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    BFI Londres 2014 | Día 9

    Steve Carell en el London Film Festival

    Carell se postula en la capital británica

    Crónica de la novena jornada de la 58ª edición del Festival de Londres

    Último día de grandes galas en el festival, con la puesta de largo de Foxcatcher (Bennett Miller, 2014), la película que puede cambiar para siempre la carrera de dos actores, a priori, tan dispares como Steve Carell y Channing Tatum. El protagonista de The Office versión USA está irreconocible en todo el sentido de la expresión, y construye uno de los personajes más terroríficos y a la vez patéticos que se han visto recientemente en una pantalla, especialmente en cintas provenientes del gran Hollywood. Respecto a Tatum, si bien se ve engullido por sus compañeros de reparto, hay que reconocerle un trabajo sólido y en muchos aspectos modélico, que prueban que como actor puede ser mucho más que el cachitas de Infiltrados en clase y similares. Y aunque Carell se come buena parte de la película, no hay que olvidarse de Mark Ruffalo, que completa el trío de protagonistas de forma sensacional, en la que es su mejor interpretación desde los tiempos de Zodiac (David Fincher, 2007). En una temporada de premios en la que hay varias interpretaciones masculinas espectaculares, Carell y Ruffalo parece que tienen asegurado el puesto en las listas de lo mejor del año. Frente al show desplegado por la obra de Bennett Miller, la nueva propuesta de Michael Winterbottom, The Face of an Angel, quedó bastante desangelada, y la sensación general es que el director de Wonderland ha perdido el rumbo. En teoría, se trata de una mirada al caso de Amanda Knox, condenada a 28 años de prisión en Italia por el asesinato de su compañera de piso Meredith Kercher. Y digo en teoría, porque el “caso Knox” es una mera excusa de Winterbottom para contar una historia sobre los medios de comunicación, el cine y otras cosas del querer. Daniel Brühl va con el piloto automático puesto, y del desaguisado sólo se salva, sorprendentemente, la modelo metida a actriz Cara Delevingne, que ofrece una interpretación bastante solvente. Por lo demás, es un filme olvidable y, en cierto modo, indigna para un director que ha sido lo que fue Winterbottom.

    También se presentó en los pases de prensa —y por la noche en los públicos— la penúltima representante de la Sección Oficial, Son of a Gun (Julius Avery, 2014), que gustó mucho al público y bastante menos a la prensa. Con un principio que podríamos definir como la versión australiana de Starred Up (David Mackenzie, 2013), y una segunda mitad que es como Prison Break pero con tiros y sangre en vez de tatuajes, forma parte de ese género de acción “made in Australia” que suele dejar al público europeo un tanto descolocado. Eso sí, Ewan McGregor se lo está pasando bomba en su papel de villano de la función, y Alicia Vikander añade una muesca más a su plan para ser la actriz del año (y sobre todo del que viene). La cuarta en discordia ha sido A Little Chaos, segundo largometraje como director del actor Alan Rickman, con un reparto de campanillas que, además de al propio Rickman, incluye a Kate Winslet, Matthias Schoenaerts, Stanley Tucci, Helen McCrory y Jennifer Ehle. Y a pesar de que las críticas a su paso por Toronto fueron discretas, la película ha gozado aquí de muchas más simpatías, entre otras cosas por la devoción que el público londinense le tiene a Rickman. Nos encontramos, pues, ante un caso similar al del año pasado, cuando otra segunda cinta como director de un actor británico enormemente respetado, La mujer invisible (Ralph Fiennes, 2013), se llevó la calurosa acogida del público y de la crítica a pesar de tratarse de un trabajo sumamente irregular. Quizá, la única pega real que se le ha puesto a A Little Chaos ha sido su guión, obra de la debutante Alison Deegan, que resulta un tanto irregular y tosco.

    Son of a Gun
    Son of a Gun, de Julius Avery, Australia, 2014
    Y encaramos ya el último día “oficial” del festival. Aunque el certamen en sí no termina hasta el próximo domingo, mañana será el último día en el que hayan pases de prensa y novedades a ser presentadas. Entre ellas, la ganadora de la última Palma de Oro, Winter Sleep (Nuri Bilge Ceylan, 2014), y la última de las películas españolas que participan en esta edición, Loreak (Jon Garaño y Jose Mari Goenaga, 2014). También pasarán la última de las integrantes de la competición, The President (Mohsen Makhmalbaf, 2014), y uno de las poquísimos trabajos en 3D que se han proyectado este año, la china The White Haired Witch of Lunar Kingdom (Zhang Zhiliang, 2014). Después, sólo quedará la entrega de premios, que se harán públicos el sábado por la tarde, y la gran despedida de la mano de Fury (David Ayer, 2014). Y a esperar otro año.

    Judith Romero
    Enviada especial a la 58ª edición del Festival de Londres


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