"David R. Ellis prosigue con su largo y angustioso camino hacia la gerencia de un restaurante de comida rápida con otra vaga muestra de serie b sin ningún atributo característico del género."
Este 2011 han vuelto los tiburones a la gran pantalla. Animales incomprendidos y proscritos tras el fenómeno de Tiburón (Jaws, Steven Spielberg) en 1975. El paso de los años ha descubierto que estos elegantes peces son fundamentales para el ecosistema y que por desgracia algunas especies están en peligro de extinción gracias a la desaforada pesca por parte del hombre. Los raros contactos con el hombre se deben a equívocos con presas habituales e invasión del territorio en época de apareamiento. Pese al bajo número de ataques al año a cada uno de éstos le acompaña un enorme eco mediático. Es inevitable, por otra parte. El cine, salvo unas honradas excepciones, lo sigue dibujando como un ser despiadado, inteligente y deseoso de carne humana. Este es el caso de la infame película que hoy nos ocupa, Shark Night (David R. Ellis).
Este filme que repite la fórmula de Piranha (Alexandre Aja, 2010) se une a interesantes producciones estrenadas esta primavera con los reyes del mar como protagonista o fondo: la realista cinta australiana The Reef (Andrew Traucki, 2010) y el drama de superación Soul Surfer (Sean McNamara, 2011). En 2012, Halle Berry tendrá una cita con su angustioso pasado en Dark Tide (John Stockwell, 2012) y los escualos visitarán un supermercado australiano tras un tsunami en Bait* (Kimble Rendall, 2012). Los tiburones no pasan de moda en el celuloide, aunque la verdad sea dicha siempre con protagonismo en productos televisivos (Syfy), bajo coste o Serie B. Precisamente de todos estos apartados bebe Shark Night, un documentado “videoclip" sobre unos adolescentes masacrados por diferentes especies de tiburón en un lago de agua salada.

Este 2011 han vuelto los tiburones a la gran pantalla. Animales incomprendidos y proscritos tras el fenómeno de Tiburón (Jaws, Steven Spielberg) en 1975. El paso de los años ha descubierto que estos elegantes peces son fundamentales para el ecosistema y que por desgracia algunas especies están en peligro de extinción gracias a la desaforada pesca por parte del hombre. Los raros contactos con el hombre se deben a equívocos con presas habituales e invasión del territorio en época de apareamiento. Pese al bajo número de ataques al año a cada uno de éstos le acompaña un enorme eco mediático. Es inevitable, por otra parte. El cine, salvo unas honradas excepciones, lo sigue dibujando como un ser despiadado, inteligente y deseoso de carne humana. Este es el caso de la infame película que hoy nos ocupa, Shark Night (David R. Ellis).
Este filme que repite la fórmula de Piranha (Alexandre Aja, 2010) se une a interesantes producciones estrenadas esta primavera con los reyes del mar como protagonista o fondo: la realista cinta australiana The Reef (Andrew Traucki, 2010) y el drama de superación Soul Surfer (Sean McNamara, 2011). En 2012, Halle Berry tendrá una cita con su angustioso pasado en Dark Tide (John Stockwell, 2012) y los escualos visitarán un supermercado australiano tras un tsunami en Bait* (Kimble Rendall, 2012). Los tiburones no pasan de moda en el celuloide, aunque la verdad sea dicha siempre con protagonismo en productos televisivos (Syfy), bajo coste o Serie B. Precisamente de todos estos apartados bebe Shark Night, un documentado “videoclip" sobre unos adolescentes masacrados por diferentes especies de tiburón en un lago de agua salada.

