"Romanticismo en la piel de unos entregados Jim Sturgess y Anne Hathaway que consiguen enganchar con su amor intertemporal pero no enamorar con una historia superficial y tópica."
“St Swithun’s day if thou dost rain, for forty days it will remain; St Swithun’s day if thou be fair, for forty days ‘twill rain nae mare”. Con este refrán de 1599 comienza una particular relación que traspasa todas las barreras geográficas y temporales en One Day (Lone Scherfig, 2011). Adaptación de la novela homónima de David Nichols (autor, también, del libreto) que aspiraba a convertirse en el drama romántico de este año y cuya tibia acogida en el mercado americano y europeo ha relevado a un tercer plano. La nueva y académica obra de la danesa Lone Scherfig nos acerca a los sentimientos parapetados en el subconsciente. Recuerdos que sólo lo onírico y la sinestesia devuelven a la vida. Anhelos que siempre permanecen a nuestro lado y que suponen el inspirador bagaje que lleva el ser humano consigo a lo largo de su existencia.
Dos jóvenes británicos, Emma (Anne Hathaway) y Dexter (Jim Sturgess) comparten, desde la distancia y esporádicos encuentros, un relación de profunda amistad durante veinte años. Ella acepta durante todo ese tiempo que no está a su alcance. Él, con un ritmo vital desenfrenado, se apoya en ella en todos sus reveses. Una historia de amistad, de sensaciones veladas que se nos presenta en un día concreto de cada uno de esos años: el 15 de Julio. Magia mostrada a la antigua usanza de la mano de Lone Scherfig. La directora escandinava repite la fórmula de An Education (2009) con una realización tradicional, un diseño clásico y un aura nostálgica que evoca miradas atrás. A pesar de sus buenos momentos y toda la carga emocional que transporta, desafortunadamente One Day no posee la frescura de su anterior filme.

“St Swithun’s day if thou dost rain, for forty days it will remain; St Swithun’s day if thou be fair, for forty days ‘twill rain nae mare”. Con este refrán de 1599 comienza una particular relación que traspasa todas las barreras geográficas y temporales en One Day (Lone Scherfig, 2011). Adaptación de la novela homónima de David Nichols (autor, también, del libreto) que aspiraba a convertirse en el drama romántico de este año y cuya tibia acogida en el mercado americano y europeo ha relevado a un tercer plano. La nueva y académica obra de la danesa Lone Scherfig nos acerca a los sentimientos parapetados en el subconsciente. Recuerdos que sólo lo onírico y la sinestesia devuelven a la vida. Anhelos que siempre permanecen a nuestro lado y que suponen el inspirador bagaje que lleva el ser humano consigo a lo largo de su existencia.
Dos jóvenes británicos, Emma (Anne Hathaway) y Dexter (Jim Sturgess) comparten, desde la distancia y esporádicos encuentros, un relación de profunda amistad durante veinte años. Ella acepta durante todo ese tiempo que no está a su alcance. Él, con un ritmo vital desenfrenado, se apoya en ella en todos sus reveses. Una historia de amistad, de sensaciones veladas que se nos presenta en un día concreto de cada uno de esos años: el 15 de Julio. Magia mostrada a la antigua usanza de la mano de Lone Scherfig. La directora escandinava repite la fórmula de An Education (2009) con una realización tradicional, un diseño clásico y un aura nostálgica que evoca miradas atrás. A pesar de sus buenos momentos y toda la carga emocional que transporta, desafortunadamente One Day no posee la frescura de su anterior filme.

La superficial narrativa en la que se estructuran la mayoría de los capítulos del largometraje toca pero no cala. Llovizna que no humedece pese al esfuerzo y pericia de dos estupendos intérpretes y la poderosa banda sonora compuesta por Rachel Portman. Con acentos británicos impostados o no, Sturgess y Hathaway convencen desde el exceso y la mesura respectivamente. La interacción entre ambos rebosa química y esa maravillosa tensión que aflojará cuando el destino se torne en propicio, de nuevo, un quince de Julio. Junto a ellos, la sobresaliente aparición de Patricia Clarkson, actriz de superlativa credibilidad que logra acaparar toda la pantalla con su sola presencia. Lástima que esta reduzca a unas solas notas. Precisamente funciona como metáfora en el desarrollo del filme: cuidada estética, sentido y sensibilidad pero en escuetas e insuficientes dosis.


