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    D'A 2014 | Octava jornada

    Il sud è niente, de Fabio Mollo

    La verdad sobre Rodrigo Rosenberg

    crónica de la 8ª jornada de la IV edición Festival Internacional Cinema d’Autor de Barcelona

    Mucho movimiento en las tres salas del festival, el Club Aribau 1 y 2 y el Teatre CCCB durante esta octava jornada. Tarde intensa que contaba con la sesión especial de Seré asesinado, de Justin Webster, además de las más que atractivas Il sud é niente, Our Sunhi y Things People Do, exhibidas en Roma, Locarno y Berlín, respectivamente.



    Como apertura, una primicia con la proyección del documental catalán Seré asesinado [★★], de Justin Webster. El director inglés afincado en Cataluña nos cuenta la historia de un asesinato premeditado. Rodrigo Rosenberg es un prestigioso abogado guatemalteco que aparece muerto en una cuneta mientras daba un paseo en bicicleta. En su funeral se reparten unos dvds en los que hay un video del propio difunto que afirma que si están viendo eso es que está muerto y que el gobierno de Guatemala es el culpable de tal crimen. Esa pieza se filtra a todos los noticiarios del país y se destapa una revolución. El documental tiene un punto de partida muy interesante y un material muy potente (como es el propio video en sí) pero con desarrollo que no está a la altura. En ningún momento parece saber que quiere contar: ¿es una historia sobre el sicariato en Guatemala? ¿es una forma de mitificar a Rosenberg?, ¿es una forma de humanizarlo?, o ¿simplemente pretende mostrar la realidad de los hechos de forma veraz? Solo su final, que muestra ese as escondido en la manga, ata todos los cabos y le da algo de sentido. Aun así, la sensación final es que Seré asesinado es un documental con una premisa muy interesante pero que está contado a trompicones, dando información contradictoria entre sí que confunde al espectador y que en muchos casos se vuelve repetitiva.

    Tras la exclusiva, la única proyección en el festival de Il sud é niente [★★★], película de Fabio Mollo que ha pasado por diferentes festivales, entre ellos Berlín hace unos meses. La ópera prima del director italiano nos cuenta como Grazia y su padre, que viven en el sur de Italia, intentan superar la pérdida del hermano. Todo mediante cuatro fases de asimilación: la negación, la furia, negociación, depresión y por último, aceptación. Lo más interesante del filme es la acertada mezcla del día a día de la familia con aires oníricos, provocado por las evocadoras y sugestivas imágenes del mar, que simboliza esa esperanza de la joven Grazia de volver a ver a su hermano. Il sud é niente habla sobre una dura realidad con mucho tacto. Estamos ante un filme valiente, equilibrado y sincero que encuentra su mejor baza en su fotografía y en su protagonista, la joven Miriam Karlkvist.

    Más tarde llegó Hong Sang-soo y las sonrisas de la jornada con Our Sunhi [★★★] (Crítica). El largometraje coreano nos cuenta como Sunhi una joven licenciada en cine vuelve a la universidad para pedir una carta de recomendación. Durante ese día se encontrará con un profesor que siempre le tuvo mucho cariño, su exnovio que acaba de hacer un largo sobre su relación y con Jae –Hak un cineasta afianzado. Con estos cuatro personajes el director realiza un seguido de conversaciones, con mucho alcohol de por medio, que entrecruza los personajes entre sí para hacer un divertido reflejo de las relaciones humanas. Un filme con un ingenioso guión que apuesta por la austeridad en su puesta en escena y unos zooms extraños e incómodos. Our Sunhi es la demostración de que una vez más la fortaleza de una película está en el guión. Por último, acabábamos la jornada con un plato fuerte del D’A. Things People Do [] (Crítica), que ya había estado proyectada en el festival los primeros días, volvía a ocupar la pantalla del Club Aribau 1. La ópera prima de Saar Klein, montador de películas de Malick como La delgada línea roja y El nuevo mundo, nos dibuja las desventuradas soluciones de un padre de familia que se queda sin trabajo y decide delinquir a lo grande para paliar el agujero de su ficticio nivel de vida. Burda exaltación de los valores morales americanos de narración trillada y diálogos estultos. Cumple su cometido pero no aparta a la cinematografía actual.

    Ginebra Bricollé Nadal
    enviada especial al Cinéma D'Autor de Barcelona 2014

    El fulgor efímero

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