“Divertida y bienintencionada buddy movie que pese a su falta de malicia conquista al público gracias a sus excelentes momentos y personajes plenos de carisma."
Todd Philips rescató, en pleno siglo XXI, la comedia gamberra que destacó sobremanera en los años ochenta con Resacón en las Vegas (The Hangover, 2009). Todo un éxito comercial que propició una secuela, Resacón II, Ahora en Tailandia (Hangover Part II 2011), y crédito al propio Philips para crear la interesante Salidos de Cuentas (Due Date, 2010). Una resurrección del cine cómico de colegas basado en humor irreverente pero carente de maldad y políticamente correcto. Unas bases que no sólo se aplican a la comedia actual, también a cualquier género comercial del cine americano. La corriente positiva de Hangover auspició un resurgir que se hará más evidente con el paso del tiempo y que marcha paralelo al declive de la comedia romántica. De esta guisa, llega el nuevo proyecto de Seth Gordon, una refrescante sátira que tiene por nombre Cómo Acabar con tu Jefe (Horrible Bosses, 2011).
Gordon, sorprendió a la crítica americana con su ópera prima, The King of Kong (2007), un documental de fructífero camino en la temporada de premios estadounidense que introdujo en la industria a este novel realizador de Illinois. Tras un fallido largometraje (Four Christmases, 2008) y otro documental (Freakonomics, 2010), Gordon da el gran paso en su carrera con Cómo Acabar con tu Jefe (Horrible Bosses). Camino acompañado con una solvente recaudación y, sobre todo, el beneplácito de una prensa especializada siempre recelosa ante este tipo de productos. Con guión de Michael Markovitz y John Francis Daley y con un notable reparto, que aúna veteranos intérpretes con nuevos valores provenientes de la parodia televisiva en Norteamérica, el film ahonda en uno de los grandes sueños de sociedad contemporánea: eliminar a tu jefe.
Tras la segunda revolución industrial la figura del patrón cobra vital importancia. Década tras década se ha pasado del negocio tradicional a la multinacional, del maestro/pupilo al superior/subordinado. En una sociedad marcada como el consumo incontrolado y la feroz competencia, la figura del jefe se acerca a la de un tirano jerarca a ojos de su empleado. Una animadversión que cobra momentos límite con el llamado “mobbing”, el acoso laboral y moral en el lugar de empleo. El egocentrismo occidental y la natura humana siempre se han posicionados hacia el protagonismo y en contra de la servidumbre. Es inevitable, por tanto, la ensoñación de erradicar la incomodidad laboral de nuestros días. Algo más que un anhelo, es el diabólico plan de tres amigos para acabar con sus patrones respectivos en Cómo Acabar con tu Jefe. Para ello, recurrirán al crimen perfecto y cierta revisión de uno de los clásicos de Alfred Hitchcock, Extraños en un Tren (Strangers on a Train, 1951).
Nick Hendricks (Jason Bateman) lucha por progresar en un emporio empresarial pero se encuentra con una dura y agresiva prueba en su psicótico presidente (Kevin Spacey). Dale Arbus (Jason Day), auxiliar de clínica dental, tiene en la ninfomaníaca odontóloga jefe (Jennifer Aniston) una terrible prueba para conservar, no sólo su trabajo, también su idílica relación conyugal. Kurt Buckman (Jason Sudeikis) mantiene una grata relación con su jefe (Donald Sutherland) trabajando como gerente de unos almacenes. Por avatares de la vida dicho puesto lo hereda el hijo de éste, un cruel e hiperactivo drogadicto (Colin Farrell) cuya aspiración será fundir en oro la empresa familiar. Nick, Dale y Kurt son amigos y tras las vejaciones de sus superiores buscan ponerle solución junto a la ayuda de un enigmático gurú, llamado Hdp Jones (Jamie Fox).
Cómo acabar con tu Jefe, se deja los rodeos a un lado y desde el comienzo presenta la esencia del filme. El dibujo de sus protagonistas es tópico y superficial, denostando cualquier tipo de profundidad en favor de un ritmo perfecto que va intercalando gags y ocurrencias. Un compás que engloba las tres historias y que oculta los defectos de la más débil y enfoca hacia el segmento más atractivo interpretado por un desatado Kevin Spacey. Su presencia en pantalla minusvalora lo que le rodea, representando la mínima garra del filme. Suyos son los mejores instantes de la película. La interacción entre los tres camaradas deja numerosas sonrisas y carcajadas pero con la sensación de con un guión algo más maquiavélico Cómo Acabar con tu Jefe podía haber resultado sublime. Pese a su corrección y diplomacía (obvia incluso el único guiño a la crisis), nunca decae, convirtiéndose en un ameno y sugerente ejercicio cómico.
