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    Americana 2014 | Segunda jornada

    Short Term 12

    La educación es el mundo

    Crónica de la segunda jornada del Americana Film Fest 2014

    La segunda jornada del Americana ha resultado en su conjunto muy intensa. Drama, documental, comedia junto un sentido homenaje a la figura de Philip Seymour Hoffman. Los espectadores respondieron masivamente a la propuesta de la organización, que ya consiguió sold-out en los dos últimos pases de la noche. Y no sólo eso, la audiencia se ha volcado con el festival, convirtiendo la muestra en una fiesta absoluta del cine. Poco importa que el segundo día en los cines Girona la mayoría de películas dejaran una sensación agridulce. No tanto porqué gustaran más o menos; sino porqué dentro de su metraje tenían tiempo y habilidad suficiente para sacar las carcajadas y sonrisas más sinceras de los espectadores; y para hacer reflexionar sobre una dura situación. Contextos que se centraban, mayoritariamente, en la educación y la importancia de las figura paterna. Antes de reanudar las proyecciones, el staff de Americana tuvo el detalle de brindarle un homenaje a esa bestia de la interpretación llamada Philip Seymour Hoffman, que, desgraciadamente, se nos ha marchado antes de tiempo. La obra elegida fue Jack Goes Boating, una creación, de origen teatral, sobre un tímido conductor de limusinas neoyorquino que conoce a una chica y intentará vencer su timidez para conquistarla. Además de estar protagonizada por el propio Hoffman, es su única película como director. El sonoro y largo aplauso cuando la pantalla se fue a negro emocionó y mucho. No sólo por la presencia de este maravilloso intérprete, sino porque el filme, que se nutre muy positivamente de todo su reparto e intenta diseccionar los altibajos de la vida adulta con sensibilidad, lo merece. Una cinta modesta donde destacan los pequeños gestos y los detalles. Una historia contada con optimismo pero dura sobre el amor y sus consecuencias.

    Seguimos con American Promises, un documental sobre la educación de dos chicos de color desde los 5 hasta los 17 años, realizado por los padres de uno de ellos. Un trabajo que pretende reflexionar sobre las diferencias existentes entre la educación más selectiva, con solo un 25% de alumnos no blancos, y las escuelas de los diferentes distritos. Plantea la idea de que siguen habiendo conflictos raciales, una idea que, si bien, probablemente sea cierta, no acaba de interesar a un público demasiado intoxicado con esta temática. Su verdadera virtud, en cambio, reside en los 13 años de trabajo titánico y en su capacidad de conseguir dar sentido a las más de dos horas de duración y a la complejísima reflexión que pone sobre la mesa el papel de los padres en la educación de los niños. ¿Hasta qué punto deben ayudar a hacer los deberes? ¿Cómo deben motivarlos? La riqueza de American Promise reside al ver los fallos y los aciertos de las figuras paternas y los niños a lo largo de los años; y ver como la determinación es capaz de llevarnos hasta donde queramos ya sea por la vía rápida o por el camino más largo. Después de dos películas que removían conciencias, llegaba el turno a la comedia del día; In a World…, compendio de situaciones disparatadas en la que una chica intenta entrar en el complicado y masculino mundo del doblaje de tráilers en Estados Unidos. Lake Bell escribe, dirige y protagoniza esta comedia con un sinfín de eficientes secundarios. Una comedia que gusta más por sus guiños hacia el mundo sonoro que por los gags cómicos planteados. Por último, el Americana decidió cerrar el día con Short Term 12, uno de los filmes independientes que más éxito ha cosechado el pasado año. Un largometraje que da una vuelta de tuerca sobre la importancia de las figuras paternas en la educación y nos sitúa en un centro de acogida para adolescentes en situación de vulnerabilidad. La cinta, dirigida por Destin Cretton —apunten ese nombre— nos muestra con una desnudez y una naturalidad abrumadora el día a día de los niños/adolescentes y de sus cuidadores, consiguiendo un crisol de todo tipo de personalidades. Todos brillan con luz propia —destacando a la protagonista, Brie Larson— y conforman una sobria y compleja reflexión sobre la confianza, los miedos, la necesidad de compresión y la dificultad de expresar los sentimientos. No es perfecta pero es el ejemplo paradigmático del cine independiente y su voluntad de remover corazones y vísceras.

    Ginebra Bricollé Nadal
    Barcelona.

    El fulgor efímero

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