Hoy miércoles se abrió el telón de la 68ª edición de la Mostra de Venecia. Uno de los eventos más prestigiosos del panorama europeo y que en los últimos años había tocado fondo con paupérrimas programaciones. Precisamente, el festival comienza con las dudas sobre el futuro de su director, Marco Múller, muy criticado por su labor y criterios de elección. Algo que no se ha puesto en duda este año.
Al igual que en Cannes, Venecia presenta un conjunto de filmes, en todos los apartados, realmente brillante con algunos de los grandes estrenos del año. Las últimas creaciones de Roman Polanski, George Clooney, David Cronenberg, Steven Soderbergh, Steve McQueen, Tomas Alfredson, Abel Ferrara, Andrea Arnold, Yorgos Lanthimos, Al Pacino y Todd Solondz arribarán a un Lido pleno de expectación y satisfacción. Buena señal que los grandes certámenes respondan a la crisis con programas interesantes que atraigan a público y prensa ávido de personajes mediáticos.
Esta mañana con la proyección matinal de The Ides of March (Los Idus de Marzo, George Clooney, 2011), se dio el pistoletazo de salida del festival. Con la presencia del propio George Clooney y los intérpretes Marisa Tomei, Evan Rachel Wood, Paul Giamatti y Philip Seymour Hoffman, se presentó una de las películas más esperadas de este año. Un drama político llamado a ser protagonista en la inminente campaña de premios. The Ides of March también forma parte del plantel de las celebraciones en Telluride y Toronto. Un comienzo espectacular de la Mostra que abría la sección oficial.
THE IDES OF MARCH (George Clooney, Estados Unidos, 2011): drama político con toques de thriller que ha gustado a la prensa especializada. El filme de Clooney narra cómo un joven director de campaña de un aspirante al gobierno va destapando una serie de irregularidades que lo llevan a una situación límite. El Clooney más clásico ha presentado un filme convencional pero de bella factura. The Ides of March está elevado por unas excelentes interpretaciones donde se ha destacado al protagonista principal interpretado por Ryan Gosling. Sin aportar nada nuevo al género es una mirada cínica al mundo de la política con solidez, franqueza, sutileza y elegancia. Con The Ides of March, cómo hizo con Buenas Noches y Buena Suerte (Good Night & Good Luck, 2005), Clooney se confirma como heredero del cine testimonial americano que tuvo su apogéo en los años setenta.
"Una película notable. Clooney acierta a dibujar una película ajustada a razones. Una solvente intriga con parada y fonda en los intestinos de cualquiera." (Luis Martínez: Diario El Mundo).
“Fascinante y bien hecha. El elenco excelente, hasta en sus papeles más pequeños”. (Dave Calhoun: Time Out).
“A medio camino entre el género político y el thriller, este cuento moral de George Clooney está iluminado por un elenco fantástico”. (Deborah Young: Hollywood Reporter).
Mañana llegará lo nuevo de Roman Polanski, Un Dios Salvaje (Carnage, 2011). Junto al director franco-polaco, en la sección oficial se presentará la cinta china Saideke Balai (Wei Te-Sheng, 2011). Fuera de concurso llegarán Madonna con W.E; Scossa de Francesco Maselli y Summer Games de Rolando Colla. Toda la información sobre la Mostra de Venecia en El Antepenúltimo Mohicano.


















































18 comentarios:
A ver qué tal la de Polanski. Sospecho que Clooney se ha vuelto a lucir (y bien) como director. Este año hay unas cuantas pelis que merecen la pena.
31 de agosto de 2011 19:53Y tengo ganas de ver a Mortensen en la piel de Freud. Si este hombre está en lo cierto, la cinefilia también se reduce a un trauma infatil. Y menudo trauma, eh? XP
Un abrazo.
Quiero oir las primeras reacciones que genere Carnage jeje.. Una de mis pelis esperadas. Con respecto a Ides of March pues ya va apuntando muy alto con las criticas.
