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    Sitges 2014 | Día 7. Críticas: 'Over your Dead Body', 'Alleluia', 'Faults' y 'One on One'

    Alleluia (Fabrice du Welz, 2014)

    Iconos asiáticos

    Crónica de la séptima jornada de la 47ª edición del Festival de Sitges

    Pasado el ecuador del festival, hoy quizás nos hayamos encontrado ante el día en el que el índice de la calidad de las propuestas vistas haya sido el más equilibrado. Y eso, es algo sorprendente, porque si de una no esperábamos prácticamente nada, a la otra habíamos llegado casi de rebote. Empezamos por el ejercicio de contención suicida de Over Your Dead Body, una de las últimas propuestas de Takashi Miike (aunque hablar como "última propuesta" del director japonés parece, hoy en día, una quimera), en el que plantea un ejercicio metalinguístico desde una visión tan hipnótica y sugerente como audaz. Por otra parte, Alleluia, el mejor trabajo de Fabrice du Welz, es también el más radical en cuanto a una puesta en escena que fragmenta y se pega al cuerpo y los rostros de unos personajes contaminados por el amour fou. Mientras que Faults, el primer largometraje de Riley Stearns se erige como una divertida sátira que pone en crisis nuestra supuesta capacidad de decisión y voluntad propia.

    Over your dead body (Takashi Miike, 2014)

    Over your dead body (Takashi Miike, 2014)

    En Lessons of the Evil, una de las cintas que pudieron verse la pasada edición del festival de Sitges, Takashi Miike parecía evocar, en un mismo metraje, el camino inverso a su trayectoria como director. A saber: de la pausa de algunas de sus últimas películas, a la frenética energía cinética de sus orígenes, por ese mismo orden. Invocando el imaginario de terror norteamericano, el clímax final de aquella obra ocurría, además, en unos decorados de cartón-piedra. La idea del escenario como lugar sobre el que levantar la resurrección de ciertos géneros, o también para reflexionar sobre las fronteras entre realidad y ficción, no se puede perder de vista a la hora de hablar sobre un filme como Over Your Dead Body. De hecho, pocas creaciones se pueden comparar, dentro de la trayectoria cinematográfica del prolífico director japonés, con la escogida este año para competir dentro de la sección oficial de este Sitges 2014.

    Tomando de partida la representación de Yotsuya Kaidan, una de las obras de teatro más importantes de Japón, Over your Dead Body sigue el camino de contención que el cineasta exhibió en películas como Hara-kiri (2011), llevándolo a un nuevo nivel que afecta a todos y cada uno de los rincones de su nuevo trabajo. Desde una puesta en escena que pone en crisis el concepto de lo teatral, hasta unos estallidos de violencia que se dosifican y siguen la propia progresión dramática. Por si fuera poco, la representación escénica (ficción) y el universo circundante (realidad) sirven para trazar una fructífera reflexión metacinematográfica que tienen en el plano/contraplano el recurso perfecto para posibilitar, tanto el diálogo entre lo real y lo ficticio, como dibujar la línea de quiebro entre ambos mundos. La progresiva canibalización de lo ficticio sobre lo real tiene en la ausencia del plano/contraplano la materialización de un mundo que ha acabado convirtiéndose en uno. Porque desde el mismo lugar donde podíamos identificar la realidad, ahora solo podemos observar a unos personajes absorbidos por la obra de su vida. Allí, donde el decorado se ha convertido en un espacio vital. | |

    Japón, 2014, Kuime. Director: Takashi Miike. Guion: Kikumi Yamagishi. Productoras: Dentsu / Sedic International. Presentación oficial: Festival de Sitges. Música: Kôji Endô. Fotografía: Nobuyasu Kita. Reparto: Kou Shibasaki, Ebizô Ichikawa, Hitomi Katayama, Ikkô Furuya, Hideaki Itô, Toshie Negishi, Hiroshi Katsuno, Miho Nakanishi. Apartado Sitges 2014: SECCIÓN OFICIAL FANTÀSTIC SITGES 47.

    Alleluia (Fabrice du Welz, 2014)

    Alleluia (Fabrice du Welz, 2014)

    Debajo de las granuladas y atmosféricas imágenes del cine de Fabrice du Welz, puede divisarse el mismísimo infierno. Aquel al que se accede desde la destrucción de la identidad y las malsanas pasiones del amour fou. Ése ha sido (y continúa siendo) el campo de trabajo de un director que ha permanecido en silencio 6 años. No han sido en balde, porque en su regreso, el cine de Du Welz parece haber mutado gracias a una suerte de proceso de reflexión interior. En realidad, ha sido un doble regreso, pero si dejamos a un lado una película como Colt 45, será solo Alleluia la que seguramente marcará un nuevo punto de inflexión en la carrera cinematográfica del director de Calvaire (2004).

