Introduce tu búsqueda

  • In sanguis veritas.
    The neon demon, de Nicolas Winding Refn.

    ¿Cuántos poetas se necesitan para elogiar a una ciudad?
    Paterson, de Jim Jarmusch.

    El castigo de Hedoné.
    La doncella, de Park Chan-wook.

    Especial Oscar Race 2017.

    Epicedio appassionato.
    Solo el fin del mundo, de Xavier Dolan.

    Crítica | Yo no soy él (Ben O Değilim)

    Ben O Değilim

    Círculo identitario

    crítica a Yo no soy él (Ben O Değilim, Tayfun Pirselimoglu, Turquía, 2014)

    En un momento de la cinta, cuando ambos protagonistas están sentados en el sofá frente al televisor, ella le comenta que lo que están viendo es mentira, que los que aparecen en pantalla son solo actores y que, por tanto, están actuando. Nihat y Aysa, los protagonistas de la película turca Ben O Değilim («yo no soy él»), son lo mismo para nosotros. Es un trato tácito entre el espectador y el autor: aceptamos el mundo de ficción propuesto y le damos el beneficio de la veracidad para disfrutar de la historia. Los mismos protagonistas del universo ideado por el Tayfun Pirselimoglu desmoronan las reglas de un juego del que ellos mismos son partícipes. Puede que este hecho sea simplemente un simple guiño divertido; o también podemos leer entre líneas y entender que el realizador nos está diciendo que esto es solo otro divertimento, que hay tanta realidad como nosotros, los espectadores, queramos y que sus mentiras (o verdades) son relativas y dependen del nivel de implicación de cada uno. Y esta última idea está presente en la cinta: hay tanto cine en el quinto largometraje de Pirselimoglu que las referencias que extraemos de ella dependen de la experiencia de cada espectador al visualizar el filme.

    La primera referencia, y la más clara de todas, la tenemos en el clásico de Hitchcock, Vértigo. Los cambios de identidad y la creación del conflicto a través de los doppelgänger tienen un claro precedente en la historia protagonizada por James Stewart y Kim Novak. Si bien es interesante esta revisión del clásico y su actualización y adaptación a tierras turcas, finalizar aquí el análisis formal de la cinta sería quedarse corto. La sombra de la historia hitchcockiana es alargada en la confección del guión, pero el estilo y puesta en escena que despliega Tayfun Pirselimoglu poco tienen que ver. La limpieza del plano, totalmente desprovisto de elementos superfluos o de un acercamiento extraño, indaga en la aburrida cotidianeidad de los protagonistas para romperla a través de situaciones ridículas. Los personajes se ven abocados a los límites de su desgraciada existencia desde lo cómico y lo grotesco, incluso desde la caricatura de sí mismos. La impasividad que demuestran frente a los hechos, y en general frente a la vida, junto su falta de empatía hacia sus propios sentimientos dibujan la ausencia total de identidad. La nitidez en la composición de la escena y del plano y esos tintes grotescos de ridiculización del personaje acercan el resultado al estilo de los Coen, pero con una sensibilidad y un tempo en la contemplación de las situaciones y los personajes totalmente distintas al pulso de los hermanos. Pirselimoglu consigue aunar de manera sutil rasgos del cine clásico, sobre todo en su estructura y en la concepción del guión, con otros del cine contemporáneo para construir una película de múltiples capas que, tal y como comentábamos al principio, le confiere de tantas lecturas y referencias como el espectador quiera.

    Ben O Değilim

    La idea de un juego de espejos o una ida y venida circular entre el cine de antes y el de hoy se materializa de otro modo dentro de la historia a través de sus personajes. La cinta empieza con Nihat observando su propio reflejo en el espejo de su escueta habitación. Aunque Nihat sale de la habitación, su reflejo permanece, inmóvil, como si de otro ente extraño se tratara. Este primer desdoblamiento del personaje, que se produce más bien en el territorio de la alegoría fílmica, sirve como introducción al cambio identitario que llevarán a cabo Nihat y Aysa a lo largo de todo el metraje. Él, por escapar de una vida anodina y buscar algún aliciente más allá del simple deseo sexual, se transformará en el marido de Aysa, encarcelado en la prisión por falsificación de documentos (es decir, por falsear la identidad de un trozo de papel). Ella, también como modo de escape y para continuar con la linealidad de su vida ausente de sobresaltos, acepta y potencia este cambio, funciona como colaboradora necesaria del engaño. A partir de aquí, Pirselimoglu desarrolla todo un lienzo de situaciones que abocan a sus protagonistas a la exploración de una identidad ajena para intentar llegar a conocer quienes son en realidad. La fatalidad y la casualidad dan una vuelta de tuerca al relato, que funciona como una bola de nieve: conforme avanza, su entidad como obra se va haciendo más grande, a la vez que se complica el entramado de relaciones entre los personajes. ¿Quién es quién realmente? ¿Qué hay de mentira y qué de realidad en cada una de sus acciones y decisiones?