31 de agosto de 2011 20:01Abrazo!!
ADJUNTO LA CRÓNICA DE TONI GARCÍA (EL PAÍS):
31 de agosto de 2011 20:39Pero el auténtico protagonista del día ha sido George Clooney, de gris y sin corbata, dominando el escenario como aquellos asesinos que vuelven al lugar del crimen, conociendo todos los recovecos, sabiendo cual es la estampa necesaria para no desentonar y luciendo una docena de sonrisas distintas, dependiendo del grado de sorna de la pregunta respuesta en cuestión. El estadounidense, que ama a Italia más que a si mismo, ha lllegado de buen humor y ha escuchado con una sonrisa los piropos en forma de aplauso que jaleaban la presentación de sus actores en una abarrotada (esta vez sí) rueda de prensa: Philip Seymour Hoffman, Paul Giamatti, Marisa Tomei, Evan Rachel Wood y el propio Clooney. Solo ha faltado Ryan Gosling, ausente por compromisos profesionales. Antes se había visto su The ides of march, una envenenada fábula política que hubiese hecho enrojecer a Maquiavelo y que cuenta las idas y venidas de un joven idealista vendido al cinismo... Y todo porque le explota en la cara una bomba de relojería (de rostro femenino) con el contador a cero.
Interpreta al joven de marras un descomunal Ryan Gosling, un actor que crece más deprisa que la prima de riesgo, y del que se podría decir que un día de estos va a subir a un escenario de Los Ángeles a recoger una estatuilla. Su composición del ingenuo que saca a pasear el hacha compite de tú a tú con los pesos pesados que interpretan -maravillosamente- Philip Seymour Hoffman y Paul Giamatti y hasta con esa granada de mano que es el personaje de Marisa Tomei, una periodista de bofetada que parece tener cianuro en lugar de sangre: mala pero gustosa.
Clooney, intenso y distraído (el personaje, que no él) regala al público un político de caza mayor, un gobernador que empequeñece a medida que crece a su alrededor el humo y el lodo, hasta convertirse en una ardilla atrapada en su madriguera. Su escudero, Seymour Hoffman, es un paladín de la mala hostia que apaga incendios con un pitillo en la mano y el culo en un sofá; Giamatti, un torpedero en la competencia del gobernador, es sibilino y simpático a un tiempo, un cabrón de la vieja escuela, uno de esos tipos que esperaría a una curva para tirarte del coche.
Con todos ellos y una deliciosa Evan Rachel Wood (en los zapatos de una becaria de la que no conviene desvelar nada más) dibuja el divo una trama sin altibajos, una sensacional película que funciona como catálogo de debilidades y martillo de cínicos, una historia más vieja que el tiempo pero que nunca ha venido tan al pelo como ahora. The ides of march es la esplendida obra de un tipo maduro, listo, uno de esos que creen que el diablo está en los detalles. Enteramente suya es esta película de teléfonos, oficinas, mítines y despachos donde se cuece un mejunje poco comestible. No es que Clooney aspire a ser el cronista oficial del desencanto pero a poco que se lo propusiera el podio sería para él.....
Juanjo yo espero que bien, aunque es una comedia arriesgada. Las expectativas son muy altas y de este genio te puedes esperar cualquier cosa. Cautela.
31 de agosto de 2011 20:41Un Método Peligroso también me apetece mucho. Con estos dos actorazos tiene que salir algo bueno. Las dos últimas de Cronenberg, peliculones.
Un abrazo friend!
Yo lo estoy deseando Dani, tras la fantástica El Escritor el pabellón está muy alto.
31 de agosto de 2011 20:42Sobre The Ides of March ha gustado mucho, sobre todo Ryan Gosling. Va a ser su año.
Un abrazo,amigo. Muchas gracias por pasarte.
Pues obviamente Emilio, seguiré de cerca tus trabajadas crónicas. Gracias por acercrnos Venecia. Estaré mañana muy atento a Polanski. Un abrazo.
31 de agosto de 2011 23:52Muchas gracias David!En un principio sólo iba hacer las crónicas del prólogo y el palmarés pero al final voy hacer todas las que pueda de las jornadas.