    El nuevo acercamiento a la idea del amor nocivo parte, en Alleluia, de una estrategia escénica mucho más radical y agresiva que en los anteriores trabajos de Du Welz. Porque si bien el cuerpo siempre había tenido un lugar central en su filmografía, quizás nunca lo había llevado a los límites que se exhiben aquí. En Alleluia todo es piel y cuerpo. Desde sus imágenes repletas de grano hasta una puesta en escena que orbita en torno a la fragmentación de la anatomía. Si el amor dañino significa la posesión física y el deseo enfermizo por la superficial materialidad, tanto la primera secuencia como los primerísimos planos del cuerpo de los personajes, mientras se mueven agitadamente, son la expresión formal de ese deseo egoísta que tiene en el cuerpo del otro, la llave del control. En ese sentido, el destino de final del filme de Fabrice du Welz sólo podía ser este: el de haber entrado, por méritos propios, en el pabellón de los pintores cinematográficos que con un solo trazo estampan la expresividad de lo caduco. | |

    Bélgica, 2014, Alleluia. Director: Fabrice Du Welz. Guion: Fabrice Du Welz, Vincent Tavier. Productoras: One Eyed / Panique. Presentación oficial: Festival de Cannes. Fotografía: Manuel Dacosse. Reparto: Laurent Lucas, Lola Dueñas, Héléna Noguerra, David Murgia, Stéphane Bissot. Apartado Sitges 2014: SECCIÓN OFICIAL FANTÀSTIC SITGES 47.

    Faults (Riley Stearns, 2014)

    Faults (Riley Stearns, 2014)

    Entre las imágenes de Faults, el debut en el largometraje de Riley Stearns, se pueden rastrear referencias que van desde Alexander Payne hasta los mismos hermanos Coen. Por el patetismo, pero también en el gusto por la sátira y el humor negro que sirven aquí como disfraz desde el que lanzar dardos venenosos contra el actual estado político-social. El mundo de las sectas, el lavado de cerebro que éstas llevan a cabo y los intentos para que una joven pueda volver al mundo "real" son el punto de partida de la película de Riley Sterns. Lo interesante de Faults, sin embargo, parte del duelo psicológico entre desprogramador y conversa a la nueva fe para elaborar un discurso sobre la (in)capacidad de decisión dentro de un sistema que despliega las herramientas para hacernos creer que tenemos el control.

    La apuesta por un mayor estatismo de sus planos, la sequedad expositiva y un espacio mínimo (la habitación de un motel) sirven a Faults para armar un amargo discurso al que nunca se le suele perder la sonrisa. Porque empieza con alguien al que no le dejan terminar su comida, y acaba casi de la misma manera. Al final, los que permanecemos al otro lado de la pantalla quizás no estemos tan lejos de esa rota marioneta que sirve de reivindicación para un sensacional Leland Orser. En definitiva, toda una sorpresa. | |

    Estados Unidos, 2014, Faults. Director: Riley Stearns. Guion: Riley Stearns. Productora: Snoot Entertainment. Presentación oficial: South by Southwest. Fotografía: Michael Ragen. Reparto: Mary Elizabeth Winstead, Leland Orser, Beth Grant, Chris Ellis, Lance Reddick, John Gries. Apartado Sitges 2014: SECCIÓN OFICIAL FANTÀSTIC ÒRBITA.

    One on One (Il-dae-il), de Kim Ki-duk

    One on one (Kim Ki-duk, 2014)

    Kim Ki-duk, uno de los directores coreanos más conocidos y prolíficos de los últimos 15 años llegó a Sitges para presentar su nueva película One on One; un filme que fue escogido para la apertura de la 11ª edición de los Venice Days. Con anterioridad, el maestro coreano pasó por la ciudad barcelonesa con la ficción Pietá y el documental Arirang. Quien fascinara a la cinefilia con trabajos como La isla, Primavera, verano, otoño, invierno… y primavera o Hierro 3, vuelve con una historia de venganza y una reflexión sobre la conducta humana. Todo centrado en las consecuencias de un brutal asesinato de una niña para todas aquellas personas que estuvieron implicadas. A partir de ahí, se iniciará una insaciable búsqueda de culpables.

    Más cercana a Pietá que a las primeras obras nombradas más arriba, One on One empieza con el desarrollo bastante convencional de un intento de justicia poética por parte de un, muy a su pesar, héroe circunstancial. Kim Ki-duk apuesta, en esta ocasión, por el diálogo como hilo conductor de la trama, decisión poco arriesgada que opaca su siempre interesante dirección. Las virtudes reflejadas en la filmografía del cineasta surcoreano residen en la balanza entre la dureza y sensibilidad, y la habilidad para transmitir con la cámara su mirada. A Kim Ki-duk le cuesta, más de lo que debería, hacer visibles estas aptitudes. En la mayor parte del metraje, deambula con unos diálogos tan convencionales como tediosos, que complementan a medidas dosis de violencia. Por suerte, en el último tercio, se reivindica con una clase magistral de narrativa, postulando una más que interesante reflexión de la corrupción del hombre, sobre el dolor y del arrepentimiento, así como la ingenuidad del poder. No pasará la Historia One on One, pero al menos deja estupendos detalles de la maestría del voluntariamente desnortado realizador de Boghwa. Por Ginebra Bricollé Nadal. | |

    Corea del Sur, 2014, Il-dae-il. Director: Kim Ki-duk. Guion: Kim Ki-duk, Jin Eun-soo. Productoras: Kim Ki-Duk Film. Presentación oficial: Mostra de Venecia. Fotografía: Kim Ki-duk. Reparto: Ma Dong-Seok, Kim Young-Min, Lee Yi-Kyung, Jo Dong-In. Apartado Sitges 2014: NOVES FICCIONS - FICCIÓ.

    Daniel Jiménez Pulido
    Enviado especial a la 47ª edición del Festival de Sitges



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