayendo además cada vez más talento para fortalecer su oferta de series, hechas con mucha libertad. Y a disposición del espectador, para que las consuma como quiera como viene haciendo con el resto de series en gran parte de los casos. Lo demás no ha cambiado demasiado, con eternos remakes, precuelas, spin-offs, populares novelas adaptadas, descontextualizaciones de personajes, revisiones de figuras reales, tramas mil veces vistas, los valores seguros y los proyectos arriesgados… para todo hay lugar. No hay una fórmula que garantice un éxito seguro, aunque a veces lo parezca.

    Prosigue también el escrutinio social en las diferentes redes sociales, algo que algunas series (Scandal, Hijos de la Anarquía) han sabido incorporar a sus programaciones y que otras rehúyen como si fuera un mal mayúsculo (Mad Men). El año empezó con la vuelta de Sherlock y el boom de True detective, se asentó con la arriesgada apuesta de Fargo y confirmó la posición de Starz como cadena para los seriales exóticos con Black sails, Power y Outlander. Los fenómenos sociales que son Juego de tronos y The walking dead, unidos a las despedidas de Boardwalk empire, Museo Coconut, True blood, Wilfred, Californication ó Cómo conocí a vuestra madre. Resurrecciones con Community, The comeback y The killing, y la confirmación de que los grandes nombres del cine siguen pasándose a la televisión. Steven Soderbergh, como primera espada, Jonathan Demme, Jodie Foster o Vincenzo Natali como nombres más rutilantes. Y los que vendrán. Las cadenas en abierto siguen sufriendo y gastando dinero para lograr un éxito, tratando de acompasar el fulgor del cable con temporadas más cortas (Hannibal, The following) o historias contenidas (Gracepoint).

    En Europa se continúa innovando en las narrativas, sirviendo premisas jugosas para ser adaptadas en USA y creando una escuela de técnicos que acaban trabajando en el país de las oportunidades. El prestigio internacional es lo que tiene. Y una tendencia, la de renovar historia cada temporada, cada vez más extendida y perfecta para los tiempos catódicos que vivimos, donde los espectadores tenemos una capacidad de atención limitada como resultado de la navegación por internet y los constantes bombardeos visuales que asimilamos por minuto. A veces uno desearía que en lugar de tanto gran concepto, los guionistas se centraran más en ofrecer un nivel estable de calidad en sus series, ya que en muchas ocasiones se abre con fuerza pero la cosa se desinfla conforme pasan los episodios, y no hablo solo de las series con una veintena de capítulos que producir. Un 2014 con destellos de genio y momentos muy olvidables. A continuación, las diez mejores series según El antepenúltimo mohicano, considerando tantos aquellas estrenadas en la temporada 2013/2014 como las que han emitido temporadas en su totalidad en 2014.

    Inside Amy Schumer

    10. Inside Amy Schumer – Comedy Central USA, 2ª temporada.

    Es cierto que un programa de sketches no tiene la consistencia argumental de una serie de largo recorrido, y que sería más sencillo destacar alguna de sus ocurrencias de manera aislada, como se ha hecho en otros medios. Para el abajo firmante, la consistencia necesaria para admirar como un todo Inside Amy Schummer es que los nueve guionistas son capaces de sonar como una misma voz, una voz de mujer cuyo ingenio nunca se desgasta, cuyas ideas son brillantes y en algunos casos hasta están rellenas de crítica social, sin dejar de perder la sonrisa. Políticamente incorrecta en cada segundo de metraje, esta combinación de monólogos, sketches, entrevistas en profundidad y declaraciones a pie de calle sobre sexo, fama y relaciones está más cargada de creatividad y materia dramática de calidad que muchas de las series que han empezado, continuado o terminado este año. [Crítica]

    El fin de la comedia

    9. El fin de la comedia – Comedy Central España, 1ª temporada.

    Quitando la enorme deuda que la serie tiene con Louie, el resto funciona a la perfección en El fin de la comedia y va sumando hasta componer no solo la mejor serie española del año, sino de las mejores del panorama cómico televisivo en 2014. Con absoluta libertad y control de tono, los creadores Raúl Navarro & Miguel Esteban & Ignatius Farray, también protagonista absoluto, han facturado una divertidísima y punzante crónica diaria de la vida de un cómico cuando está fuera del escenario, cuando finaliza la comedia. Con espacio para la creación de momentos sorprendentes y también para la diversión más básica, estos seis capítulos descolocan por las inesperadas vueltas que toma la trama y ante todo confirman que si uno no trata de complacer a demasiados frentes, pueden hacerse cosas personales y magníficas en televisión. [Crítica]