Los títulos de crédito iniciales ya nos avisan del camino que seguirá el largometraje. Lo normal es que tras este periodo el espectador haya decidido marcharse de la sala, apagar el televisor o buscar al creador del engendro con teas y hachas. Está demostrado que los tiburones toro (también conocidos como Sarda) han remontado caudales en el Mississippi, Ganges y el Zambeze ya que posee unas glándulas que le permiten aceptar el agua dulce. Algo impensable en otros especímenes que perecerían de manera inmediata. Información que tiene muy en cuenta Ellis en su filme y que hace notar cada diez minutos en el metraje. El problema es cómo llenar un lago con los escualos más grandes y violentos y pensar de qué se alimentan ¿de cangrejos?
La respuesta la aplica de nuevo el propio realizador. Con una trama novedosa donde los villanos del filme crean “snuff movies” con la muerte de turistas a manos de estas criaturas marinas. Aunque piensen que puede ser una broma, ese es el argumento real de Shark Night. Si el espectador, tras conocer este maravilloso dato decide proseguir el visionado en vez de levantarse y hacer algo más interesante y arriesgado como emparejar sus calcetines se encontrará, de nuevo, atractivas incongruencias: desde el deportista con el brazo sesgado que decide vengar a su novia con una jabalina, pasando por unos diseños de los peces creado por Agatha Ruiz y una relación de amor enternecedora entre un gran blanco y una moto acuática. Todo muy excesivo, hortera y deficiente.
Lástima que se le de cabida a este tipo de propuestas tan banales y de dudoso gusto en la gran parte de las carteleras europeas. Veintiocho millones de dólares de presupuesto arrojados al lodo. No le vendrían mal a David R. Ellis en su futura y limitada manutención.
*El título de la crítica es la denominación latina del tiburón toro.
*Ficción que se convierte en realidad ya que el pasado año con las inundaciones en Queensland se avistaron varios tiburones tigre en las calles anegadas.
Lo Mejor: Por citar algún elemento, Sara Paxton.
Lo Peor: Desde la dirección hasta los actores pasando por los diseños informáticos de los escualos.
Puntuación: 1/10 CINE USA 2011/TERROR.
Lástima que se le de cabida a este tipo de propuestas tan banales y de dudoso gusto en la gran parte de las carteleras europeas. Veintiocho millones de dólares de presupuesto arrojados al lodo. No le vendrían mal a David R. Ellis en su futura y limitada manutención.*El título de la crítica es la denominación latina del tiburón toro.
*Ficción que se convierte en realidad ya que el pasado año con las inundaciones en Queensland se avistaron varios tiburones tigre en las calles anegadas.
Lo Mejor: Por citar algún elemento, Sara Paxton.
Lo Peor: Desde la dirección hasta los actores pasando por los diseños informáticos de los escualos.
Puntuación: 1/10 CINE USA 2011/TERROR.



















































6 comentarios:
Ja,ja, uno no está muy bien. Una película a ahorrarse. Vaya actividad que llevas estos días. Un abrazo.
28 de diciembre de 2011 21:44No pude resistir la tentación de comentar en esta crítica. Yo opino lo mismo que David Amoros: ¿Emilio Luna que le pasa estos días? No me malinterprete, me atore de la risa con su critica... pero yo creo que debió haber emparejado sus calcetines o ver la pared de su cuarto hasta que los secretos del universo se le rebelaran (jaja).
28 de diciembre de 2011 22:08Aunque me ha dejado pensando en la relación amorosa de un tiburón blanco y una moto acuática... creo que es una temática muy profunda (jaja).
Un abrazo!
Era por reirme un rato, no suelo hacer críticas de películas tan malas que las veo. La verdad es que no paro. Culpa la tienen los premios, aunque ellos dicen lo mismo de mi.
29 de diciembre de 2011 01:02Un abrazo David.
Reconozco Alexandra que desde pequeño me encantan estos animales. Soy un megafan de la película de Tiburón. Nada lo remotamente cercano se ha hecho desde entonces, eso no me impide ver productos sobre ello, incluido este bodriete. De hecho es un tema que me sale solo como puede apreciar.
29 de diciembre de 2011 01:04Ahí fue el acavose del filme si se puede llamar así. Menuda película.
Un abrazo.
Pero Emilio, ¿por qué viste esta película? Bueno espera, esto lo subiste el día 28... No soy quién para decirte nada porque yo me he tragado truñacos peores que esta propuesta de tiburones acangrejados xDD Sea como fuere, me lo he pasado muy bien leyéndote, cuando hay que hablar mal de alguna película todo sale más fácil xD.
14 de enero de 2012 15:57¡Un abrazo!
En mi primera etapa en el periódico me gustaba hablar con sorna de películas malas. Tienes toda la razón es más sencillo y divertido.
14 de enero de 2012 20:14Esta película la ví porque me va la serie b y tengo cierta atracción por los escualos desde pequeño. No hay otro motivo para verla. Es infumable...
Pase un buen rato a posteriori escribiéndola.
Un beso.
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