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    Crítica | Dos vidas (Zwei Leben)

    Dos vidas (Zwei Leben)

    Los otros escombros del muro

    crítica de Dos vidas | Zwei Leben (Two Lives), de Georg Maas & Judith Kaufmann, 2012

    El drama histórico y el thriller de intriga son los dos ingredientes fundamentales a la hora de cocinar Zwei Leben (Dos vidas), un filme germano basado en la existencia de dos mujeres vinculadas a la República Democrática Alemana y asociadas a una intrincada investigación del Tribunal de Estrasburgo en torno a un pasado turbio. Inspirada en los escritos de Hannelore Hippe, y repleta de giros rocambolescos a lo largo de una pertinaz investigación judicial, la película nos traslada a la atmósfera gélida de los resquicios posteriores a la Caída del Muro de Berlín, los peliagudos años noventa. Un período de cicatrización lenta y angustiosa, de redenciones póstumas y reconciliaciones complejas, de puzles que cambiaron de piezas, de familias quebradas por las pérdidas y retornos al hogar, en un país donde había demasiados rotos para tan pocos descosidos, demasiadas luchas internas y un conflicto de identidad que siguió, años después, partiendo en dos la espina dorsal alemana y calando en la médula de su población. Zwei Leben cuenta una historia basada en hechos reales y protagonizada por Liv Ullman y Juliane Kohler, en la piel de dos mujeres de vida nada sencilla; existencias marcadas por su relación con la STASI, o policía secreta del gobierno comunista que regía la zona oriental, vidas cuyos secretos serán sacados del fango del olvido para abrir una escabrosa investigación sobre violaciones de derechos humanos y brutalidades cometidas a causa del férreo espionaje y control de disidentes. Penetramos así, desde el minuto uno del filme, en un juego de tensiones, vueltas de tuerca, y por supuesto, mentiras enterradas que ya tienen un pie y medio afuera de sus tumbas.

    Como todo drama histórico de cualquier época o lugar, Zwei Leben cuenta vivencias que abren heridas, e injusticias irreversibles, y que nos adoctrinan, desde los ambiciosos terrenos de la ficción, sobre las consecuencias y factores de las circunstancias que otros vivieron. Desde el hogar de una tranquila familia noruega de clase media, comenzamos a vislumbrar las pistas, elementos y claves de una investigación de la audiencia de Estrasburgo destinada a destapar crímenes y atrocidades cometidos por los servicios secretos de la RDA, y vinculados a Noruega: Durante la ocupación nazi, numerosos soldados alemanes y mujeres noruegas (aquellas apodadas como «las alemanas tristes») mantuvieron relaciones fruto de las cuales nacieron niños, percibidos como arios y supuestamente destinados a la mejora y el rejuvenecimiento de la sangre del imperio hitleriano. Por ello se abrieron hospitales y clínicas de natalidad, y desde el gobierno nazi las esperanzas se depositaban en la nueva hornada de pequeñas criaturas, que tras la enorme derrota bélica fueron despreciadas y relegadas a olvido. La injusticia se perpetró a través de aquellos denominados “hijos de la vergüenza”, y una vez estuvo Alemania fraccionada en sus dos mitades antagónicas, el régimen de la STASI se encargó impetuosamente de controlar a sus partidarios y disidentes, regulando las entradas y salidas geográficas con meticuloso cuidado y medidas poco ortodoxas. Una chica cualquiera lo tenía bastante complicado en este entorno hostil a la hora de cruzar las fronteras a su antojo o recuperar a una familia perdida, así como ponerse en contacto con ciertos seres queridos.

    Dos vidas (Zwei Leben)

    Zwei Leben nos arrastra a una historia rápida, visceral y conmovedora, que a pesar de que en ciertos momentos peca en exceso de recursos narrativos flojos y manidos, de película de sábado por la tarde, en su conjunto resulta adictiva, de ritmo ágil y digna de un paquete de palomitas, en la búsqueda por desentrañar los secretos más oscuros que envolvieron una época de sombras y contagiaron de problemas las vidas de muchas mujeres europeas. Mediante los interrogatorios y recopilaciones informativas de un joven y ambicioso abogado (Ken Duken), cuya carrera profesional acaba de despegar, nos pegamos a la pantalla para convertirnos en cómplices y testigos simultáneos de la intrincada investigación. Este hombre comienza, con ardua paciencia, a rebuscar los cimientos de la injusticia en archivos, fotografías y entrevistas y a inmiscuirse en el contexto familiar con el fin de contrastar dudas y reproches que se van sucediendo progresivamente. Esta faceta detectivesca y policíaca contrasta con la más intimista y misteriosa de su protagonista (Juliane Kohler), cuyo conflicto interior es vislumbrado mediante un buen puñado de flashbacks que se remontan a su juventud y a los difíciles años tras el muro de Berlín, trazando un mapa confuso de recuerdos y traiciones. No faltarán, a lo largo de la trepidante trama, recuerdos de angustia, escabrosas torturas policiales, complicadas decisiones matrimoniales y chantajes ávidos en una lucha de titanes ávidos por alzarse con el poder. En medio, verdades solapadas por mentiras que pugnan por salir a la luz y demostrar al mundo la injusticia y la tragedia de las personas por ellas oprimidas. Es, por tanto, Zwei Leben, un sentido in memoriam hacia esos cientos y cientos de mujeres, personificadas o anónimas, que fueron víctimas o supervivientes marcadas por esa esa antagónica pelea de intereses políticos y económicos de los años de la Guerra Fría y las dos Alemanias enfrentadas en sangrienta oposición. Su estética lúgubre de claroscuros, mar picado e interiores solemnes y reflexivos contribuye a trazar el recorrido del presente al futuro en la configuración de una realidad sórdida y compleja. De un pasado de escombros todavía en proceso de ser reconstruidos, de una historia que pesar dolorosa y decepcionante, merece ser contada desde el cine, la literatura o cualquier plataforma artística que recuerde a sus pequeños héroes, heroínas y caídos. | ★★★ |

    Andrea Núñez-Torrón Stock
    redacción Galicia

    Alemania, 2012, Zwei Leben (Two Lives). Director: Georg Maas, Judith Kaufmann. Guión: Georg Maas, Christoph Tölle, Ståle Stein Berg, Judith Kaufmann (Novela: Hannelore Hippe). Música: Christoph Kaiser, Julian Maas. Fotografía: Judith Kaufmann. Productora: Zinnober Film- und Fernsehproduktion / B&T Film / Helgeland Film. Reparto: Juliane Köhler, Liv Ullmann, Sven Nordin, Julia Bache-Wiig, Rainer Bock, Thomas Lawincky, Klara Manzel, Vicky Krieps, Dennis Storhøi, Ursula Wegner.

    Póster Zwei Leben
    Feelmakers

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