    Orange is the New Black (Temporada 2)

    8. Orange is the new black – Netflix, 2ª temporada.

    Tras usar el caballo de Troya que es Piper (mujer blanca joven de buen nivel social) para contar historias de mujeres de toda raza, edad, condición sexual y nivel social, Jenji Kohan prosigue con paso firme su mosaico femenino en esta vigorosa segunda temporada. Arrancando con dos capítulos muy distintos a lo habitual, continúa la crónica del día a día en la prisión de de Litchfield, con una quincena de personajes habituales que conforman un todo de lo más variado e interesante. La vida sigue fuera de la prisión, lo cual también se nos muestra junto con los empleados del sitio, además del pasado de varias de las protagonistas, las circunstancias que las llevaron a la cárcel y que delimitan su carácter a la perfección. El mayor logro de Orange is the new black reside en lo finamente hilado que está su tapiz de relaciones personales, con espacio para el humor más negro, el drama y toneladas de humanidad, amén de una villana de nivel: Vee. Y la libertad que paradójicamente respira en todo momento. [Crítica]

    House of Cards (2x02)

    7. House of cards – Netflix, 2ª temporada.

    Netflix honraba con gusto su contrato original con el creador Beau Willimon y el director/productor David Fincher y producía una segunda temporada de House of cards, que lidia con todo lo que la primera sembraba y ofrece una nueva oleada de estímulos que la convierten poco a poco en un drama impecable. Con un primer capítulo en el que tanto Francis como Claire se libraban de lastres para su vida pública, empezaba una despiada campaña para poner en marcha un plan que se revela demasiado tarde para pararlo. Lo mejor de la serie es que aunque presenta al matrimonio protagonista como una fuerza imparable, sufren contratiempos constantemente, y se juegan muchísimo para lograr su objetivo final. Además de ellos, el resto del amplio grupo de personajes regulares tienen sus problemas, muy efectivos en cómo se afectan entre sí en las manos de un grupo de guionistas arteros como nadie a la hora de encajar piezas y reflejar lo inmisericorde que es la clase política, con alusiones directas al espectador como único juez cuya opinión importa algo. El envoltorio visual termina de redondear el asunto, lleno de encuadres cargados de significado y una destacable nómina de directores donde brilla la propia y espléndida protagonista Robin Wright y nombres como Jodie Foster, James Foley o el nominado al Emmy Carl Franklin.

    Alpha House

    6. Alpha House – Amazon, 2ª temporada.

    Entre Veep y la serie que nos ocupa, la comedia política estadounidense se encuentra en muy buen momento, reflejando con humor y mucha ironía los movimientos, confabulaciones y estrategias que los protagonistas ponen en marcha constantemente para mantener su puesto de trabajo. Esta crónica de la vida de cuatro senadores republicanos que lidian con sus problemas personales y profesionales logra el milagro de acertar en cada una de sus apuestas cómicas, perfiladas a través de diálogos de oro, ocurrencias ingeniosas o interpretaciones sobresalientes. Por supuesto, a ninguno le importa especialmente el servicio público que conlleva su trabajo, sino más bien tener un puesto fijo del que vivir indefinidamente. A su alrededor, un auténtico sainete de empleados y benefactores que conforman una imagen tan surrealista como veraz de la vida en Washington. [Crítica]

    The Killing (2011-2014)

