"Divertida y simpática comedia que aúna inteligencia y cierto gamberrismo al servicio de una carismática Kristen Wiig como comandante de un notable elenco de actrices secundarias."
Concebida como la versión femenina de Resacón en las Vegas (The Hangover, Todd Phillips, 2009), La boda de mi mejor amiga (Bridesmaids, Paul Feig, 2011) se ha convertido en una de las grandes sensaciones de un año que está punto de claudicar. El clamor popular (copiosa recaudación en Norteamérica) y excelentes críticas han aupado al estrellato la tercera película del especialista en el género Paul Feig. Creador del serial de culto Freaks and Geeks (1999), Feig ha mantenido una irregular carrera a caballo entre la gran y la pequeña pantalla. Bridesmaids supone el salto cualitativo (y cuantitativo) en su evolución como cineasta. Efecto colateral de su colaboración el productor Judd Apatow y con la humorista Kristen Wiig (Saturday Night Lights). Mordaz en el guión, hilarante en la interpretación, Wiig es la gran responsable de una de las grandes comedias del año.
La actriz neoyorquina aleja a su personaje (Annie) de todos los estereotipos habituales de la treintañera atractiva en el cine americano. Una perdedora, despojada de toda dignidad que deberá liderar la organización del enlace de su amiga de la niñez Lilliam (Maya Rundolph). Todo en un envoltorio lleno de divertidas secuencias, cierto humor salvaje, con hueco para la camaradería y el romance. Simpatía innegable de un filme que no cambia las reglas del género pero que supone una brizna de aire fresco no sólo en el humor cinematográfico actual, también en los caracteres femeninos en este tipo de producciones. Aunque en su debe, resaltar que era fácil el acierto ya que en La boda de mi mejor amiga aparecen variopintos personajes que marchan de un extremo al otro. Ligera y agradable cumple sus promesas y otorga un rato ameno a su público, sin ninguna distinción en el género de éste.

Concebida como la versión femenina de Resacón en las Vegas (The Hangover, Todd Phillips, 2009), La boda de mi mejor amiga (Bridesmaids, Paul Feig, 2011) se ha convertido en una de las grandes sensaciones de un año que está punto de claudicar. El clamor popular (copiosa recaudación en Norteamérica) y excelentes críticas han aupado al estrellato la tercera película del especialista en el género Paul Feig. Creador del serial de culto Freaks and Geeks (1999), Feig ha mantenido una irregular carrera a caballo entre la gran y la pequeña pantalla. Bridesmaids supone el salto cualitativo (y cuantitativo) en su evolución como cineasta. Efecto colateral de su colaboración el productor Judd Apatow y con la humorista Kristen Wiig (Saturday Night Lights). Mordaz en el guión, hilarante en la interpretación, Wiig es la gran responsable de una de las grandes comedias del año.
La actriz neoyorquina aleja a su personaje (Annie) de todos los estereotipos habituales de la treintañera atractiva en el cine americano. Una perdedora, despojada de toda dignidad que deberá liderar la organización del enlace de su amiga de la niñez Lilliam (Maya Rundolph). Todo en un envoltorio lleno de divertidas secuencias, cierto humor salvaje, con hueco para la camaradería y el romance. Simpatía innegable de un filme que no cambia las reglas del género pero que supone una brizna de aire fresco no sólo en el humor cinematográfico actual, también en los caracteres femeninos en este tipo de producciones. Aunque en su debe, resaltar que era fácil el acierto ya que en La boda de mi mejor amiga aparecen variopintos personajes que marchan de un extremo al otro. Ligera y agradable cumple sus promesas y otorga un rato ameno a su público, sin ninguna distinción en el género de éste.

Annie (Wiig) transmite una amalgama de sentimientos de fácil extrapolación y consigue ganarse al espectador tras su primera escena. Esa sensación de perdición y de búsqueda constante en el propio subsuelo del pozo en el que el ser humano se sumerge en momentos de su vida. Siempre desde un punto de vista tragicómico, con halo optimista, deudora de las buddy movies de los años ochenta. Annie es un fiel reflejo de la situación económica-social del momento donde las ilusiones penden de un hilo y donde la dicha es un factor pasajero. Sus parteners de aventuras suponen el perfecto contrapunto pero con idéntica esencia. Quizás el superficial desarrollo de éstas, restan profundidad a la trama. Un simple complemento, tangente a una historia central que desemboca en un final típico y esperado.