Incesantes las referencias a la cultura pop y cinematográfica (con una simpática participación de uno de los clásicos románticos del nuevo milenio), el largometraje de Seth Gordon cala en el espectador a base de buen humor y caracteres que rebosan empatía. Es muy probable que a Guy Haines (Farley Granger) y Bruno Antony (Robert Walker) les hubiera ido mucho mejor con un “hábil” consejero cómo el señor Jones en la gran obra de Hitchcock. Al menos, les hubiera parecido mucho menos tenso y más divertido.
Lo Mejor: Kevin Spacey. Los numerosos y acertados gags.
Lo Peor: Guión falto de garra y maldad.
Puntuación: 7/10 CINE USA 2011/COMEDIA.
Todd Philips rescató, en pleno siglo XXI, la comedia gamberra que destacó sobremanera en los años ochenta con Resacón en las Vegas (The Hangover, 2009). Todo un éxito comercial que propició una secuela, Resacón II, Ahora en Tailandia (Hangover Part II 2011), y crédito al propio Philips para crear la interesante Salidos de Cuentas (Due Date, 2010). Una resurrección del cine cómico de colegas basado en humor irreverente pero carente de maldad y políticamente correcto. Unas bases que no sólo se aplican a la comedia actual, también a cualquier género comercial del cine americano. La corriente positiva de Hangover auspició un resurgir que se hará más evidente con el paso del tiempo y que marcha paralelo al declive de la comedia romántica. De esta guisa, llega el nuevo proyecto de Seth Gordon, una refrescante sátira que tiene por nombre Cómo Acabar con tu Jefe (Horrible Bosses, 2011).
Gordon, sorprendió a la crítica americana con su ópera prima, The King of Kong (2007), un documental de fructífero camino en la temporada de premios estadounidense que introdujo en la industria a este novel realizador de Illinois. Tras un fallido largometraje (Four Christmases, 2008) y otro documental (Freakonomics, 2010), Gordon da el gran paso en su carrera con Cómo Acabar con tu Jefe (Horrible Bosses). Camino acompañado con una solvente recaudación y, sobre todo, el beneplácito de una prensa especializada siempre recelosa ante este tipo de productos. Con guión de Michael Markovitz y John Francis Daley y con un notable reparto, que aúna veteranos intérpretes con nuevos valores provenientes de la parodia televisiva en Norteamérica, el film ahonda en uno de los grandes sueños de sociedad contemporánea: eliminar a tu jefe.
Tras la segunda revolución industrial la figura del patrón cobra vital importancia. Década tras década se ha pasado del negocio tradicional a la multinacional, del maestro/pupilo al superior/subordinado. En una sociedad marcada como el consumo incontrolado y la feroz competencia, la figura del jefe se acerca a la de un tirano jerarca a ojos de su empleado. Una animadversión que cobra momentos límite con el llamado “mobbing”, el acoso laboral y moral en el lugar de empleo. El egocentrismo occidental y la natura humana siempre se han posicionados hacia el protagonismo y en contra de la servidumbre. Es inevitable, por tanto, la ensoñación de erradicar la incomodidad laboral de nuestros días. Algo más que un anhelo, es el diabólico plan de tres amigos para acabar con sus patrones respectivos en Cómo Acabar con tu Jefe. Para ello, recurrirán al crimen perfecto y cierta revisión de uno de los clásicos de Alfred Hitchcock, Extraños en un Tren (Strangers on a Train, 1951).
Nick Hendricks (Jason Bateman) lucha por progresar en un emporio empresarial pero se encuentra con una dura y agresiva prueba en su psicótico presidente (Kevin Spacey). Dale Arbus (Jason Day), auxiliar de clínica dental, tiene en la ninfomaníaca odontóloga jefe (Jennifer Aniston) una terrible prueba para conservar, no sólo su trabajo, también su idílica relación conyugal. Kurt Buckman (Jason Sudeikis) mantiene una grata relación con su jefe (Donald Sutherland) trabajando como gerente de unos almacenes. Por avatares de la vida dicho puesto lo hereda el hijo de éste, un cruel e hiperactivo drogadicto (Colin Farrell) cuya aspiración será fundir en oro la empresa familiar. Nick, Dale y Kurt son amigos y tras las vejaciones de sus superiores buscan ponerle solución junto a la ayuda de un enigmático gurú, llamado Hdp Jones (Jamie Fox).