    5. The killing – Netflix, 4ª temporada.

    Al conocerse la noticia de que Netflix había resucitado The killing para una cuarta y última temporada de seis episodios, la sensación era agridulce. La oportunidad para cerrar un policiaco muy especial era bienvenida, sí, pero solo con media docena de entregas. Vista la temporada, resultaba la mejor decisión. O mejor dicho, Veena Sud y sus guionistas han sabido aprovechar cada segundo de metraje y la libertad del portal para ofrecer una tanda impecable. La acción se retoma horas después del asesinato de Skinner y la pareja protagonista debe lidiar con un oscuro secreto que funciona como olla a presión en sus ya frágiles psiques. Además, la masacre de la familia Stansbury, la paternidad de Steven y una visita de Jack terminarán de agitar la explosiva mezcla. Más turbia que nunca y plagada de bienvenidas sorpresas y regresos, el último suspiro de The killing es capaz de hurgar en el alma de Linden y Holder y encontrar algo de luz, aunque sea en el futuro. [Crítica]

    The Knick

    4. The Knick – Cinemax, 1ª temporada.

    Cinemax continúa su apuesta por la creación de contenido original con esta magnífica serie, creada por Jack Amiel & Michael Begler y dirigida, fotografiada y montada en su totalidad por Steven Soderbergh, una unión primeriza pero cuyos resultados no han podido ser mejores. La crónica del Nueva York de 1900 y el estado de la medicina sirve de excusa a los guionistas para reflejar una época donde la cocaína fluía como anestesiante y se operaba sin guantes, donde el racismo todavía era latente y las operaciones se hacían en una suerte de anfiteatro. Con una sana alergia a obviedades y sentimentalismos, estos diez capítulos avanzan desarrollando múltiples tramas y cruzando los destinos de sus personajes con limpieza, hasta llegar a un clímax de gran tristeza donde los personajes pierden sus particulares batallas, al menos de momento. [Crítica]

    Fargo (Temporada 1)

    3. Fargo – FX, 1ª temporada.

    Esta adaptación de la película homónima de 1996, creación de los hermanos Coen, tenía muchísimo en contra. La perfecta conjunción de elementos allí dados y el éxito internacional de crítica y público de la cinta ponía el listón muy alto para Noah Hawley, que sí es verdad que contaba a su favor con la bendición de los cineastas y el protagonismo de Billy Bob Thornton, enésima estrella que se estrena en la televisión post-HBO. Pero tras unos cuantos capítulos, habíamos cedido ante una historia contada con la mejor combinación posible de humor, peligro y profundidad, un tono prodigioso que nunca chirrió en una decena de capítulos de fatalismo trágico. Cada nueva entrega suponía un paso más adelante en un plan minuciosamente perfilado donde todo acaba teniendo cabida, donde la descripción de los límites morales y la ausencia de estos en el ser humano es precisa como un reloj y que deja por el camino un villano y una heroína memorables. [Crítica]

    Please Like Me (Temporada 2)

    2. Please like me – Australian Broadcasting Company, Pivot, 2ª temporada.

    Tras una primera temporada titubeante, irregular en su equilibrio de las partes convocadas, Josh Thomas avanzó unos años en el tiempo la acción de la serie y con ello logró acuñar un tono perfecto para su Please like me, autobiográfico recorrido a gran parte de su vida como veinteañero gay con madre depresiva y entorno inestable. Cada capítulo es una lección de solidez en la construcción de las tramas, oído certero para el diálogo creíble y el uso de humor y drama para hablar de lo difícil que puede ser vivir cuando no se tiene un rumbo claro. A los guiones de hierro les acompaña un reparto perfecto y un cuidado para la composición del encuadre que añade más sentido a lo contado, dejando por el camino una suavidad y hondura dramática dignas de todo elogio. [Crítica]

    Louie (Temporada 4)

    1. Louie – FX, 4ª temporada.

    19 meses después del final de la 3ª temporada, Louis C.K. obró el milagro y demostró que los meses de descanso eran la mejor respuesta para alimentar su arte, que al final se ha acabado condensando en 14 capítulos articulados en torno a siete grandes tramas o ideas motor. Tras tres episodios independientes, llegaron las seis partes de Elevator, las dos de Into the woods y las tres de Pamela, que sirvieron para asentar la madurez expresiva de un cómico que es un genio. Director con personalidad, impecable guionista y cada vez mejor actor, CK. ha convocado una panorámica de su vida, sus dudas y cuestiones personales en un entramado de historias que cuentan con varios momentos cumbre. Un desfile de estrellas que quita el hipo (Charles Godrin, Jerry Seinfeld, Ellen Burstyn, Jeremy Renner, F. Murray Abraham) y una apuesta que desprecia la continuidad y eleva la paternidad soltera a arte épico. [Crítica]

    *La temporada de The comeback no ha sido considerada para la lista porque no había terminado en el momento de su elaboración.


