El jurado de la Mostra de Venecia, presidido por Darren Aronofsky, tiene un gran problema. Cinco días de proyecciones y sólo la francesa Un Été Brúlant (Philippe Garrel, 2011) ha decepcionado. Algunos filmes han maravillado cómo Un Dios Salvaje (Carnage, Roman Polanski, 2011), otros han sido muy bien valorados cómo Los Idus de Marzo (The Ides of March, George Clooney, 2011) y el resto de participantes han obtenido una acogida notable. La lucha por el León de Oro está muy abierta y el jurado va a sufrir para elegir a la ganadora de una edición, hasta el momento, brillante. Hipótesis aparte, en la jornada dominical del Lido llegaba el turno del prometedor cineasta irlandés Steve McQueen. Shame es su segundo largometraje tras la sobresaliente Hunger (2008). También su segunda colaboración con Michael Fassbender. Se esperaba mucho de esta nueva reunión entre dos de los elementos más esperanzadores del cine europeo actual y el resultado ha sido, cómo no, bastante bien recibido por la crítica.
Algo que también ha sucedido, en menor medida, con uno de los tres representantes italianos en la sección oficial, Terraferma (Emmanuele Crialese, 2011). Filme sobre la inmigración clandestina en Italia que ha copado los focos y flashes de la prensa transalpina. Fuera de concurso apareció el gran Al Pacino con Wilde Salomé. Un documental, del estilo de Looking For Richard, sobre Oscar Wilde que ha dejado algo tibio al respetable. Pacino no se irá de vacío de la ciudad de los canales ya que se le ha otorgado el galardón honorífico por su inagotable y maravillosa contribución al séptimo arte. Junto a Wilde Salomé, se proyectó la cinta checa Alois Nebel (Tomas Lunak, 2011). Largo de animación que invoca los fantasmas del pasado que asolaron Europa en el periodo nazista. Aloís Nebel ha maravillado con una película comparada con la brillante Vals con Bashir (Waltz with Bashir, Ari Folman, 2008). A continuación, el análisis de la sección oficial.
SHAME (Steve McQueen, Gran Bretaña, 2011): el retorno de Steve McQueen ha maravillado (salvo un sector minoritario) a la prensa en todos sus pases. Shame es un turbador drama sobre un joven con incontinencia sexual interpretado por Michael Fassbender. El actor irlándes ha dejado atónito a todos los sectores del público en otra cinta que suena para formar parte del palmarés. Al igual que Fassbender, su compañera de reparto, Carey Mulligan (que canta de manera impresionante New York, New York) ha recibido numerosos elogios. Shame es todo un tratado sobre el vacío vital de fácil extrapolación al espectador que consolida a McQueen como unos de los grandes del cine anglosajón actual.
"Una obra maestra. Una de las películas más perturbadoras, salvajes y certeras de los últimos años. No es exageración, es entusiasmo. Que no es lo mismo." (Luis Martínez: Diario El Mundo).
TERRAFERMA (Emmanuele Crialese, Italia, 2011): el cuarto filme de Crialese (tercero italiano) no ha logrado emocionar cómo Shame pero ha gustado en líneas generales, en especial a la prensa de su país. Un retrato duro e hipócrita sobre la inmigración incontrolada a países occidentales (en este caso, a Sicilia, Italia). Uno de los males de nuestro tiempo escenificado por un acertado Crialese.que contó con el testimonio de una ciudadana etiope para dotar de realismo su propio guión.
Mañana en la sexta jornada llegan los realizadores Tao Jie con Ann Hui, Tod Solondz con Dark Horse y Tomas Alfredson con El Topo (Tinker Taylor Soldier Spy). Ésta última muy esperada. Fuera de concurso, la cinta italiana Qua Storia Qua de Alessandro Paris. Mañana lunes, toda la información de la Mostra de Venecia en El Antepenúltimo Mohicano.

































































8 comentarios:
Pues no conocía a Steve McQuenn, pero tras leer todo lo que dices de su segunda película, no solo me han entrado enormes ganas de verla, sino que además voy a buscar su ópera prima. MAñana gran día para mi gusto, con Alfredson y Solondz. Un abrazo.
4 de septiembre de 2011 22:42Magnífica entrada, como siempre felicidades Emilio.
4 de septiembre de 2011 23:32Tenía ganas de ver la reacción ante el filme de McQueen y veo que, como la mayoría de la sección oficial, ha gustado bastante. Ya te comenté que "Hunger" me encantó, nunca había visto a un Fassbender tan entregado, me dejó boquiabierta. Estoy ansiosa por ver "Shame", y más después de ésto.
Lo de Pacino me ha decepcionado un poco aunque tampoco esperaba gran cosa, al menos no se irá de vacío como apuntas tú.
Estaré impaciente por leer mañana el artículo debido al estreno de "El topo", promete mucho la actuación de Gary Oldman e igual la tengo muchas ganas.
Aquí me tendrás, ¡un abrazo!
DAVID, pues Hunger es una gran película. Eso sí, está lejos de cualquier tópico comercial. De hecho es un filme de largos planos y silencios. No es una cinta fácil. En España no se estrenó aún. A mi me encantó, sobre todo Michael Fassbender.
5 de septiembre de 2011 11:26Hoy es un gran día porque tengo mucho interés por el Topo, lo nuevo de Tomas Alfredson. Promete.
Un abrazo.
Muchas gracias Bea!!
5 de septiembre de 2011 11:30A mi me apetece muchísimo desde que se anunció el proyecto. McQueen es un auteur de los de antes pero con ideas frescas. Hunger es una maravilla y Fassbender espectacular. Es el filme que marca su carrera a lo que hoy conocemos.