Mientras, diversión con Wiig, y unas excelentes Rose Byrne y Melissa McCarthy. Byrne, joven actriz australiana que debutó siendo el objeto de deseo de Heath Ledger en la interesante Two Hands (Gregor Jordan, 2009), confirma su madurez como intérprete en la histriónica piel de la rival de la protagonista. McCarthy, multipremiada por las asociaciones de críticos, resulta una grata sorpresa como la parte andrógina del grupo. Buenos ingredientes añadidos de un cocktail que funciona con la mera presencia de su actriz principal. La boda de mi mejor amiga no busca nada más. No es perfecta ni lo pretende. No sólo se desmarca de su homóloga Resacón en las Vegas (con ligero guiño incluido en forma de viaje fallido) si no que la supera con pasmosa facilidad. Atención a Kristen Wiig, promete sonrisas y carcajadas durante muchas jornadas dominicales.
Lo Mejor: Kristen Wiig, Rose Byrne y Melissa McCarthy.
Lo Peor: Ligeros baches de ritmo en la narración. Momentos y personajes desaprovechados.
Puntuación: 7/10 CINE USA 2011/COMEDIA/JUDD APATOW.
Lo Mejor: Kristen Wiig, Rose Byrne y Melissa McCarthy.
Lo Peor: Ligeros baches de ritmo en la narración. Momentos y personajes desaprovechados.
Puntuación: 7/10 CINE USA 2011/COMEDIA/JUDD APATOW.



















































12 comentarios:
Pues es una comedia con grandes momentos y alucinantes secuencias; el reparto es de aplaudir, pero la extensión del metraje pesa en contra y a pesar de que quiere huir de los estereotipos, no lo consigue con fuerza. Aun asi es muy recomendable, aunque tanto premio a McCarthy ya cansa jeje..
27 de diciembre de 2011 02:56Saludos Milo.
Opino como Dani, no me parece tampoco una maravilla la actuación de McCarthy. Mas bien es la típica tipa que da la nota.
27 de diciembre de 2011 05:58Por otra parte, Wiig está tremenda. Me hizo enamorarme de ella.
Me gusta su tonteria y sus expresiones. Bravo por ella y que siga. Reina de la comedia, ¿porque no? Yo creo que lo merece
La peli entretiene y tiene algunos golpes muy buenos. Si.
Saludos brother!!
McCarthy me tiene un poco harto. La película, cada vez me gusta menos. Sin embargo, admito que en su momento me hizo reír bastante y pasar un rato agradable.
27 de diciembre de 2011 09:59No es fácil entretener en más de dos horas, algo que siempre recalco de las buenas comedias largas, y BRIDESMAIDS ha sido un experimento exitoso. Tiene sus fallas, sí, pero aún así es recomendable por su.. inocencia (¿
Saludos!
Reconozco que soy muy escéptica en lo que a comedia romántica se refiere y sin embargo Bridesmaids me convenció, da lo que promete, diversión sin más, es previsible pero eso no quita que el viaje pueda ser placentero...
27 de diciembre de 2011 12:25Me confieso enamorada de Kristen Wiig, yo no veo SNL así que ha sido un gran descubrimiento, sobre Melissa McCarthy, reconozco que con su escena de "I'm your life, Annie" me reí mucho, pero ya, no creo que sea para tanto, sin embargo, ver a Rose Byrne fuera del yugo de Glenn Close en Damages fue un shock muy divertido...
Un saludo!!