Miradas dulces, sonrisas cómplices y gestos de ternura, junto con los acordes de piano de Rachel Portman, acompañan al filme a su final. Un tramo lleno de tópicos pero no menos deseado. Nuestro corazón quiere una recompensa sin pensar la respuesta de la memoria pasado el tiempo. De manera afortunada así es el ser humano deseoso del ahora, de la búsqueda del momento único. Por eso los dioses nos envidian*. Emma y Dexter son cualquiera de ustedes, todas sus esperanzas y fantasías. Recuerden, algunos sueños deben seguir siendo eso…sueños. Apunten su quince de Julio particular, repasen por qué están aquí. Sólo es un día.
“Todo lo que sabemos del amor es que el amor es todo lo que hay”.
Emily Dickinson (Poetisa norteamericana).
*Frase extraída de Troya (Troy, Wolfang Petersen, 2004), pronunciada por Aquiles (Brad Pitt).
Lo Mejor: La pareja protagonista.
Lo Peor: Episodios insustanciales. El estereotipado final.
Puntuación: 5’5/10 CINE USA 2011/DRAMA.
“Todo lo que sabemos del amor es que el amor es todo lo que hay”.
Emily Dickinson (Poetisa norteamericana).
*Frase extraída de Troya (Troy, Wolfang Petersen, 2004), pronunciada por Aquiles (Brad Pitt).
Lo Mejor: La pareja protagonista.
Lo Peor: Episodios insustanciales. El estereotipado final.
Puntuación: 5’5/10 CINE USA 2011/DRAMA.



















































6 comentarios:
Aunque nuestras calificaciones estén a un pulgar de distancia, nuestras impresiones están bastante alejadas. De hecho, a mí me entusiasmo mucho más que a vos. Igualmente, podría haber sido mucho mejor.. y ésto es problema de la historia en sí, no de la representación. Al menos éso creo yo.
28 de diciembre de 2011 08:29La película la recomiendo, me parece una de las películas románticas del año.
Saludos.
Mucho de hecho, se que te gusto bastante. Ya sabes mi gusto por este tipo de películas pero esta se me quedó en nada. Me recordó un poco a Ps I Love You. Buenas ideas pero todo tocado muy levemente. La presentación no la veo mal Rodrigo el problema es que no ahonda repite el mismo patrón una y otra vez.
28 de diciembre de 2011 11:53En este género de todas formas nunca coincidimos.
Un abrazo.
Desde donde yo lo veo esta película es entretenida sin pasar a mas, pero igual me ha gustado mucho. Me ha recordado muchas cosas, y pues ya tengo mi quince de julio apuntado (jaja). Lo mejor de esta película, aparte de los protagonistas, es el hecho de que en algún momento deja de ser acerca de Emma y Dexter y pasa a ser acerca de nosotros. Es difícil no sentirse identificado porque nos muestran una amplia gama de situaciones. Y si, es una película llena de clichés pero no me molesto.
28 de diciembre de 2011 20:15Una buena película para ver un sábado por la tarde en compañía de ese alguien especial.
Un saludo!
Es normal que nos recuerde cosas. Los momentos que ofrecen Dexter son cualquier anhelo o sucese en nuestra vida. Como buen moñas la disfruté pero como sabe he disfrutado otras este año de la misma temática. No me puede entusiasmar todo.
29 de diciembre de 2011 01:07En mi opinión todo está mostrado a pinceladas, el resto lo hace la música de Rachel Portman que es impresionante.
Así a de verse. Un beso!
Me invitaron al preestreno de esta película pero no pude ir por asuntos personales... Una pena, tenía ganas a pesar de que sé que no es el tipo de filme que me entusiasma. Muy aclaratoria tu crítica, como siempre me sirves de mucha ayuda a la hora de elegir película. Te agradezco que hayas hecho mención a la banda sonora, no leo muchas críticas en las que se haga hincapié (cuando lo merece claro) en la música y es un mundo que a mí me apasiona. Si la veo es por Hathaway y en menor medida por el argumento, pero eso de los tópicos me ha desilusionado un poquitín. De igual modo cuando la vea te contaré qué me ha parecido a mí.
30 de diciembre de 2011 23:03¡Un abrazo enorme!
Realmente la bso de Rachel Portman es lo que más me gustó. Decir que a mi se me gustan estas películas. Soy un moñas consumado y las disfruto como nadie. One Day me gustó pero en cierta manera también me decepcionó. No caló en mi. No me pueden gustar todas....aunque un gran número sí.
2 de enero de 2012 00:18Un beso guapa!
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