    Adrián González Viña
    redacción Sevilla
    Feelmakers

    7 comentarios:

    1. Mi voto es para Silicon Valley y Rick & Morty.

      ResponderEliminar
    2. Mi voto va para True Detective y Fargo.

      ResponderEliminar
    3. Mi experiencia me ha enseñado que no se puede visionar una serie....una temporada y luego algún tiempo después, ver la 2ª temporada. Por eso, ahora he tenido que ver otra vez la 4ª. temporada de "The killing", y ya tranquila, ver la ultima temporada. .tE "ENGANCHA". lO TIENE TODO. bUENA DIRECCIÓN, BUEN GUIÓN Y MUY BUENOS INTERPRETES.

      ResponderEliminar
    4. El hecho de ignorar por completo una serie como True Detective, poniendo nada menos que a 10 series por encima de ella en un listado que busca analizar cualitativamente la parrilla televisiva de 2014, demuestra ignorancia en una web que, por lo general, cuida mucho sus contenidos, y también incompetencia por parte del autor del artículo, al que posiblemente no le haya gustado la serie en concreto y busque su venganza personal. Nada que objetar sobre el listado en sí, no conozco todas las que se nombran, pero, sin ninguna duda, True Detective supera con creces las que sí conocía.

      ResponderEliminar
    5. ...True Detective está sobrevaloradísima, es la máxima expresión del postureo post adolescente marca Marvel, puro snobismo para aficionados al fast-philosophy, repleta de tópicos del género y cuya trama no va más alla del subsubgénero thrillero surgido tras la implosión bursátil de Seven y de la pura pantomima clown para aficionados a las revistas de diseño.......pero eso sí, entretener, entretiene, claro, como un puto partido de fútbol...

      ResponderEliminar
    6. Estimado Franzzz,
      Antes de nada me gustaría preguntarte a qué te refieres con “implosión bursátil”. En cualquier caso, creo que Seven no ha hecho más que crecer exponencialmente desde su estreno, por lo que supongo que te refieres a una “explosión bursátil”, de lo contrario tu comentario sería una completa contradicción. Pero dejando ese malentendido de lado, te diría que no hay que olvidar que True Detective bebe de la novela negra, y por lo tanto, el ”postureo” es algo definitorio, como ocurría en películas como El padrino, Chinatown o El halcón maltés.

      Si hay algo que responde bien a la definición de trillado, es el uso de “sobrevaloradísimo” como forma de atacar sin argumentos un producto
      unánimemente aplaudido, con el objetivo, imagino, de demostrar un inconformismo pedante y absurdo.

      La cohesión causa-efecto de la serie es impecable, como también lo son su discurso y el modo en el que sus personajes evolucionan en la historia global; la ambientación y el uso de la cámara están a un nivel que dudo sea necesario entrar en detalles.
      Así que, Franzzz, amigo, te pediría que, sin entrar en diatribas sin
      fundamento, defendieras tu posición y nombraras, al menos, una serie de 2014 que supere bajo tu juicio a True Detective, para comprobar que, efectivamente, no cae en “tópicos del género ni en el snobismo para aficionados del fast-phylosophy”.
      Muchas gracias, un gran abrazo.

      ResponderEliminar
    7. Ciertamente lo de implosión bursátil me refería a esa corriente post seven de historias de cine negro mezclados con elementos más sórdidos que entroncan con lo sexual, lo satánico rayando en lo paranormal y que viene a mi modesto entender de otra explosión bursátil tras El silencio de los corderos, lo cual no deja de ser un subgénero dentro de un subgénero, pero bueno, esto es lo de menos, qué más da de donde venga el hombre, si del mono o de un Adán espartano elegido por alguna especie de Dios galáctico, la cuestión es donde estamos y hacia donde vamos, y hacia donde nos empuja la maquinaria industrial de Hollywood y la televisión, incluyendo a HBO, la cual nos condena a una involución del lenguaje cinematográfico narrativo y por ello intelectual anclándonos en las convencionalismos comerciales de la industria americana del entretenimiento, reprimiendo al arte como elemento subversivo, inspirador, reduciéndolo todo a un circo de dos, tres, cuatro pistas, pero circo en definitiva. Y perdone esta diatriba pero me resulta curioso la defensa a ultranza que se hace del establishment americano desde otras culturas tan dispares. Espero que usted no sea de esos que dicen que La Isla Mínima de Alberto Rodríguez, es como True Detective, porque eso ya sería constatación del expolio cultural que tratan de hacernos en la mollera.

