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    Reseña TV | Black Sails

    Black Sails

    Viaje al pasado

    crítica de Black Sails (2014-) | Piloto

    Starz | EEUU, 2014. Director: Neil Marshall. Guión: Jonathan E. Steinberg & Robert Levine. Reparto: Sean Cameron Michael, Toby Stephens, Hannah New, Luke Arnold, Zach McGowan, Toby Schmitz, Clara Paget, Mark Ryan, Hakeem Kae-Kazim, Dylan Skews, Jessica Parker Kennedy, Tom Hopper, Karl Thaning. Fotografía: Lukas Ettlin. Música: Bear McCreary.

    No hay problema en admitirlo, este crítico temía Black sails. La idea de coger la ya mítica novela de Robert Louis Stevenson y retrasar la acción 20 años parece una de esas estrategias para vender una serie que cada día más guionistas presentan. No ayudó a la mezcla la presencia como productor del explosivo Michael Bay y el fichaje de Neil Marshall como director de prestigio para el piloto. Entre Centurión (Centurion, 2010) y su trabajo en Aguasnegras (2.9), episodio clave de Juego de tronos (2011-), Marshall parece ser el cineasta ideal para orquestar grandes coreografías de acción, con pantallas verdes y múltiples personajes en conflicto. O al menos para hacerlo con efectividad. Su trabajo como director de este I. es competente, aunque nada destacable. La confección de un reparto de hermosos desconocidos y caras amenazantes perpetuaba la sensación de que Starz había vuelto a dar luz verde a una serie semihistórica con un descarado interés por cautivar a la audiencia de forma rápida. Visto el capítulo, hay cierta verdad en las sospechas, pero no se puede negar la notable calidad de la serie. Empezando por una estupenda cabecera. Perdonando algunas licencias respecto al lenguaje usado, que suena demasiado moderno para ser factible en 1715, la fuerza del capítulo reside en el sólido guión de Jonathan E. Steinberg & Robert Levine. Escribir un piloto es siempre complicado, y más uno de estructura coral. Hay que presentar a los personajes, sus problemas y cómo se pueden (o no) desarrollan las historias. El riesgo añadido de su apuesta es el bagaje que todo espectador puede llevar al escuchar nombres como Capitán Flint, John Silver, Billy Boone o Barbanegra –un chiste divertido, por cierto–, pero se lidia con esta problemática de frente. Es un capítulo 64 minutos para una temporada de ocho episodios, así que no hay tiempo que perder. La lección de historia se entiende y las complejidades políticas y personales –el honor de un pirata– se transmiten sin ser obvio. El duelo que cierra la peripecia es una sorpresa, así como las interrelaciones entre algunos personajes.

    Black Sails

    Su carácter explícito y la decisión de mostrar el dolor como algo espectacular es también una costumbre cada vez más frecuente en los dramas, no solo de Starz, sino del cable en general. Que las peleas duelan y la fisicidad de una agresión no se pueda cuestionar. La sangre fluye sin reparos, así como un bienvenido sentido del humor que se asocia irremediablemente al subgénero “pirata”. Rufianes de toda condición que no dudarían en apuñalarte por la espalda. La premisa básica de la serie es que John Silver, antes de ser ESE John Silver, tiene la clave para completar la búsqueda de un arca repleta de oro. El capitán Flint no cuenta con el favor de su tripulación porque no confía en ellos, pero una desafortunada visita a Richard Guthrie cambiará sus ideas. Hay piratas mejores y peores, astutas prostitutas y bastantes desnudos femeninos. Hannah New, a la que acabamos de ver en la exitosa miniserie El tiempo entre costuras (2013-2014) o Zach McGowan, que ha interpretado al descerebrado Jody en dos temporadas de la Shameless (2011-) americana, son algunos de los nombres más conocidos de un reparto eficaz, que entiende las zonas grises de sus personajes. Han logrado despertar el interés de un escéptico. Pese a los evidentes insertos digitales, se respira algo de autenticidad en el diseño de producción. La apuesta ha salido bien y el lío en el que están metidos los personajes llama lo suficiente la atención. Como ya ha hecho con otras series, la cadena ha renovado Black sails por una segunda temporada antes de estrenarse. Un voto de fe para una propuesta que lucha contra su condición de “manual para hacer una serie de éxito” con talento. Esperemos que este último gane la batalla. | 75/100

    Adrián González Viña
    redacción Sevilla.


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