Introduce tu búsqueda

  • Especial Festival de Cannes.
    Cobertura de la 70ª edición.

    Obsesión por los absolutos.
    La ciudad perdida de Z, de James Gray.

    Naderías y pasatiempos.
    Certain Women, de Kelly Reichardt.

    Romper las cuerdas.
    Lady Macbeth, de William Oldroyd.

    Bajo la máscara de la tolerancia.
    Déjame salir, de Jordan Peele.

    9 películas lucharán por el Óscar de habla no inglesa

    Ida

    Polonia y Suecia, mano a mano por el Óscar

    Seminalistas por el Óscar 2015 a la Mejor Película de Habla No Inglesa.

    Si hay una categoría atractiva en los Óscar es la dedicada a la producción foránea. Principalmente, por el extraño criterio de los académicos, auténticos devoradores de favoritos y outsiders. A sus ojos, poco importan Cannes, Berlín, Venecia, San Sebastián o los EFA; una mirada endogámica donde temática, duración y estilo se debe acercar al canon anglosajón. En los Óscar no hay lugar fijo para experimentos, auteurs o enfant terribles. Sí, en cambio, para eminencias y actores estrella que retornan a sus naciones de origen otorgando ese plus de interés. Dicho esto, no se puede tildar de desacertado el primer corte del apartado anunciado esta semana, con los nueve títulos que buscarán esos cinco huecos de febrero en Los Ángeles. Ida (Polonia), Leviatán (Rusia) y Fuerza mayor (Suecia), parecían las fijas de la temporada; y los pronósticos se han cumplido. La cinta de Pawel Pawlikowski es la gran favorita, por calidad y por palmarés –que contiene 5 Premios del Cine Europeo, FIPRESCI en Toronto, y los máximos galardones en Londres y Gijón— pero no hay que perder de vista a Fuerza mayor, de Ruben Östlund, que se ha hecho fuerte entre la crítica. Los otros dos lugares restantes están abiertos a cualquier tipo de opción. Aparentemente, una de las sensaciones del año, Relatos salvajes (Argentina), debería formar de la partida. La ganadora de Karlovy Vary, la sensacional Corn Island, es, también, una posibilidad muy válida. Igual que la representante de Estonia, Tangerines, nominada al Globo de Oro. Sendas propuestas retratan de diferente modo el conflicto georgiano-abjasio. Completan la terna de nueve, la representante de Países Bajos, Lucia de B. (que en breve estará en EAM de la mano de Andrés Tallón), la estupenda Timbuktu (Mauritania), una de las mejores obras de la pasada edición de Cannes, y, la venezolana Libertador, biopic de Simón Bolívar encabezado por Édgar Ramírez.

    Argentina: Relatos salvajes, de Damián Szifrón.
    Estonia: Tangerines, de Zaza Urushadze.
    Georgia: Corn Island, de George Ovashvili.
    Mauritania: Timbuktu, de Abderrahmane Sissako.
    Países Bajos: Lucia de B., de Paula van der Oest.
    Polonia: Ida, de Paweł Pawlikowski.
    Rusia: Leviatán, de Andrey Zvyagintsev.
    Suecia: Fuerza mayor, de Ruben Östlund.
    Venezuela: Libertador, de Alberto Arvelo.

    Las ausencias

    Casi tan protagonistas como las elegidas. Este año destaca la no-elección de Mommy, de Xavier Dolan; Dos días, una noche, de los hermanos Dardenne; y, Sueño de invierno, de Nuri Bilge Ceylan. En el caso de la primera, se veía venir. Los premios de la crítica y los Globos de Oro ya la habían ignorado. Aún le queda al joven cineasta canadiense para hacerse un nombre kilómetros más abajo. Para Estados Unidos, Almodóvar solo hay uno. Sorprende un poco más la ausencia de Dos días, una noche, básicamente porque su protagonista tiene muchas opciones de entrar en la sección de Mejor actriz principal. El alegato laboral de los hermanos belgas, sin embargo, tenía pocas chances de calar en la ortodoxia norteamericana. Lo mismo ocurre con la verbosidad que desprende la obra de Nuri Bilge Ceylan, Palma de Oro de Cannes. Su más de tres horas son una losa complicada para un espectador acostumbrado a los 120 minutos. Seguramente, el director otomano ni se habrá inmutado ante la decisión. No podemos decir lo mismo del enfant canadiense que ha mostrado su decepción en la red. Otras cintas que pudieran haber formado en el listado final sin provocar recelo eran White God (Hungría), El capital humano (Italia), No quiero volver solito (Brasil), Matar a un hombre (Chile), Saint-Laurent (Francia) o Little England (Grecia). ¿Y España? ¿Qué decir? La película de David Trueba, Vivir es fácil con los ojos cerrados, es más que notable pero no es lo que el académico estadounidense demanda, tampoco ha tenido una campaña potente. La opción era 10.000 km, cine independiente de ejecución original. Habrá que esperar, de nuevo, al director manchego para volver a sentir esos nervios en los aledaños del Kodak Theatre.

    Los tráileres de las nueve preseleccionadas


    Feelmakers

    0 comentarios:

    Publicar un comentario

    "Sueñen. Vean cine."

    Críticas

    Festivales

    • El cine de Olivier Assayas. Una mirada a su filmografía

      Por Ignacio Navarro / «Todo lo que se necesita para hacer una película es una mujer y una pistola. Esta frase un tanto discutible (por lo sexista) la pronunció Jean-Luc Godard, nada menos que el estandarte de esa corriente tan identificable del cine como fue la Nouvelle Vague...».
    • Las 10 mejores películas de Luis Buñuel

      Por Alberto Sáez Villarino. «A pesar de lo que pudiéramos imaginar, movidos por la falta de preocupación de unos medios de comunicación con cierta tendencia a la holgazanería a la hora de catalogar los estilos y movimientos artísticos, el período surrealista de Buñuel fue considerablemente breve. En realidad, sólo dos películas entran dentro de los esquemas político-estéticos propuestos por André Breton: Un perro andaluz y La edad de oro...».
    • Monstruos que huyen, monstruos que persiguen, monstruos que observan: M, el vampiro de Düsseldorf

      Por Elisenda N. Frisach. «Fue a mediados del siglo pasado, cuando Europa se recuperaba de la Segunda Guerra Mundial mientras se encaminaba a una tercera contienda de alcance planetario –aunque esta vez marcada por un equilibrio del terror conocido como «Guerra Fría»–, que el historiador francés Daniel Halévy publicó su libro Ensayo sobre la aceleración de la historia (1948), donde, entre otras cosas, determinaba el espíritu de nuestra época; un zeitgeist marcado por la constante transitoriedad tecnológica y científica...».

    Classics

    [12][Trailers][slider3top]