Hay de todo con el documental de Al Pacino. Hay gente que le ha encantado y otra que le parece pasable. Si te gusta Looking For Richard te gustará Wilde Salome.
Más que por Oldman, tengo ganas de saber que tal ha sido el cambio sueco-americano de Tomas Alfredson. El director de Déjame Entrar me ganó con esta película. Era una de mis esperadas del festival por género y por todo. Esta tarde, la crónica.
Muchas gracias Bea por pasarte.
Un beso.
Crítica de Shame por Carlos Boyero (El País):
5 de septiembre de 2011 11:31El protagonista de Shame es un trein-tañero neoyorquino que reconoce los códigos de su ciudad y parece sentirse encantado en ella, vive en una casa lujosa de Manhattan, posee un sólido trabajo de ejecutivo, se mueve por bares y restaurantes sofisticados, gusta a las mujeres con las que trata cotidianamente y a las desconocidas con las que se cruza fugazmente en la calle y en el metro, busca continuamente y encuentra sexo en su trabajo, en su ocio y en su intimidad, está más perdido, angustiado y solo que la una. Ese erotismo que le obsesiona lo consuma a todas horas con la pornografía en Internet y en cualquiera de sus variados formatos, recurre sin prisas y sin pausas al catálogo más variado de putas, se masturba en su casa y en el curro, busca tíos en el cuarto oscuro de los garitos más promiscuos, es incapaz de mantener una relación estable con una mujer por su alergia a compartir emociones. Este urbanita tan atractivo y presuntamente envidiable vive en un infierno de incomunicación, se ahoga en la isla que ha elegido, aunque eyacule diez veces al día su hambre de sexo le exige más y más, su adicción no es un placer liberador, sino que va acompañada de un tormento insoportable. La llegada a su casa de una hermana desquiciada que necesita su ayuda y su calor, hará estallar un volcán anímico que siempre ha estado en clandestina ebullición.
Resulta muy grato dejarte hipnotizar por la magnética personalidad de Al Pacino
Todo ello lo cuenta con estética visual muy cuidada, con ambigüedad moral y un opresivo sentido del clima el director inglés Steve McQueen (no se asusten, aquel actor legendario y símbolo supremo de la virilidad no ha resucitado, es que este director negro y más bien orondo lleva el mismo nombre y apellido que Bullit) en Shame, que vuelve a confirmar el talento expresivo y la morbosa personalidad que chorreaba su primera obra Hunger.
Este hombre durante mucho tiempo hizo vídeos artísticos y se nota. Su cámara en ocasiones tiene excesiva vocación experimental, algo que en manos de un moderno hueco puede ser irritante pero en su caso utiliza sabiamente ese lenguaje visual para extraer sensaciones. Protagonizada con tanta sobriedad gestual como intensidad anímica por Michael Fassbender (el excelente Jung en Un método peligroso), es una historia que deja poso, que transmite la amargura, la compulsión y el patético aislamiento interior de su protagonista, que te revuelve, que te altera turbiamente el ánimo.
Críticas de Wilde Salome y Terraferma del propio Boyero (El País).
5 de septiembre de 2011 11:32También resulta una experiencia muy grata dejarte hipnotizar por la magnética personalidad de Al Pacino y de su voz prodigiosa en Wilde Salome, que él dirige e interpreta. Al igual que en Looking for Richard, su homenaje a Shakespeare utilizando el nuevo montaje teatral de Ricardo III, en esta ocasión indaga con pasión contagiosa en la brillante y progresivamente acorralada existencia de Oscar Wilde, en su esplendorosa obra. Lo hace aprovechando la revolucionaria versión de Salomé que Pacino está protagonizando en un teatro de Los Ángeles. Este viaja a Irlanda, a Londres y a París recorriendo con emoción los lugares en los que pasó su transgresora y corta vida Oscar Wilde, buscando autorizados testimonios, huellas y datos, y paralelamente nos describe sus propios miedos, sus dudas y sus obsesiones al escenificar Salomé. Esta película inclasificable, supone el tributo de un actor grandioso a un autor al que ama, con el que se identifica y al que desea comprender, un documental sobre la creación teatral, una reflexión profunda sobre el arte. Escuchar a Pacino leyendo algunas páginas de De Profundis y La balada de la cárcel de Reading o ver la interpretación que hace Jessica Chastain de la mujer que a cambio de un baile volcánico exigió a Herodes la cabeza del Bautista en una bandeja de plata, otorga un placer enorme a los ojos y a los oídos.
La película italiana Terraferma, dirigida por Emanuele Crialese, intenta retratar la tragedia de las pateras, contando la llegada a un pueblo de pescadores de esos desesperados náufragos que se juegan la vida huyendo de la miseria que les impone su tierra, la relación de algunos de esos emigrantes con una familia que les ha dado refugio provisional a pesar de su miedo y sus prejuicios es también intencionada como previsible. Nada resulta molesto en esta película concienciada, humanista y sentimental, pero tampoco hay nada que apasione.
Voy a tener que buscar la opera prima de Steve McQueen, que no la conocía y me habéis dejado con las ganas.
5 de septiembre de 2011 17:43Y ahora toca esperar El topo, tengo mucha curiosidad por esta película.
Besotes!!!
El Topo fenomenal Margari, ha encantado a todos. Con respecto a Steve McQueen es arte hecho movimiento. Es un tipo de cine que no se ve en las salas pero lo es de primera categoría.
5 de septiembre de 2011 23:26Hunger es tan dura cómo estupenda. Y de lo primero es mucho. Te la recomiendo plenamente.
Un beso, y muchas gracias por seguir el festival aquí. Me tengo que marchar de vacaciones (casi forzadas jaja). Me da mucha pena no poder continuar. A la vuelta me pondré al día.
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