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    Recap | House of Cards (2x01)

    House of Cards (2x01)

    O cazas o te cazan

    crítica de Chapter 14 (2x01) | House of Cards (Temporada 2)

    Netflix | EEUU, 2014. Director: Carl Franklin, Guión: Beau Willimon, Creador: Beau Willimon, Reparto: Kevin Spacey, Robin Wright, Molly ParkerKate Mara, Michael Kelly, Sakina Jaffrey, Kristen Connolly, Sebastián Arcelus, Michael Gill, Sandrine Holt, Rachel Brosnahan, Sam Page, Constance Zimmer, Larry Pine, Curtiss Cook, Reg E. Cathey, Fotografía: Igor Martinovic, Música: Drew Bayers, David Low, Jill Meyers y Jonathon Stevens.

    Frank Underwood no cede en sus aspiraciones a presidente. Ahora busca un equipo que le sirva a sus objetivos. Su esposa Claire debe acompañarlo y ello implica entregar su compañía a su exsocia. Zoe investiga la muerte de Russo.


    De la misma forma que se despidieron la temporada anterior, Claire y Frank Underwood han regresado. Corren por un parque de Washington con la complicidad de ese equipo que ellos mismos han logrado conformar, más en lo profesional que en lo afectivo. No hay necesidad de decir mucho, ambos saben lo que quieren y hacia que dirección ir, sin importar cómo. Así se abre la segunda temporada de House of Cards (2013-), la serie de Netflix que el pasado año entusiasmara tanto a críticos como a público por su impecable factura. Después de una temporada de éxitos, el drama político del canal online pone a disposición su segunda entrega completa, de 13 capítulos. Como ya distingue a Netflix, todo llega de una vez, sin necesidad de esperar semana tras semana para ver la serie. Queda a cada espectador/usuario/cliente regular en cuánto tiempo consumirá el producto. Teniendo en cuenta este empezar de House of Cards, parece imposible prolongar demasiado el asistir de una vez a las retorcidas estrategias de los Underwood en su afán por escalar con rapidez en el senado norteamericano.

    La nueva entrega arranca en vísperas al cumpleaños de Frank Underwood (Kevin Spacey), ahora en su nueva función como Vicepresidente de la nación. Él y su esposa Claire (la magnífica Robin Wright) deberán adaptarse a la exposición que implica el nuevo cargo. Claire tendrá que acompañar a Frank en la Casa Blanca y traza todo un perverso plan, que obliga a su exsocia Gillian Cole (Sandrine Holt) a tomar la dirección CWI, organización ambiental sin ánimo de lucro que ella dirigía. Por su parte, la astuta Zoe Barnes (Kate Mara) y su equipo siguen la pista del asesinato de Peter Russo (Corey Stoll), congresista demócrata vinculado a Frank. Frank comienza a tejer nuevas estrategias en el interior de la Casa Blanca. Selecciona a la exmilitar Jackie Sharp (Molly Parker) como su nueva sustituta, en uno de sus habituales juegos sucios que buscan dejar fuera a todos los que le hagan sombra. Mientras, Doug Stamper (Michael Kelly) intenta hacer desaparecer el rastro vinculado a la muerte de Russo, escondiendo a Rachel Posner, prostituta testigo de los hechos. Así se construye el primer capítulo de la segunda temporada, al que no le faltan las sorpresas. Para el minuto 36, Frank cita a Zoe a la estación del metro y la lanza a las vías. Se asegura “cerrar” el círculo respecto a la muerte de Russo eliminando a alguien que no iba a parar hasta saber la verdad. Adiós a Kate Mara y su memorable Zoe, un personaje que parecía dar para más pero cuya muerte, sin dudas, marcará un giro importante en la serie. Giro totalmente necesario, pues House of Cards adolece de un antagonista con la fuerza suficiente como para enfrentarse al binomio Underwood. Excelente resulta la escena en que Claire escucha en las noticias la accidental muerte de la periodista, y luego se sienta frente al espejo con una exquisita expresión facial, que delata su satisfacción contenida y complicidad. Robin Wright brinda una de sus mejores interpretaciones en la serie y en su carrera.

    House of Cards (2x01)

    La serie brilla por su cuidada producción. La escenografía y el vestuario son sobrios pero elegantes. La fotografía continúa retratando con preciosismo el Washington de los políticos y su Casa Blanca como eje central. Hay un montaje esencialmente temporal con aires de modernidad. Incorpora acertadamente el lenguaje de las redes sociales a la imagen. La altisonante música contribuye a reforzar el patriotismo necesario en una historia de este tipo. No obstante, el éxito de la serie recae más en su contenido que en su composición formal. Los entresijos de política norteamericana siempre han interesado a la audiencia de ese país y del resto del mundo. The West Wing (1999-2006), Commander in Chief (2005-2006) o Veep (2012- ) son ejemplos notables. House of Cards propone una mirada aún más crítica. El solo hecho de que los personajes centrales sean negativos cuestiona una arquitectura política compleja que va más allá de la dicotomía existente entre demócratas y republicanos. En toda esta intencional construcción, ha resultado fundamental el tratamiento que sus guionistas han dado al personaje de Kevin Spacey. Con la capacidad de hablar directamente al espectador, Frank Underwood no pierde credibilidad. Por el contrario, hace cómplice a la audiencia, que ya espera el momento en que les hable y explique qué pasa por su mente. Polémica estructura narrativa que en el diálogo con el espectador parece reafirmarles la máxima política de “ustedes son parte de lo que sucede aunque decidan otros”. A finales de este episodio aparece ese Frank ácido, sarcástico, quebrando la diégesis del relato. Una espera que juega con los seguidores de los códigos de serie. “¿Pensaban que los había olvidado?”, dice Frank mientras comienza a reflexionar sobre la muerte de Zoe y la necesidad de avanzar en la cadena alimenticia. Describe a modo de fábula la selva donde vive en que sólo hay dos papeles a elegir: cazar o ser cazado. | ★★★★ |

    Alain Arias
    redacción Buenos Aires


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