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    Crítica | Infiltrados en la universidad

    Infiltrados en la Universidad

    Schmidt y Jenko se gradúan

    crítica de Infiltrados en la Universidad | 22 Jump Street, dirigida por Philip Lord y Chris Miller. 2014 | ★★★

    En tiempos de crisis creativa de los guionistas de Hollywood, cuando resulta más fácil recurrir a éxitos pasados para perpetuarlos con innecesarios remakes o interminables secuelas que inventar algo nuevo, ni siquiera las series televisivas de los 80 se salvan de su correspondiente puesta al día. Esta operación no garantiza, a pesar de todo, un éxito seguro –aún están recientes los fracasos comerciales de las, por otra parte, reivindicables Corrupción en Miami (Michael Mann, 2006) o El equipo A (Joe Carnahan, 2010), que tiraron por tierra cualquier esperanza, por parte de los grandes estudios, de inaugurar nuevas franquicias–. Infiltrados en clase (Phil Lord, Chris Miller, 2012) tuvo, en este sentido, mejor suerte. Tomando como modelo el planteamiento de la serie Nuevos policías –un departamento de policía especializado en luchar contra la delincuencia juvenil–, serie policiaca que, desde 1987, permaneció en antena durante 5 temporadas y sirvió para lanzar a jóvenes estrellas como Johnny Depp o Richard Grieco, la adaptación cinematográfica cambió el tono dramático original por una comedia “de colegas” al servicio de Channing Tatum y Jonah Hill. La operación tuvo su gracia, cosechando críticas bastante positivas y recaudando en taquilla más de 200 millones de dólares. No resulta extraño que la secuela no se haya hecho esperar, repitiendo idéntico equipo artístico y casi sin alterar el argumento de la primera parte.

    Cuando algo funciona a la perfección, ¿para qué alterarlo? Eso es lo que debieron pensar los guionistas –uno de ellos el propio Jonah Hill– a la hora de escribir el libreto de Infiltrados en la universidad (2014). Si en la anterior aventura, los inexpertos (y muy torpes) agentes Schmidt y Jenko tuvieron la oportunidad de abandonar su labor de policías de parque para infiltrarse como estudiantes en un instituto para desarticular una red de tráfico de drogas, aquí repiten acción en un campus universitario. Las escenarios y situaciones suenan a ya vistos, evidentemente, pero poco importa si se tiene a una pareja como Tatum y Hill desprendiendo química a raudales y pletóricos en su faceta más cómica. A estas alturas, poco tienen que demostrar como actores –Hill ha acariciado el Oscar en dos ocasiones por sus trabajos como secundario en Moneyball (Bennett Miller, 2011) y El lobo de Wall Street (Martin Scorsese, 2013) y de Tatum llegan excelentes comentarios de su trabajo en Foxcatcher (Bennett Miller, 2013)–, por lo que se limitan a disfrutar de dos personajes hechos a su medida y con los que resulta imposible reprimir alguna que otra carcajada. En teoría, nos encontramos ante una comedia de acción, al más puro estilo de las buddy movies de los 80 y 90 que emparejaban como compañeros de patrulla a tipos de personalidades totalmente contrapuestas. Sin embargo, la trama policiaca y las escenas de acción (pese a que las tiene, y bien rodadas), quedan relegadas a un papel secundario. Poco importa descubrir la identidad del traficante de drogas, ya que todo es una mera excusa construida para mostrar los divertidos conflictos “de pareja” que nacen entre Schmidt y Jeyko una vez metidos en situación. Resulta hilarante asistir a los celos de Schmidt por la rápida popularidad de Jeyko y su, cada vez más estrecha, amistad con los chicos del equipo de fútbol. Los numeritos y desencuentros entre ambos se asemejan más a los de un viejo matrimonio en el que uno de los miembros exige libertad para buscar experiencias nuevas fuera de la pareja, que a los de dos compañeros de investigación. Se le puede reprochar no ser más gamberra e irreverente pero, en cambio, tenemos un tipo de humor blanco (casi familiar) capaz de satisfacer a un público más amplio. Si se quiere ver algo más arriesgado y delirante, ya existen cosas como Juerga hasta el fin (Evan Goldberg, Seth Rogen, 2013).

    Infiltrados en la Universidad

    Infiltrados en la universidad no aporta nada nuevo a lo ya visto en la película original y, en cambio, consigue superar el difícil reto de funcionar a la perfección como una inagotable sucesión de gags físicos, diálogos histriónicos y situaciones inverosímiles, sin que en ningún momento resulte forzada. No en vano, los directores son Philip Lord y Chris Miller, responsables de la que tal vez sea la mejor comedia de 2014: La Lego película. El filme contiene acertados cameos de cómicos como Anna Faris o Dave Franco –siguiendo los desvergonzados pasos de su hermanísimo James– y, sobre todo, un mayor protagonismo (algo que se agradece, tras los buenos momentos dados en la primera parte) del malhumorado y deslenguado Capitán Dickson interpretado por Ice Cube, siempre al borde de un ataque de nervios ante las accidentadas pesquisas de sus hombres. Cube se adueña de algunas de las mejores escenas de la cinta, funcionando como peor pesadilla del personaje de Jonah Hill. Teniendo en cuenta el tipo de producto del que estamos hablando, que no busca otra finalidad que no sea la de hacernos reír durante dos horas, Infiltrados en la universidad es una secuela cumplidora y, por momentos, incluso más sólida que su antecesora. Dosifica mejor sus chistes y referencias cinéfilas (otro de los puntos fuertes de la saga) y culmina la faena con unas escenas tras los créditos finales, absolutamente descacharrantes, que ironiza, precisamente, sobre el tema que abría esta crítica: las secuelas y los remakes. De momento, este segundo asalto a la taquilla de Schmidt y Jenko lleva cosechado un botín de más de 300 millones de dólares en todo el mundo, con claras opciones de doblar la recaudación final de Infiltrados en clase. ¿Tendremos tercera aventura? Se admiten apuestas. | |

    José Antonio Martín
    redacción Las Palmas de Gran Canaria


    Estados Unidos. 2014. Título original: 22 Jump Street. Director: Philip Lord, Chris Miller. Guión: Michael Bacall, Rodney Rothman, Oren Uziel, Jonah Hill. Productora: Columbia Pictures / Sony. Fotografía: Barry Peterson. Música: Mark Mothersbaugh. Montaje: Keith Brachmann, David Rennie. Intérpretes: Jonah Hill, Channing Tatum, Ice Cube, Wyatt Russell, Jimmy Tatro, Dave Franco, Peter Stormare, Amber Stevens, Nick Offerman, Anna Faris.


    Poster Infiltrados en la universidad
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