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    Recap | True Blood (7x07)

    True Blood (7x07)

    Oleadas de tedio

    crítica de May be the Last Time (7x07) | True Blood (Temporada 7) ★★

    HBO | EE.UU, 2014. Dirección: Simon Jayes. Guión: Craig Chester. Creador: Alan Ball. Reparto: Anna Paquin, Stephen Moyer, Sam Trammell, Ryan Kwanten, Alexander Skarsgård, Chris Bauer, Kristin Bauer Van Straten, Lauren Bowles, Anna Camp, Nelsan Ellis, Noah Matthews, Bailey Noble, Jim Parrack, Adina Porter, Carrie Preston, Deborah Ann Woll, Karolyna Widra, Natalie Hall, Will Yun Lee, Rutger Hauer, Michael McMillian, Shannon Lucio, Riley Smith. Fotografía: Cort Fey. Música: Nathan Barr.

    Definitivamente, la senda elegida por los guionistas de True blood para encarar la última temporada de la serie no puede ser más aburrida, poco interesante y lo peor, no muy sorprendente. Aunque la temporada arrancó con un espejismo de mediana calidad, seis capítulos más tarde uno debe resignarse y asumir que la cosa no va bien. Nada bien. Este May be the last time, por ejemplo, contiene 58 minutos de escenas rutinarias que tratan de profundizar en los sentimientos de los personajes pero sin lograr que nos importe mucho lo que les pase. Solo la trama de Violet, con la que Karolyna Widra se lo está pasando muy bien; y la fantasía de Arlene con Keith animan un poco la función. ¿El resto? El enésimo acercamiento de Bill y Sookie, que culmina en polvo; las pesquisas de Eric y Pam buscando a Sarah, con un nuevo trato con los japoneses o la búsqueda de Adylin y Wade por parte de Andy y Holly. Si hasta el esperado regreso de Hoyt resulta decepcionante, por la evidente lujuria del idiota de Jason hacia la espectacular nueva novia de su antiguo mejor amigo, su “Bubba”.

    Ante la rápida extensión de la Hepatitis-V en Bill, Jessica está desolada y quiere estar con su padre vampiro. Sookie, por su parte, se siente culpable y trata de ayudar a Bill en una búsqueda de sus propias raíces familiares de hada que traerá el regreso del eficaz Rutger Hauer en su papel de Niall, desaprovechado en la sexta temporada. Habrás más regresos en la subtrama de Sarah, ahora Noomi, que regresa a un lugar lleno de recuerdos y discute de religión con varios ex-novios (está claro que la postura de la serie ante la religión es puro cachondeo). En un ejercicio casi hercúleo de ralentización de las tramas, Lafayette y Lettie Mae tienen unos cinco segundos de tiempo en pantalla mientras buscan en el jardín de la casa de la infancia de Tara y su madre; Eric y Pam discuten las ansias de matar del vikingo ahora que saben que Sarah es la cura y Sam discute con Arlene la decisión de Nicole de marcharse, y si debería dejar Bon Temps con ella. Hace varias temporadas que las preguntas existenciales del cambiaformas dejaron de ser interesantes, aunque es evidente que los responsables de la serie están encantado con el personaje de Sam Trammell y su estado de continua inadaptación, a tenor de que el actor sea de los pocos que ha salido en todos los episodios, al menos hasta ahora. Otro personaje en encruzijada existencial es el de Arlene, la flamante dueña de Merlotte´s (ahora Bellefleur´s), que tras beber la sangre de Keith se cuestiona si podría tener una relación con un vampiro.

    True Blood (7x07)

    Durante el descanso diurno de Bill y Jessica, el vampiro vuelve a recordar una parte de su pasado, lo que nos lleva como espectadores a los flashbacks de William Compton cuando estaba vivo, en este caso cuando conoció a la que sería su futura esposa y madre de sus hijos: Caroline. ¿Qué aportan estos recuerdos? Como ya se ha dicho, es como si los guionistas estuvieran haciendo un estudio de personaje con Bill, añadiendo capas y capas de sentido a su vida, sus más de 200 años en la Tierra. Lástima que decidan hacer esto con uno de los personajes menos interesantes. Sus sueños tienen lugar de forma paralela a la visita de Niall a Sookie, que como buen “abuelo” aconseja a su nieta que se aleje de él, que no tiene cura y solo va a sufrir. Como sufre Hoyt por la muerte de su madre, sumido en el hechizo de Jessica y por lo tanto inmune a los dolorosos recuerdos de Jason y su traición. ¿Se limitará su participacíón a un capítulo? Viendo las miradas del policía a la novia de Hoyt, no lo parece. Y haciéndose bastante cuesta arriba avanza el capítulo, que termina con alguna que otra situación límite y aburre bastante. Solo quedan tres capítulos, y queda esperar que no sean tan deficientes como éste. | ★★★★ |

    Adrián González Viña
    redacción Sevilla



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