      Para mi particular entender, True Detective es la máxima expresión (perdone que me repita pero me encanta maximizar expresiones) de lo que yo llamo efecto Drive ( Nicolas Winding Refn 2011), es decir, envolver en una música hipnótica y unas imágenes preciosistas lo que es una historia simplista de una venganza, historias despreciadas en la década de los 80 o 90, por todos menos por el público testosterónico. He ahí la involución. Ver como se toma por producto intelectual algo que no es más que una montaña rusa de hola y adiós y si acaso algún que otro eslogan sobre algún dicho de Nietzsche a modo de mensaje pegado en el muro de facebook o de tuit, para que nos creamos todos muy filósofos y nuestro intelecto se excite. Pero bueno, de esto ya hablo el señor Umberto, yo solo doy palos de siego enarbolando una intuición que se vive como condena.

      Para terminar mi exposición que espero que no considere un ataque ni a usted ni a todo fan de la serie, aunque hoy en día si hay que tener cuidado con algo son con los fanatismos por muy pop que sean, solo decir que True Detective me entretuvo y mucho, que yo también me enamoré de Matthew McConaughey y de su nihilismo pop, ¿a quien no le gustaría que todo le importara una mierda?, que la serie tiene dos o tres pinceladas de genialidad, que lo demás son tópicos y estereotipos, concentrados dramáticamente en el personaje de Woody Harrelson, y que el caso en sí es insustancial, banal, con una resolución ya vista miles de veces y que cae como caen la mayoría de productos industriales complacientes con el cliente en la resolución del superhéroe que puede con todo por mucha apariencia de pendenciero antihéroe nos vendan que tienen.

      ¿Serie en 2014? No sé, yo no veo muchas series, pero considero que tanto A dos metros bajo tierra, como Tremé como The Wire, son mejores series a mi particular entender, y que cumplen más lo que prometen. Un saludo y perdone todo esto pero me ha sido irremediable.

      ResponderEliminar

    "Sueñen. Vean cine."

    Críticas

    Classics

    • Retrospectiva de Jacques Becker

      Por José Luis Forte / «A golpe de escoplo y martillo un hombre perfora el suelo de hormigón de una celda. Cada impacto hace saltar esquirlas y polvo de cemento en una tarea que se nos antoja imposible. Hay poco tiempo, el ruido es infernal, los guardias de la prisión pueden pasar en cualquier momento y solo la casualidad de que haya obras en el edificio permite que los golpes no llamen la atención. Como un péndulo que marca los segundos con una perfección milimétrica, como gotas de agua que fueran cayendo de un grifo inagotable, la secuencia del trabajo se desarrolla maquinalmente, pero es un hombre quien incansable mantiene el hipnótico ritmo».
    • El cine de Hou Hsiao-Hsien, un espacio para habitar. Apuntes sobre The Assassin

      Por Miguel Muñoz Garnica. «Estamos en el sur de Taiwán, a principios de los años cincuenta. Un pueblecito rural de calles sin pavimentar y casas humildes donde las duchas con agua caliente se dan calentando un barreño de agua sobre una hoguera. Un grupo de niños, descalzos y vestidos de blanco, juega con peonzas en la plaza del pueblo».
    • Las 10 mejores películas de Akira Kurosawa

      Por José Luis Forte. «De nuevo el juego está en marcha, como diría nuestro adorado Sherlock Holmes: destacar las diez mejores obras de un director de cine. En esta ocasión es el gran Akira Kurosawa el elegido, quizá el autor japonés más popular y con más merecido prestigio de la lejana isla. Y otra vez nos encontramos con la habitual problemática: dejar fuera películas que deberían incluirse en la lista».

    Premios

    Festivales

    [12][Trailers][slider3top]