1 de septiembre de 2011 11:48Todas las que pueda porque tengo vacaciones la semana que viene y me perderé el tramo final.
Tu ya has vuelto de las tuyas. Espero que las disfrutaras. Muchas gracias por tus palabras.
Un abrazo.
ADJUNTO CRÍTICA DE CARLOS BOYERO (EL PAÍS) SOBRE THE IDES OF MARCH
1 de septiembre de 2011 11:49...El arranque de la sección oficial con la espléndida The Ides of March ha estado a la altura de esa calidad que imaginamos. La dirige un tipo dotado de infinitas cualidades, incluida la inteligencia. Su nombre es George Clooney, alguien que desprende tanta brillantez y magnetismo que el cotilleo hepático necesita adjudicarle una doble vida, intentando escarbar en la presunta homosexualidad y la negativa a salir del armario del hombre que enamora a todas las mujeres en posesión de buen gusto. Si eso fuera cierto, Clooney tiene el sagrado derecho a hacer lo que le dé la gana con su privacidad, pero como resulta transparente que su arte y su personalidad son inatacables urge encontrarle algún fallo, demostrar que la gran estrella del cine actual utiliza cotidianamente la hipocresía para acorazar su imagen del galán al que aman las hembras.
Y precisamente su película The Ides of March es un retrato implacable de la hipocresía, de lo que esconden las apariencias, de la inevitable corrupción y el cinismo arrogante que alimenta a la maquinaria política. Basada en una obra teatral, describe la batalla entre los dos candidatos del Partido Demócrata durante la campaña por las elecciones primarias en el Estado de Ohio, y cuyo resultado, debido a su trascendencia estratégica, puede ser indicativo de quién va a alcanzar en el futuro la presidencia de Estados Unidos.
Cuentan que en la carrera de Obama hacia la jefatura del imperio fue fundamental el imaginativo y poderoso cerebro de un chaval de 25 años que le escribía los discursos, creaba eslóganes dotados de inmensa capacidad de comunicación, manejaba con credibilidad las ideas que se pretendían vender a los futuros votantes. El protagonista de The Ides of March reúne inicialmente las características de aquel personaje. También es idealista, cree en el mensaje que predica y mantiene una lealtad inquebrantable hacia el político para el que trabaja. Progresivamente este hombre descubrirá con estupefacción y terror que nada es lo que parece, que los comportamientos no guardan relación con las palabras, que la maquinaria electoral se rige por una farsa abyecta que utiliza la mentira, la ocultación, los pactos más turbios y la traición con el único y sagrado objetivo de ganar, de tomar el poder. También percibirá cómo su pretendida integridad moral no es inmune a esa cloaca, que sus principios se resquebrajan, que para continuar pisando firme en ese universo se exige una conducta artera, hacer irreparables renuncias, especializarse en el chantaje, dominar las obscenas reglas del juego.
Clooney retrata ese temible mundo con lucidez feroz, sin apelar al maniqueísmo, haciendo creíble la desvergüenza y las contradicciones sin sentido de culpa de los profesionales de la política, un mundo en el que el único pecado es fracasar en la toma del poder. Si en Buenas noches y buena suerte Clooney exaltaba la imagen del periodismo independiente enfrentándose a los abusos y las persecuciones del Gobierno, aquí solo existe desolación ante la falta de escrúpulos de los que controlan el tinglado. Vuelve a demostrar que es un poderoso narrador de historias. Siendo un actor deslumbrante en comedia y en drama, conoce los secretos para extraer lo mejor de los de su gremio. Ofrece el protagonismo al inquietante actor joven Ryan Gosling, pero se encarga de que esté arropado por los mejores pesos pesados del mercado. Él se reserva un papel sabroso y logra el milagro de que veamos actuar juntos a la crema de su profesión, a los extraordinarios Philip Seymour Hoffman, Paul Giamatti y Marisa Tomei. Esta película deja una sensación tan amarga como necesaria.