P.D: mato por tener esa risa de Maya Rudolph que parece un cacareo, me la voy a pedir por Reyes... jajajaja
A mi se me pasó volando Daniel. Me reí bastante y me gustaron las dos actrices más representativas. No es la mejor comedia del año para mi. Disfruté más Crazy Stupid Love y Horrible Bosses pero está muy bien. Y eso que me costó verla.
28 de diciembre de 2011 11:59Un abrazo Dani.
Tu eres como yo Dani, te moló Wiig. A mi aparte de muy graciosa me pareció muy atractiva.
28 de diciembre de 2011 12:02McCarthy, bueno, un contrapunto sin más. Tampoco creo que sea merecedora de tanto premio. Yo apostaría más por Byrne.
Wiig en USA es la bomba. Convierte en oro todo lo que toca.
Es una película entretenida con algún buen momento. Prefiero otras de las que tu y yo hemos hablado como Horrible Bosses. Aunque en la radio me dan mucha cera por ello.
Un abrazo men.
Inocencia? Más bien por su concepción edulcorada. Si bien como indico en la crítica me recuerda a las películas de coleguitas de los años ochenta. Siempre con buen rollo.
28 de diciembre de 2011 12:04Es una buena película que consigue entretener no busca más. Me parece bastante mejor que cualquier de Hangover.
Te doy la razón, en cambio, con el tema McCarthy. Ya sabes que un poco al norte de donde vives tu le gusta lo estrambótico y chic. Hay que hacerse notar.
Un abrazo amigo.
Que bueno verte de nuevo guapa!Antes de todo espero que estés pasando felices fiestas.
28 de diciembre de 2011 12:07Yo soy de los que se enamoré de Wiig. Encantadora, graciosa y muy atractiva. Estoy buscando sus episodios en SNL. Dicen que está impresionante.
La película muy agradable que se ve con una sonrisa de oreja a oreja. Quizás está algo hinchada por tratarse de una "película de mujeres" pero es muy disfrutable con independencia del género.
Un besote!
Pd: esperemos que los Reyes sean malos y no te la concedan jaja. Quédate con la sonrisa de Wiig.
Es que estás tan metido en el circuito de premios que no hay quien meta baza, sobre todo porque sólo he visto the artist, no puedo opinar! jeje pero aunque no escriba sigo por aquí pendiente.
28 de diciembre de 2011 16:42Lo mismo te digo, pasa unas felices fiestas tú también que te lo tienes merecido, no se puede tener un blog más actualizado!!
Un besin.
Lo se Bel, te lo agradezco un montón. El tema de los premios te reconozco que me está cansando un poco porque no me permite la pausa necesaria. Me gusta mucho de todas maneras. Y es muy interesante. Este año está mejor que nunca.
29 de diciembre de 2011 01:10Yo tampoco he visto The Artist, me apetece muchísimo. Me fastidia porque no voy a poder incluirla en mi top ten del año. Cosas de los cines de mi ciudad.
Muchas gracias Bel!!Te deseo felices días. Por cierto que ya hace tiempo también que no reposo en Clasicosis espero despedir el año allí con vosotros.
Un beso y gracias por la vuelta.
Guau! No esperaba tanta nota Emilio, iba alargando su visionado porque ninguna crítica terminaba de animarme pero la tuya definitivamente lo ha hecho. Se ve que es un claro caso en el que el/la protagonista puede llevar la película al éxito absoluto. Bueno pues no perderé la oportunidad y la veré antes de los Globos de Oro.
30 de diciembre de 2011 22:41A todo esto, creo que hiciste crítica de "Crazy, Stupid, Love", la vi anoche y me gustaría volver a revisarla, en un rato la buscaré. Ya te digo que a mí me encantó.
Maravillosa crítica, ¡un abrazo!
Me entretuvo mucho Bea. El caso es que el estado de ánimo también influyó. La nocha antes había visto Drive. Me gustó mucho Kristen Wiig. Mucho encanto el de esta mujer. Se deja ver muy bien.
2 de enero de 2012 00:24Crazy Stupid Love me gustó mucho, de hecho la crítica explica un poco como soy yo.
Un abrazote!Muchas gracias Bea!
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