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    Crítica | Jackie

    Jackie

    Progres de mercadillo

    crítica de Jackie | de Antoinette Beumer, 2012

    Decía Jan Ole Gerster, director de Oh Boy (2013), en una entrevista, que uno debía tener cuidado con las moralejas. Que las intenciones aleccionadoras eran peligrosas en una película y que, por su parte, era algo que siempre intentaba evitar. A colación de esta reflexión, uno llega a los primeros minutos de Jackie con una nociva sensación de que algo se cierne. Una extraña sensación ahoga las escenas. Ya no solo la del punto de partida común y rápidamente reconocible: dos hermanas, una volcada en su trabajo, disfrutando de un éxito profesional que la ha llevado a sacrificar sus relaciones personales. La otra, inmersa en un matrimonio ridículo en el que el marido olvida que su mujer está en el coche cuando ambos han ido juntos al supermercado. Ambas son adoptadas. Su madre es una yonki perdida en el desierto americano. Pero ellas, como buenas europeas progresistas, gozan de una educación abiertamente idealista. La de unos padres homosexuales septuagenarios que llevan 20 juntos. Imagen poco menos que imposible. Y sí, en apenas quince minutos, las tendremos a ambas en la carretera. Ya lo hemos dicho. Esto asusta. Aterroriza y aturde en sus motivaciones, pero las disimula con un rostro inmaculado. El de una Carice Van Houten aún con el perfume de Melisandre en el ambiente. No podemos culparla de una elección como ésta. La actriz ya trabajó con la directora, Antoinette Beumer, en su primer filme, The Happy Housewifes (2010). Una cineasta de origen holandés, hermana mayor de Famke Janssen y habitual de la televisión de su país, donde ha colaborado en gran parte de los capítulos de algunas series de renombre, la última de ellas, la versión nacional de la conocida En terapia (2008).

    De propina, aparece Jelka Van Houten, hermana en la ficción y en la realidad; cruce de rasgos holandeses entre una Toni Collette y una Scarlett Johansson cuarentona, que además es buena cantante. Jackie ofrece todo lo que una road movie europea emitida a las 16:00 de la tarde en Antena 3 hace 10 años puede ofrecer. Jelka, la abnegada esposa a la que su marido prohibe conducir, y controla a cada minuto pero nunca escucha. Esa mujer que no replica en su inocencia e ingenuidad, tiene un don, un talento que no se atreve a explotar por falta de autoestima y de valor. Y como cisne, la joven cuarentona se alzará en mitad de un pub de carretera cantando una cancioncilla de amor cualquiera, mientras la audiencia sonríe y aplaude, y la madre coja y arisca, se reblandece rompiendo su burbuja. Pero es demasiado intenso. La madre desaparecerá en la trastienda, ocultando su emoción, mientras sus dos hijas, a las que no ve en 30 años y a las que apenas recuerda, viven la inconsciencia de encontrarse a sí mismas a través de esos pequeños momentos que tanto llenan el alma. Como la sonrisa de una señora de 60 años que posiblemente ha entrado al cine por lo inofensivo de la propuesta, y sonríe viendo a Van Houten sudorosa en mitad del desierto evitando a un toro que le dobla el tamaño, mientras se afana en la búsqueda de una gasolinera que nunca aparece. El tono es de una ligereza que nunca molesta en exceso. La dirección inocua, con poco que destacar. Beumer tampoco tiene un gran don para mostrar la comedia. La película nunca hace reír demasiado y le cuesta horrores crear empatía.

    Jackie

    Jackie comete el pecado de introducir un trasfondo terriblemente moralista, y arrastra a los personajes en él. Toda la situación está al servicio de una historia que en su conclusión acaba evidenciando su ridiculez. La de un guión escrito a base de escuadra y cartabón, pero sin chispa ni frescura, ni siquiera la de un reparto de talento evidente, por lo menos en lo que respecta a Holly Hunter, actriz de carácter y personalidad, a la que se le dan como nadie encarnar personajes problemáticos, secos, trastornados o introvertidos. Es la gran apuesta de Beumer y es la que más lástima transmite, pues su talento podría haber estado al servicio de algo muchísimo más digno que esto. En el vis a vis con Carice, ambas aportan lo posible, a través de un magnetismo físico que los diálogos no saben transmitir. Sin estas mujeres, aquí nada merecería mención. Poco se puede rescatar de Jackie porque nada se respira auténtico. Todo es folletín, y ni siquiera es del que te hace morderte las uñas y meterte en el lío, aunque sea con vergüenza. No. Es carretera y manta sin inventiva. Sin esfuerzo por encontrar situaciones genuinas. Es alarmante pensar que On The Road (2012), siendo una adaptación de un clasicismo que menospreciaba lo vibrante de la novela de Kerouac, es, al lado de este trabajo, una obra de gran calado emocional. | (abyecta) |

    Gonzalo Hernández
    redacción Madrid

    Paises Bajos. 2012. Título original: Jackie. Directora: Antoinette Beumer. Guión: Marnie Blok, Karin van Holst, Pellekaan. Interpretes: Carice van Houten, Jelka van Houten, Holly Hunter. Fotografía: Danny Elsen. Banda Sonora: Melcher Meirmans, Merlijn Snitker, Chrisnanne Wiegel. Productoras: Eyeworks Film & TV Drama, Inspire Pictures, Indieproduction. Fecha de estreno oficial: 10 de Mayo de 2012 (Países Bajos).

    Póster de Jackie
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