Este año se presentan películas realmente interesantes, tengo especial ganas (imagino que como muchos) de ver qué ocurre con lo nuego de Polanski, me inquieta sobremanera esta película.
1 de septiembre de 2011 15:46Gracias por el despliegue que hacéis, me encanta pasarme por aquí ;D. ¡Un abrazo!
Muchas gracias BEA por pasarte. Pues las opiniones sobre lo nuevo de Polanski son más que positivas. En un ratito el resumen de la segunda jornada.
1 de septiembre de 2011 16:28Me encanta el mundo de los festivales...y todo lo relacionado al cine. Me gustó mucho el especial diario de Cannes y voy a repetir con Venecia aunque coincide con mis vacaciones y va haber cinco días sin crónicas. Aunque si hay hay publicaciones programadas.
Muchas gracias a tí Bea!!Un beso.
Habrá que ver esta película de Clooney, que tiene una pinta tremenda. Como actor nunca ha terminado de gustarme, pero como director me está sorprendiendo mucho.
1 de septiembre de 2011 23:11Y de nuevo nos vas a hacer disfrutar con el seguimiento de este festival. Muchas gracias por el curro que te pegas.
Besotes!!!
Lo mejor de Los Idus de Marzo, Margari, parece ser Ryan Gosling que está soberbio.
2 de septiembre de 2011 00:02Quizás un escalón por debajo respecto al filme de Polanski, la película de Clooney gustó mucho. Quizás su crítica a la política le pese en el futuro pero es una de las sólidas apuestas de cara a los Óscars. Reconozco que es uno de mis géneros preferidos. La voy a disfrutar mucho.
Clooney en dirección es espectacular. Me encanta Buenas Noches y Buena Suerte. Toque clásico de un tipo con clase.
Un beso Margari, muchísimas gracias por acercarte.
Bueno estar al tanto del Festival de Venecia. Espero esta película porque le tengo fe a Clooney como director. Uno no debe olvidarse que su trabajo en "Good Night and Good Luck" probablemente haya sido el mejor de su año. Y acá, probablemente alcance un gran éxito. Ojalá.
2 de septiembre de 2011 02:30No me sorprende que la crítica la haya recibido con simpatía, y el elenco es espectacular. Mucho menos me sorprendería que alguno de ellos alcanzara algún premio importante.
Saludos.
La verdad es que George Clooney en los ultimos tiempos esta resultando un actor que escoje sus papeles bastante acertadamente. Como director se puede decir lo mismo, por lo que solo cabe esperar algo desde mas que decente...para arriba.
2 de septiembre de 2011 07:14No se si es la mejor de su año, ya que compitió con Brokeback Mountain pero Buenas Noches y Buena Suerte es tremenda. Una película que me encanta. Los Idus de Marzo toma ese relevo clásico que tanto gusta en USA aunque quizás su crítica política le juegue una mala pasada.
2 de septiembre de 2011 10:48Aspirante desde ya al Óscar. Y sobre todo, su protagonista, Ryan Gosling que destaca en un elenco formado por Tomei, Seymour Hoffman, Giamatti y el propio Clooney.
Pese a que la llegada de Carnage le ha dejado en un segundo plano. No descartes algún premio importante cómo dices.
Un abrazo.
Plared cómo director es incluso mejor cómo actor. Este hombre lo hace todo bien.
2 de septiembre de 2011 10:49Prometo revisar Michael Clayton un filme que no me convenció cómo a muchos.
The Idus of March promete ser cine político del grande. Que suerte de Venecia
Un abrazo, amigo. Gracias por pasarte.
Aunque Clooney trabaja más como actor que como director, parece que tiene muy buen ojo en la dirección recibiendo siempre muy buenas críticas. Habrá que verla!!
3 de septiembre de 2011 12:08Un saludo.
Hay que verla. A mi me encanta el cine político. Además Los Idus de Marzo es una mirada crítica, muy crítica a los dirigentes actuales. Personalmente me apetece muchísimo.
3 de septiembre de 2011 12:24Gran nivel estos tres primeros días en Venecia. Muchas gracias por pasarte Manderly.
Un abrazo.
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