Cómo acabar con tu Jefe, se deja los rodeos a un lado y desde el comienzo presenta la esencia del filme. El dibujo de sus protagonistas es tópico y superficial, denostando cualquier tipo de profundidad en favor de un ritmo perfecto que va intercalando gags y ocurrencias. Un compás que engloba las tres historias y que oculta los defectos de la más débil y enfoca hacia el segmento más atractivo interpretado por un desatado Kevin Spacey. Su presencia en pantalla minusvalora lo que le rodea, representando la mínima garra del filme. Suyos son los mejores instantes de la película. La interacción entre los tres camaradas deja numerosas sonrisas y carcajadas pero con la sensación de con un guión algo más maquiavélico Cómo Acabar con tu Jefe podía haber resultado sublime. Pese a su corrección y diplomacía (obvia incluso el único guiño a la crisis), nunca decae, convirtiéndose en un ameno y sugerente ejercicio cómico.Incesantes las referencias a la cultura pop y cinematográfica (con una simpática participación de uno de los clásicos románticos del nuevo milenio), el largometraje de Seth Gordon cala en el espectador a base de buen humor y caracteres que rebosan empatía. Es muy probable que a Guy Haines (Farley Granger) y Bruno Antony (Robert Walker) les hubiera ido mucho mejor con un “hábil” consejero cómo el señor Jones en la gran obra de Hitchcock. Al menos, les hubiera parecido mucho menos tenso y más divertido.
Lo Mejor: Kevin Spacey. Los numerosos y acertados gags.
Lo Peor: Guión falto de garra y maldad.
Puntuación: 7/10 CINE USA 2011/COMEDIA.



















































20 comentarios:
Tiene que ver The Hangover 2 y después me dice cual le gusta mas.
22 de septiembre de 2011 02:26Cuando leí la reseña no paraba de hacerme la siguiente pregunta: ¿de que clásico romántico de este milenio esta hablando Emilio? Pero creo que ya caí. Esa parte fue bien divertida.
No esta mal la película.
Un saludo desde Honduras!
Pues debo decir que realmente me divirtió mucho, no será la comedia del año pero me hizo pasar un muy buen momento. Me sorprende Foxx al que realmente mucho no me gusta.
22 de septiembre de 2011 04:37Impecable Emilio, cada vez disfruto más leyendo tu Blog, además aprendo mucho más de lo que puedas llegar a imaginarte, eres un gran ejemplo ;D.
22 de septiembre de 2011 22:07En cuanto a la película, quise ir con mi madre a verla pero finalmente no será así, esperaré e imagino que caerá en el futuro, por ahora sé lo que esperar, tu crítica me lo corrobora, una película para pasar un rato agradable y con buenos personajes (los de Colin y Kevin me llaman mucho la atención). Seguramente disfrute con ella.
¡Un abrazo!
Pues he leído buenas opiniones al respecto, así que, aunque en principio no pensaba verla, quizás lo haga. Un abrazo.
22 de septiembre de 2011 23:18No es que sea algo grande, pero si es bastante mas divertida que la media de comedias actuales. No busca la risotado salvaje, mas bien la sonrisa muchas veces complice y lo consigue con creces. Me entretuvo bastante y fox, me gusta en su papel
23 de septiembre de 2011 00:45Debo ser de los pocos que aún no ven de The Hangover, particularmente no me atrae ese tipo de comedias. Sin embargo, Horrible Bosses me llama la atención. Tomaré tu reseña, y la veré, debe ser ideal para ver con amigos un viernes. Además amo a Jennifer Aniston ♥
23 de septiembre de 2011 22:56Saludos!
La descargué, quizá hoy la vea (es ésa o Limitless, o ambas, o ninguna). Interés? Va y viene, como siempre. Estas comedias parecen muy buenas y me acaban decepcionando. Hoy vi "No strings attached" y "Just go with it". Y me costó definir cuál era peor (me arriesgué a decir que la primera era más terrible).
24 de septiembre de 2011 02:11Y tu comentario me anima un poco, pero.. no sé. No sé qué pensar.
En estos días se produjeron en mí unas inmensas ganas de ver The hangover 2. Estoy esperándola en DVD. A ver si llega.
Por el momento, a ver ésta.
Saludos.
Aún no he visto Hangover II, Jensie, pero creo que me divertirá más que la primera. Por lo pronto, Horrible Bosses 1 Hangover Part1 0;
24 de septiembre de 2011 15:23El clásico estaba claro, en el coche con J.Day llorando a lágrima viva. Una grata sorpresa todas las referencias. Fíjate que tengo ganas de verla de nuevo!
Un besito hondureña.
Foxx está genial, y aún más su personaje. En general todos están divertidos Pabela, en especial Kevin Spacey. Es una película agradable y muy llevadera. Si vas con buen feeling al cine sales con una gran sonrisa.
24 de septiembre de 2011 15:25Besos!
Bea!!Me haces sentir mayor y sólo tengo 108 años por dios!No en serio, muchas gracias. Pero el que aprende soy yo, aprendo cada día un poco más de este mundo y del otro...Contigo por aquí todo es más fácil también. Asi que reitero mis gracias de nuevos.
