• Culpa y riesgo / Julieta, de Pedro Almodóvar.

    Especial 69º Festival de Cannes / Cobertura completa.

    El álbum familiar de Koreeda / Nuestra hermana pequeña.

    Filmogramas / El cine social de Jeff Nichols

    Un ejercicio cinematográfico inmaculado / Cemetery of Splendour.

    'CACTUS RIVER', de Apichatpong Weerasethakul

    Cactus River, de Apichatpong Weerasethakul
    ¿Incomprendido o genio? Mimado por la crítica, Apichatpong Weerasethakul supone un nuevo estadio para el arte cinematográfico. Ese que reduce el celuloide a fetiche y nos muestra de maneras impensables diferentes ángulos de una misma historia. El cineasta tailandés, único en la conjunción de la mística con el compromiso social se ha ido ganando un hueco en el viejo continente desde que obtuvo el premio del Jurado de Cannes 2004 con ‘Tropical Malady’. ‘Uncle Boonmee Who Can Recall His Past Lives’ (2010) supuso el espaldarazo definitivo con la obtención de la Palma de Oro y el premio de la crítica de Sitges en el año 2010. Weerasethakul renovaba la definición de ‘auteur’ con este alucinógeno lienzo sobre la familia y el pasado que se convirtió en uno de los hitos de aquel año. Algo que le otorgó al director de Khon Kaen el estatus de realizador de culto. Paradojas de la arte, es admirador del cine de Steven Spielberg y al igual que el Rey Midas la nostalgia es uno de los ejes de su filmografía. Viendo sus filmes quien diría que ‘E.T, el extraterrestre’ es el motor que impulsó su carrera. Una de las curiosidades de su obra es que todo largometraje viene concebido a partir de un corto. Un formato clave en su carrera como demuestra esta pieza en blanco y negro contrastado titulada ‘Cactus River’ (Khong lang nam, 2012) presentado este año.

    Cactus River (2012)


    Cactus River, de Apichatpong Weerasethakul
    Después de aparecer en mi película en 2009, Jenjira Pongpas ha cambiado su nombre. Como muchos tailandeses, está convencida de que su nuevo nombre le traerá buena suerte. Así que Jenjira se ha convertido en Nach, que significa agua. Algo después, estaba vagabundeando por internet y se encontró con un soldado retirado, Frank, de Cuba, Nuevo Mexico, USA. Unos pocos meses después se casaron y ella se convertido oficialmente en la Sra Nach Widner.

    Los recién casados encontraron una casa cerca del rio Mekong, donde Nach había crecido. Pasa la mayor parte del día tejiendo calcetines de bebé para venderlos, mientras que él disfruta de la jardinería y ve la televisión (A menudo sin sonido porque la mayoría de los programas son en Tailandés).

    Cactus River es un diario del tiempo en que visité a la pareja: de los varios temperamentos del agua y el viento. El fluir de los dos ríos, Nach y el Mekong, activa mis recuerdos del lugar donde rodé varias películas. A lo largo de los años, esta mujer cuyo nombre una vez fue Jenjira me ha presentado a este río, su vida, su historia y sus creencias sobre el futuro que le espera. Ella está segura de que pronto no habrá agua en el río debido a la construcción de presas corriente arriba, en China y Laos. Yo también me di cuenta de que Jenjira ya no existía”.

    Apichatpong Weerasethakul.

    1 comentarios:

    1. Esto qué es ¿cine mono asiático? Me faltan opiaceos en sangre para poder valorar con criterio. Supongo que es el 'otro cine'. Te aplaudo igual Luna por la iniciativa, eres un valiente.

      ResponderEliminar

    "Sueñen. Vean cine."

    Críticas

    Classics

    Magazine

    • ¿Quién demonios es Hong Sang-soo?

      Por Miguel Muñoz Garnica. «Porque responder a esa pregunta implica responder a la misma pregunta incesante que vertebra su cine. Y que consiste, si se trascienden los tres monosílabos que forman dicho nombre, en responder a la pregunta de quién demonios somos nosotros mismos, hombres y mujeres, y qué pintamos en este mundo».
    • Escenas: «El caballo de Turín», de Béla Tarr

      Por Luis Enrique Forero desde Berlín / «A menudo, provoca una fascinación oscura la contemplación de la renuncia. Arthur Rimbaud, uno de los poetas más influyentes en el cambio de paradigma y el paso a la modernidad, decidió abandonar la literatura a sus 19 años, con una contundencia tan inquietante como —por qué no decirlo— admirable, y durante el resto de su corta vida anduvo dedicado a otros asuntos presumiblemente más importantes».
    • «Siento al cine como un ser vivo con alma».

      Entrevista con el director tailandés Apichatpong Weerasethakul / por Miguel Muñoz Garnica desde el Festival de Gijón / «Creo que mis películas no suelen dejar a nadie indiferente. Hay quien me dice que le han hecho sentir una gran conexión, y quien me dice que no ha conseguido entrar en ellas en absoluto», advierte Apichatpong Weerasethakul. El tailandés, elevado a los grandes altares del cine contemporáneo por la crítica...».

    Festivales

    Oscar Race

    [12][Trailers][slider3top]

    Televisión