    Para rematar este juego, la historia acaba teniendo un elemento circular que nos remite de nuevo a los espejos: el presente se ve reflejado en el pasado, y esta historia de búsqueda (o asimilación) de una personalidad ajena como propia parece no tener fin. Este círculo existencialista remite en sí mismo a la incapacidad de su protagonista de establecer su propia identidad, una con la que se sienta cómodo y que le permita llevar una vida lo menos nimia posible, pero tampoco sin ningún exceso. Algo así como que la solución al problema de la exploración de la identidad sea la única manera de añadir un pelín de adrenalina a nuestras insignificantes vidas. Y con esta premisa, Pirselimoglu consigue crear una película pausada, sensible, tremendamente sugerente y llena de entresijos sorprendentes que nos sirve para descubrir a un autor hasta ahora desconocido en nuestro territorio. | ★★

    Víctor Blanes Picó
    Enviado especial a la XXI edición de L'Alternativa


    Ficha técnica
    Turquía, Grecia, Francia, 2014 Ben O Değilim. Dirección: Tayfun Pirselimoglu. Guión: Tayfun Pirselimoglu. Productoras: Zuzi Film / Bad Crowd / Arizona Productions / Bredok / Coproducers Demirkol / Graal. Producción: Veysal Ipek, Nikos Moustakas, Guillaume de Seille, Irfan & Inci Demirkol, Mustafa Dok, Konstantina Stavrianou. Fotografía: Andreas Sinanos. Música: Giorgos Koumendakis. Montaje: Ali Aga. Sonido: Fatih Aydoğdu. Duración: 124 min. Reparto: Ercan Kesal, Riza Akin, Maryam Zaree, Mehmet Avci, Nihat Alpetkin. Ganadora del premio a la Mejor Película en el XXI Festival de cinde de l’Alternativa.


    Póster: Ben O Değilim
    Feelmakers

    0 comentarios:

    Publicar un comentario en la entrada

    "Sueñen. Vean cine."

    Críticas

    Classics

    • Retrospectiva de Jacques Becker

      Por José Luis Forte / «A golpe de escoplo y martillo un hombre perfora el suelo de hormigón de una celda. Cada impacto hace saltar esquirlas y polvo de cemento en una tarea que se nos antoja imposible. Hay poco tiempo, el ruido es infernal, los guardias de la prisión pueden pasar en cualquier momento y solo la casualidad de que haya obras en el edificio permite que los golpes no llamen la atención. Como un péndulo que marca los segundos con una perfección milimétrica, como gotas de agua que fueran cayendo de un grifo inagotable, la secuencia del trabajo se desarrolla maquinalmente, pero es un hombre quien incansable mantiene el hipnótico ritmo».
    • El cine de Hou Hsiao-Hsien, un espacio para habitar. Apuntes sobre The Assassin

      Por Miguel Muñoz Garnica. «Estamos en el sur de Taiwán, a principios de los años cincuenta. Un pueblecito rural de calles sin pavimentar y casas humildes donde las duchas con agua caliente se dan calentando un barreño de agua sobre una hoguera. Un grupo de niños, descalzos y vestidos de blanco, juega con peonzas en la plaza del pueblo».
    • Las 10 mejores películas de Akira Kurosawa

      Por José Luis Forte. «De nuevo el juego está en marcha, como diría nuestro adorado Sherlock Holmes: destacar las diez mejores obras de un director de cine. En esta ocasión es el gran Akira Kurosawa el elegido, quizá el autor japonés más popular y con más merecido prestigio de la lejana isla. Y otra vez nos encontramos con la habitual problemática: dejar fuera películas que deberían incluirse en la lista».

    Premios

    Festivales

    [12][Trailers][slider3top]