24 de septiembre de 2011 15:28Vas ha pasar un rato excelente. Ves con ganas, con ánimo y buen rollo y saldrás recompensada. Mucho. Yo disfruté, sólo por los actores ya creí que sería una de las mías y lo fue. Además últimamente busco comedias en vena. Muy contento.
Kevin espectacular, por cierto.
Un besazo Bea!
Pues, David, yo disfruté como una enano. No se le puede pedir más a una comedia americana. Lejos de la calidad de los Coen, por ejemplo, es el mejor ejemplo de género de los últimos tiempos. Personalmente la prefiero a Resacón. Simplemente por elenco. Ésta es más regular y con menos altibajos que el filme de Todd Philips.
24 de septiembre de 2011 15:29Muchas gracias, amigo!
Plared, yo estaba de buen humor por eso me sentó tan bien. La verdad es que me reí mucho. Tengo gran simpatía a Jason Bateman y sus dos coleguitas me parecieron creibles.
24 de septiembre de 2011 15:31No es nada grande ni lo pretende. Es fresquita y amena. Recomendable. Fox como el señor Jones, espectacular en sus minutos. Al igual que Spacey.
Un abrazo, muchas gracias por pasarte.
Gabo, Aniston está bastante bien para lo que ha sido su carrera en pantalla grande. Decir que cómo muchos, cómo tu, yo estaba enamorado de ella en Friends, una de mis series preferidas de siempre. Qué aún sigo viendo por cierto. Una y otra vez.
24 de septiembre de 2011 15:33A mi Hangover me gustó pero tampoco me entusiasmó. Está película me parece superior. Al menos más regular e imaginativa. Sus actores son mejores.
Te la recomiendo para alguna tarde lluviosa. Un abrazo amigo. Gracias por pasarte.
Pues entre Horrible Bosses y Limitless, lo tengo claro. Y decir que la segunda entretetiene pero le falta algo. Puestos a elegir en la new sci-fi me quedo con Source Code. Si estás de buen humor Horrible Bosses debe gustarte. Aunque Crazy Stupid Love no fue lo que esperabas por cierto.
24 de septiembre de 2011 15:35Tengo muchas ganas de verla. Y ver a Gosling y Carell haciendo el chorra.
Un abrazo amigo!
Yo ya la vi de nuevo, pero esta vez en versión española y me mato de la risa! "La pondría sobre un barril y le enseñaría los 50 estados", muy buena!
24 de septiembre de 2011 19:43Pero igual en mi corazón: Hangover part 1-1, Horrible Bosses-0
Un saludo mi amigo!
Tiene puntos geniales, mi preferido la fiesta sorpresa. Aunque también me gustan las visitas a Mr.Jones. En breve volveré a visitarla y con ganas de ver Hangover II
25 de septiembre de 2011 01:19Un besito!
Siguiendo tu consejo de hace unos días en mi blog vi Horrible Bosses y pase un muy buen momento, es un filme entretenido y notablemente actuado por Kevis Spacey, Colin Farrell y Jamie Foxx. Sobre todo Spacey, que un tremendo actor.
28 de septiembre de 2011 00:20Comparto contigo que le faltó más maldad al guión, pero igual el resultado es muy bueno, se pasa un rato bastante agradable. Eso si, aún no entiendo lo malo de tener una jefa como Jennifer Aniston que sea así. Muy bien ella además, por fin puedo decir una película de ella en que está bien, después de The Good Girl.
Un abrazo!
Me alegro de que te haya gustado Christian. De hecho se lo sugerí a otros amigos con idéntico resultado. A mi me apetece volverla a ver tras el buen rato que paso. Entretenida con momentos originales y sobre todo grandes actores todos están muy bien.
28 de septiembre de 2011 15:28De acuerdo sobre Aniston y The Good Girl. Aquí está bien aunque su parte es la más flojita. Claro está en comparación con un Kevin Spacey excepcional. Espero que tenga hueco en los Globos de Oro.
Un abrazo amigo y muchas gracias.
Tremenda. Hacía mucho que no me reía tanto.
1 de octubre de 2011 22:21Los jefes están brutales sin excepcion. Y Foxx de vicio.
Se agradece éste tipo de humor sinverguenza, que ya uno está cansado de tantas comedias romanticonas.
Un abrazo y gracias por la recomendación, porque me lo pasé genial!!
Gracias por todos estos comentarios. Me alegro de que te gustará cómo a mi. Porque además de ser buena, significa que estabas de muy buen humor. Algo muy importante para este tipo de productos.
2 de octubre de 2011 20:54Yo me reí muchísimo, incluso más que la primera vez de Tropic Thunder. Espero que le den el Globo de Oro.
Que grande HJP Fox, un crack.
Un abrazo Dani, muchas gracias de nuevo.
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